Extra

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Deslice mis manos por mi pierna olfateando la aromática loción de Hermes que me regalo mi esposo el día de madres.

Con suavidad, arrastre la palma de mi mano esparciendo la crema blanca por mi ya descuidado cuerpo. ¿Cuánto tiempo había pasado? Desde la última vez que me regalé el tiempo para darme un buen baño, depilarme, ponerme una loción, arreglarme el cabello.

- ¿Porque tuve que llegar a este extremo? ¿Que he estado haciendo? - me hable mirándome al gran espejo en mi dormitorio.

Camine hasta el precioso vestido que llevaba ya mucho tiempo en el closet y asentí. Estoy decida, voy a cuidarme y saldré a pasear por mi propia cuenta el día de hoy.

Me puse el vestido y sonreí al verme al espejo. No sabía que me extrañaba tanto a mi misma.

Después de ponerme unos tacones preciosos Louis Vuitton que recibí de navidad por mi esposo, tomé mi cartera (que también me la regaló mi esposo) y salí a paso firme de mi habitación. Con una sonrisa amarga.

- Señora buenas tardes. Las cuidadoras ya están con los niños como lo pidió y el chofer la espera afuera. Puede ir tranquila. - habló Tomasa al llegar a la planta baja.

Detuve mi camino, la miré. Se que está preocupada por mi aunque no haya dicho nada. Seguro que se sorprende que la mujer que estuvo en esta casa por los últimos 4 años decida salir sin su esposo y sus hijos. Me pregunto si ya le habrá informando al Señor Wade.

- Gracias. Buenas tardes Tomasa. - me despedí.

No me respondió. Estoy segura que está muy consternada por la forma en la que estoy actuando.

Ayer, después de recibir esa llamada de Wesley donde mi mundo se detuvo. Le había pedido a Tomasa que llevara los niños a la cama no me sentía dispuesta y iría a descansar. Aunque no escuché ni un pero de su parte, se que quedo preocupada.

Wesley perdió la custodia de Dean hace dos años. Yo me he encargado de su hijo desde que tenía meses. Nunca nos hemos confrontado por yo criar a su hijo, pero si que hemos tenido diferencias y yo tomé la decisión de hablarle lo más poco posible. Su carácter que nunca ha cambiado no ayuda en nada para llegar a entablar una relación nisiquiera por su hijo.

- Señora Tomlinson, adelante. - habló el chofer sacándome de mis pensamientos. Abrió la puerta del Rolls-Royce Phantom y con suma elegancia y la profesionalidad que lo destaca inclinó su cabeza ante mi.

- Muchas gracias, Hidalgo. - agradecí. Subí al flamante coche que Wade me regaló el año pasado y que pocas veces he usado pues vivo encerrada en esa casa.

Por la ventana del coche veo mi casa de ensueño alejarse. Un recuerdo del momento en que compramos esta casa me vino en la mente. Ese día me sentía la mujer más feliz del mundo. He pasado tanto momentos felices después de ese día. Mi hogar, mi lugar seguro.

- A donde la llevo Señora. -

- Lléveme a este salón. - mostré la dirección desde mi teléfono.

Me aseguré de buscar el salón más caro de los ángeles. Al menos tanto trabajo de mi esposo debía valer la pena en algo. Bufe

- Por supuesto señora. - Hidalgo solo asintió y siguió su marcha.

Mire la foto en pantalla de mi móvil. Dean, Chantal, Wade y yo en una hermosa fotografía de las navidades pasadas. Los cuatro con un conjunto match de pijamas es la foto más reciente que tengo de todos juntos. ¿En que momento nos hemos distanciado tanto?

Wade ha estado en "viajes de negocios" después de las navidades pasadas. Nos vimos en el cumpleaños número 4 de su hija y discutimos después de cuestionarle por el horrible olor a perfume de mujer que traía. Después de discutir ese día, no ha vuelto a hablar conmigo. Ha venido a casa unas cuentas veces a ver a los niños y luego se marcha con la excusa de "estar lleno de trabajo".

¿Me enamoré de un narco? FINALIZADAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora