Seis días ya han pasado de duros entrenamientos. Me sentía cansada pero a pesar de eso, me siento orgullosa conmigo misma. He logrado muchas cosas qué nunca pensé hacer. Como por ejemplo; poder disparar un arma y practicar muy bien la defensa personal.
Gracias al cielo ya no tenía esos nervios tan extremos al disparar las armas de fuego, incluso ya se me hace placentero dispararlas y darle justo en el punto a mis objetivos.
Peiné mi cabello dejando el cepillo en la mesa de noche. Subí mi cuerpo en la cama y con cansancio suspiré. Sobe mis piernas a doloridas, creó qué las pocas hora de descanso ya me estaban haciendo efecto. La semana había sido agotadora, sin duda. Pero ahora por más cansada qué estuviera mi cuerpo simplemente se movía con rapidez buscando algo de ropa y bajar rápidamente con los niños, hoy era noche buena.
Todos estaban ansiosos por la llegada de Santa está noche. ¿Acaso no era tierno? La emoción qué transmitía Maite hacía qué todos creyéramos en cosas cómo esas. ¡Vamos!, si era cierto qué ya estoy vieja pero como no emocionarme en una época tan hermosa como la navidad, y ver la cara de los niños tan ilusionada me daba un aire fresco y de paz.
Brittany no estaba conmigo y ella realmente era feliz en Navidad. Al pensar en ella era imposible qué mis ojos cristalizarán. La extraño demasiado, al punto de ser asfixiante. Mi hermana es cómo un pedazo de mí, es mi única familia, ella es como lo único qué tengo.
ㅡ Dé todas formas. No puedo llegar abajo con esta cara de mierda. ㅡ Me hable, mirándome en él espejo de la habitación. Seque mis lágrimas y arregle con velocidad mi cálida camiseta color rojo. Enrolle una bufanda del mismo color, por ultimo coloqué maquillaje rápido sobre mi cara y me apresuré por salir de la habitación.
Bajando las lujosas escalera podía apreciar la risa de los niños desde la cocina. El placentero olor a galletas me invadió al instante de llegar hasta ellos.
ㅡ ¡Estás aquí! ㅡ Gritó Maite con escándalo aterrizando en mis brazos con rapidez.
La mire divertida y acomodé su cómico gorro de santa. Voltee de ella hasta Matt qué reía exageradamente desde algún lugar de casa. Hace un momento estaban todos aquí. ¿A dónde fueron ahora?
ㅡ ¿Estamos jugando a las escondidas? ㅡ Pregunté divertida a Maite qué aún seguía en mis brazo. Ella rió y arrugó su carita con complicidad.
Estoy en lo cierto. ㅡ ¡Entonces eres la primera en atrapar, ahora juegas para mi equipo! ㅡ Hable gruñona intentando hacerlo lo más creíble posible. Mai soltó un chillido y escapó de mis brazos. Al instante corrí tras ella no sin antes robar una galleta de la mesa. ㅡ Están deliciosas. ㅡ Pensé a la vez qué corría entre las paredes blancas siguiendo a la dueña de una larga y única cabellera rubia oscura.
Al final del pasillo dos chiquillos reía con complicidad, Maite y Matthew. Al estar a pasos de ellos jalaron él pomo de la puerta, soltando un grito por mi alcance. Aventaron la puerta cerrándola en mis narices. Solté una carcajada a pulmón a la vez qué entré a la sala de juegos. Todos me miraban con diversión sosteniendo almohadas de colores pasteles a mi dirección.
Incluso aquel qué no parecía ser tan pequeño sonreía y de sus ojos un brillo especial iluminaba todo el salón. Nicolás es realmente feliz cuándo está con sus hermanos, en momentos tan comunes para otras personas; el es feliz cuándo está con su verdadera familia, cuándo ama a los seres que están a su alrededor. Su sonrisa se expande sin ser obligada y sus ojos brillan sin necesidad de ser estrellas, pues ya lo eran... en eso también se parecía a Wade.
Aventé mis pensamientos lejos al mismo tiempo en qué Matthew lanzó una almohada chocando con mi rostro. Reí al instante ya qué mi cabeza prácticamente rebotó al choque con el cojín. ㅡ ¡Eres hombre muerto! ㅡ Le grité y llevando un voto a mi favor tire la almohada a su dirección pegándole en la espalda.
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¿Me enamoré de un narco? FINALIZADA
RomanceKimberly Liana Parker, es una chica fuerte y luchadora. A su corta edad de doce años quedo huérfana, luego de ese horrible accidente Kimberly y su hermana Brittany Parker quedarón a cargo de su abuela. Años después su abuela muere, Kimberly a sus ve...
