Nael.
Creo que siento un poco de miedo pero no estoy segura, tal vez solo sea la sorpresa de ver a esa mujer aquí lo que me pone así, pero no dejo que eso me intimide demasiado.
-¿Que haces aquí? -levanto mi ceja y me cruzo de brazos desafiante-. ¿Cómo pasaste? George no deja entrar a desquiciadas a mi casa.
Sonríe de lado y entra a mi casa sin permiso, la sigo con la mirada pero en un abrir y cerrar de ojos se coloca atrás de mi, presiona una navaja en mi cuello y puedo sentir los latidos de mi corazón en mi cabeza. Esta mujer está loca. Levanta su otra mano y señala hacia el frente.
-Fue fácil seducirlo y luego pegarle en la nuca para dejarlo inconsciente -habla cerca de mi oído y lame los bordes de mi oreja con la punta de su lengua-. Tienes sabor a venganza.
Observo a lo lejos un cuerpo tirado sobre la calle. Es George, espero que esté bien.
-No me hagas daño, por favor -susurro y las lágrimas empiezan a resbalar por mis mejillas.
Kiara empuja con su pie la puerta y esta se cierra.
-¿Tienes idea del daño que tú me has causado a mi? -ríe con malicia y presiona aún más esa navaja en mi garganta-. Axel y yo éramos felices hasta que tú apareciste. Te encanta estropear relaciones ¿verdad?
-Ni si quiera eran pareja -digo pero al momento me arrepiento porque presiona más la maldita navaja.
-Éramos felices a nuestro modo -susurra otra vez.
Me lleva hasta el comedor y me sienta en una silla, saca unas cuerdas de no sé dónde y empieza a atarme las manos detrás del respaldar de la silla.
Tengo miedo, ahora si tengo miedo.
Las lágrimas no han cesado y mi corazón palpita desenfrenado.
No se me ocurre nada para escapar de esta.
Kiara termina de atar mis manos y me sonríe. Ahora ata mis pies a las patas de la silla y me quita los zapatos de taco.
-¿Regalo de Axel? -me mira levantando una ceja.
-Si -susurro sosteniendo su mirada.
Me lanza una sonrisa amarga y niega con la cabeza.
-Una razón más para odiarte, él nunca me regaló cosas.
-Yo no sé lo pedí -la miro.
-Yo tampoco y sin embargo no me dio nada. Fueron más de dos años de relación -se lamenta.
Tal vez la entiendo un poco, me puedo poner en sus zapatos, pero yo nunca espero nada de nadie y lo material poco me importa.
-¿Por qué me haces esto? -me atrevo a preguntar.
-Es obvio ¿no?
-Quiero saber exactamente el por qué -digo con un poco de recelo.
He estado intentando safarme de manos y no lo consigo.
-Axel es el único hombre que de verdad me ha importado, y tú te has cruzado en mi camino. Si te mato, él ya no será feliz contigo...
-¿Y contigo si? -empiezo a recobrar mi actitud al ver como ella se empieza a quebrar sentimentalmente.
-No, porque seguro iré a prisión pero por lo menos voy a disfrutar matar lentamente a la mujer que hizo de mis días un martirio al haberme quitado lo que más amaba -dice esto mientras acaricia la navaja con los dedos.
Axel ya debería haber llegado, ¿Dónde está cuando lo necesito?
Al escuchar su macabra idea me vuelvo a derrumbar internamente y las lágrimas continúan saliendo por mis ojos. No me merezco morir. Hay tantas cosas que quiero hacer y tantas cosas que quiero disfrutar.
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Solo mía
RomanceNunca habría imaginado que la rutina que había establecido en mi vida cambiaría en menos de lo que dura en pestañeo. Un pestañeo, solo eso un pestañeo fue lo que destapó un mar de secretos y de sentimientos que jamás había experimentado de forma tan...
