Axel.
Llegué con Thiago a una fiesta en la playa, después de todo es sábado por la noche. Mujeres, alcohol y música por todos lados.
-¡Axel! -gritó Kiara llegando hasta mí y me abrazó-. No sabía que vendrías.
-Te dejo hermano, con esa mujer yo no puedo lidiar -dijo Thiago cerca de mi oído y se dirigió hacia la barra que habían puesto cerca de una fogata. Él tampoco la soporta.
-Kiara calmate y suéltame -la aparté con los brazos.
-¿Qué te sucede?
-No es nada, no vine por ti, vine para divertirme un rato.
-Puedo hacer que cambies de opinión -me miró de manera coqueta y me besó.
En ese preciso instante fue cuando la ví a Nael, vestida con un pantalón corto de color blanco y una blusa de tela color amarillo pastel, caminando descalza sobre la arena acompañada del imbécil del doctor que conocí ayer. Me dí cuenta de que ella lo atrae, moría de celos cuando él la quedaba viendo fijamente.
-Suéltame, Kiara. Estás loca.
-Se que te gustó -se dio media vuelta y me miró de reojo-. Nos vemos luego, mi amor -me guiñó un ojo y se marchó.
Está mujer estaba loca de verdad. Miré en dirección a Nael y fue ahí cuando me dí cuenta que lo había observado todo, se dio la vuelta y caminó junto con ese imbécil a la barra. ¡Joder! Me molesta que haya visto eso, lo único que logré fue que confirmara que soy un patán y mujeriego. Me dolió como se expresó anoche de mí, creo que me esta empezando a gustar y mas de lo normal, ayer cuando besé sus labios carnosos en el parque, sentí algo diferente, algo que nunca había sentido pero no se como expresarlo, por eso tuve la necesidad de ir a su casa y volverla a besar, de verdad lo necesitaba.
Corrí en su dirección.
-¡Nael! -grité llegando hasta ella, giró a verme sosteniendo un vaso de tequila.
-Pero si es usted... señor Galán. ¿Cómo le va besando a todo el mundo? -dijo con evidente sarcasmo, ¿estaba celosa?
-Eso que viste no fue mi culpa, ella me besó -traté de explicarle.
-Yo no he pedido explicaciones, tu eres lo suficiente adulto para que sepas lo que haces -dijo y bebió del vaso.
-¿Pasa algo, Nael?, ¿te está molestando este tipo? -dijo Zack acercándose a ella y pasando uno de sus brazos por sus hombros.
-No sucede nada, él ya se iba, sólo vino a saludar, ¿verdad?
-De hecho, no... quiero hablar contigo Nael.
-El trabajo para después, tu y yo no tenemos nada de que hablar -volvió a beber.
-Ya escuchaste. No la molestes. Vete -dijo Zack y juro que quería partirle la cara ahí mismo.
-Que me lo diga ella -dije desafiante.
-Vete -soltó ella como si nada. Maldita sea. Yo quería agradarle, no que me odie.
-Nael, necesito hablar contigo, déjame explicarte...
-No tienes nada que explicarme, eres libre y yo no tengo nada contigo -sus palabras fueron claras y certeras, pero no quiero que piense que yo la besé.
-Ya hablaremos, criaturita -me miró con desinterés y luego me dirigí a la fogata.
Toda la fiesta me pasé mirando como Nael y el idiota Zack se reían mientras bebían. No me divertí y esa era la meta de esta noche, Kiara se me acercaba muchas veces pero no le prestaba atención alguna.
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Solo mía
RomansNunca habría imaginado que la rutina que había establecido en mi vida cambiaría en menos de lo que dura en pestañeo. Un pestañeo, solo eso un pestañeo fue lo que destapó un mar de secretos y de sentimientos que jamás había experimentado de forma tan...
