19/05/2016, ¿Qué sucede contigo?

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Advertencia y aclaramiento: Will menciona un código en este capítulo que no expliqué y corresponde al diagnóstico de depresión mayor, episodio grave en el CIE-10. También dice que cometió un acto impulsivo, ese acto es intento de suicidio. No quiero que tomen esto como que el bullying hizo que a Will le dé depresión. Will ya era vulnerable a la depresión porque la había sufrido antes y por factores personales y la razón por la que se la vuelven a diagnosticar ahora es porque estuvo en un hospital luego de un intento de suicidio (en dicho hospital lo evaluaron). Omití todo eso porque en esta historia no ahondaré tanto en el tema de la depresión (lo dejo para la secuela), pero quiero que tengan en cuenta que Will lleva ya varios capítulos siendo una persona en un episodio de depresión grave con pensamientos suicidas, lo cual ha sido bastante peligroso.

Nico encontró lo que buscaba. Unos dedos bronceados que ya conocía de memoria taparon su boca para arrastrarlo hacia el cuerpo de su portador, quien lo acorraló por los hombros contra una de las paredes externas y más abandonadas del bloque de estudio. Exactamente el mismo lugar donde lo habían acorralado dos días atrás.

—¿Qué crees que haces? —cuestionó Will. Parecía realmente angustiado por la reputación de Nico, tanto que a Nico le dio risa.

—Estoy saliendo del closet —dijo Nico, haciendo una seña hacia su camiseta.

—No es gracioso.

Nico se quitó las manos de Will de encima.

—Pues para ellos sí. Y esto no lo es todo. Mañana aparecerán fotos nítidas de «mis cosas muy personales» en la página. Mis secretos quedarán tan descubiertos como los tuyos.

—¡¿Estás demente?! —gritó Will, tan alto que por más lejos que estaban de todos, alguien pudo haber escuchado; los pájaros que se hallaban posados sobre las cornisas del edificio de estudio y la bodega salieron volando.

Traslucía consternación, real consternación y enfado como Nico nunca antes había visto en él. No obstante, Nico no era una persona fácil de intimidar, menos cuando se le metía algo firme a la cabeza. En ese sentido era acérrimo.

—No están tan mal. Además, si de esta manera desvían su atención de ti...

Will se alborotó el cabello, tan fuerte que se arrancó unas greñas rubias.

—No quiero que dejen de burlarse de mí para que lo hagan de ti. Eso era lo que menos quería. Al menos tenía el consuelo de que tú estabas a salvo. Ahora...

Nico resopló y se cruzó de brazos.

—No puedes decidir por mí. No me interesa estar a salvo mientras tú no lo estés. Si vas a pasar por esto, no lo harás solo, ¿entiendes? No te dejaré. Lo atravesaremos juntos y lo superaremos juntos. Así es como funcionan las cosas entre los novios.

Fue como si le hubiera pegado un zape en medio de los ojos a Will. Era la primera vez que Nico decía esa palabra con tanta soltura.

—Nico... —Will bajó la mirada hasta que casi por completo cerró los ojos. Tantos sentimientos encerrados en una sola palabra.

Nico había bajado la cabeza. La voz le tembló al hablar.

—Solo... déjame ayudarte, mierda. Estoy harto de perder a quienes quiero. Estoy harto de verte sufrir y solo poder sentirme impotente.

—No tienes que sentirse así —murmuró Will, abstraído—, solo ignóralo y sigue con tu vida.

Nico lo fulminó con la mirada. Tenía los ojos inyectados en sangre.

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