Hoy iría a ver a Alice otra vez, Owen me había ofrecido a llevarme, y no me negué a pesar de como fue la otra vez.
—¿Cuánto hace que tienes esta moto? —le pregunté antes de subirme.
—Un año, pero casi nunca la utilizo —hizo lo mismo que ayer, dio unos golpecitos con la palma de la mano en la parte de atrás del asiento para que me subiera.
—¿Iras como un loco o normal? —lo mire serio sin ganas de poner en peligro mi vida.
—No hay prisa, iré normal, como un aburrido y respetable ciudadano —accedí inseguro de su respuesta.
Llegamos al hospital sin ninguna herida ni multa. Que suerte.
—Tienes un problema con la velocidad —solo se rió y se quedó a mi lado.
El hospital de nuevo.
—¿Has solucionado lo de Ember? —me cogió del hombro y me forzó a andar.
—Eh... no, no he vuelto a hablar con ella.
—Pues tienes que disculparte, ella solo se preocupa por ti —miré hacia la puerta. Estábamos a punto de entrar.
—Por cierto, ¿ella es tu novia o algo así? —la pregunta me alarmó, dejé de fijarme hacia dónde íbamos.
—¿Quién? —sonrió y renegó con la cabeza. Se puso el pelo bien.
—A ver, ¿de quién estamos hablando?
—Pues...
—Vamos a visitar a una amiga —dijo interrumpiéndome a la chica de recepción que sonreía coqueta. Owen le guiñó un ojo. Eso me desconcertó muchísimo.
—Ember es mi amiga —me dio unos golpecitos con la mano que todavía estaba en mi hombro.
—Claro, ¿y Alice?
—También, creo —chasqueó con la lengua y me paralizó con sus ojos turquesa que no transmitían nunca tranquilidad, más bien te daba la sensación de que estaba maquinando siempre algo en esa cabeza suya.
—No puedes decir eso, estas intentando saber quién le hizo eso, di directamente "soy su amigo" —puso una voz mas aguda para imitar mi voz, lo miré alzando una ceja y él solo sonrió —, mejor aún, di que eres su único amigo.
—Eso es mentira, no me siento así —me paró y me sujeto más fuerte del hombro.
—Si vas diciendo "creo que soy su amigo" la gente no confiara en ti —bajé la cabeza y una parte de mi dijo: "odio la sociedad y sus estúpidas normas" con la voz aguda que no paraba de poner Owen.
—No me gusta mentir —soltó un resoplido acompañado de una sonrisa sincera.
—Mentir es una manera de no herir a los demás en ciertas ocasiones, puede que no esté bien visto, pero te aseguro que muchas veces la mentira es mejor que la realidad —sus palabras rondaban en mi mente sin parar. Lo decía como si lo supiera de primera mano que aquello era verdad.
"¿Owen mentía mucho? ¿Mentía para no herir?"
—Bien, ya estamos —sin darme cuenta teníamos delante la habitación 38. La ansiedad del otro día no se había manifestado, era extraño y no paraba de mirar al sonriente Owen—, ahora te toca a ti hablar.
Con eso me dejo claro que me había distraído para que no pensara donde estaba. Sonreí y miré por la ventana de la puerta.
—No hay nadie, entremos y no levantemos la voz —abrí la puerta y vi como unos ojos temerosos me miraban.
—¿Elliot? —su voz seguía igual. Quizás sonaba más desanimada y no tenía tanta vitalidad, pero continuaba dulce e infantil.
—Hola, Alice —sonrío al escuchar su nombre.
"Es extraño que pueda hablar conmigo con normalidad pero con sus padre no."
—¿Cómo estás? —como siempre, ella tenía el control de la conversación.
—Bien, algo aburrido sin ti —me sinceré y eso hizo que su sonrisa se hiciera aún más grande.
—Más te vale no hacer nada divertido sin mí —se fijó entonces en Owen y le saludo con la mano— ¿Y tú como que has venido?
—De acompañante, tenía miedo de que le rechazaras —lo miré avergonzado y a la vez agradecido porque no dijera la verdad.
—Eso nunca —di un paso más hacia Alice, pero ella se encogió y su sonrisa desapareció. Retrocedí.
—Lo siento, todavía te sientes mal —asintió y su rostro se ensombreció—, estamos buscando al culpable de esto, Alice.
Se lo dije sin rodeos, cosa que les sorprendió a los dos.
—¿Pero qué estás diciendo? —su cara era una mezcla de pena y confusión.
—Sabemos que fue un hombre quien le hizo eso a Harper, y creo que es el mismo que te ha... —paré de hablar, Owen me había pisado el pie.
—Escucha, estamos buscando una respuesta a todo esto, no nos creemos superhéroes ni nada, pero toda ayuda a la policía irá mejor para la investigación —recordé lo que dijo Owen de su primo policía.
"Me gusta más el agente Smith..."
—Yo... no puedo... —se había puesto a temblar.
—Por favor... ¿era alto? ¿Con pintas de rico? ¿Bien vestido? ¿Sin barba? —le bombardeé con las preguntas. Alice solo cerró los ojos con fuerza y se tapó los oídos mientras sollozaba— por favor, Alice, solo dinos una cosa...
—Ey, Elliot, acabó de ver a una enfermera mirándonos muy mal... —susurró Owen. Lo ignoré.
—Vamos, Alice, cualquier cosa —necesitaba saberlo, ni siquiera el verla llorar me quitaba la idea de seguir preguntándole.
—¡No! —pataleó con fuerza la cama mientras lloraba y gritaba.
—¡Elliot déjala ya! —no, no, no.
—¡¿Alice, quien te hizo esto?! —me abalancé y la sujete de los hombros, gritó aún más fuerte y Owen me apartó inmediatamente.
—Una mujer, una mujer me llevó... pero ya basta, iros, por favor... —se acurrucó en la cama llorando y dándonos la espalda. Las enfermeras entraron y nos echaron, todo fue muy rápido.
Llamaron a la policía, como no, es la mejor solución para todo.
—¡Se te ha ido totalmente! —Owen me miró enfadado.
Yo en cambio estaba demasiado ocupado pensando en la misteriosa mujer.
—¡Elliot! —me estiró de la oreja y yo me quejé.
—¡Te estaba escuchando! —dije susurrando alterado.
—No, se cuándo no escuchas y ahora estabas mirando como un idiota los barrotes de la escalera —sorprendido no discutí más porque él tenía razón esta vez—, van a llamar a nuestros padres, me van a castigar durante meses, o incluso años... —suspiró y balanceó sus piernas.
—Las sillas son incomodas —se rió.
—Que tu mayor preocupación sean las sillas... —me desordenó el pelo. Esa señal me gustaba, ya no estaba enfadado y eso me hacía sentir más tranquilo.
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Elliot
Teen FictionSupongo que debo presentarme, seré lo mas breve posible: lo que explico es solo para entreteneros, fin. ¿No tenéis nada mejor que hacer? ¿en serio? *Este es el día a día de un extraño chico llamado Elliot. Leyendo este libro iréis conociéndolo má...
