Jack y Ashley son un desconocido el uno para el otro , pero, cuando terminan encerrados juntos durante más tiempo que el que a ambos les gustaría sus caminos se cruzaron y, para bien o para mal, no fue tan fácil para ninguno dejarlo pasar.
━━━━━ ◈ ━...
Chico en multimedia: Wyatt Scheinet (Robbie Amell)
Canción en multimedia: Mirror — Kat Dahlia *-*
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Capítulo cuatro — Barbacoas ღ
──── ∗ ⋅✦⋅ ∗ ────
A las seis de la tarde estoy mirando hacia la casa a la que Wen me ha arrastrado. Ella está distraída, llevándome hasta la puerta y sin poder borrar la amplia sonrisa de sus labios. Mientras tanto, yo únicamente busco en mi móvil algún mensaje de apoyo por parte de mi mejor amigo quien, sin haberse molestado por haber cancelado nuestro plan de los viernes, se ha asegurado de meterme miedo y reírse de mí. Leo el último mensaje que me enviado y termino sonriendo.
"Odiaría ser tú en estos momentos" — Ben 18:02
"Gracias por los ánimos" — 18:03
"Para eso estamos ;)" — Ben 18:03
Wen hace un amago de arrebatarme el móvil al llegar a la puerta, lo bloqueo y guardo con rapidez. La conozco, si ella le echa un ojo a los mensajes de Ben no hará más que ganar otra excusa para criticarle durante lo que queda de semana. Saca su móvil, mira su reflejo en la pantalla y suelta un suspiro cargado de nerviosismo.
—Esto va a ser perfecto —Canturrea antes de llamar al timbre. Su mano izquierda se aferra a mi brazo con tanta fuerza que duele—. Después de esto podremos ir a todas esas fiestas privadas de equipo, ¿no es genial?
La miro sin entender—. Wyatt ya nos invita a esas fiestas.
Desde que se "unió" a nuestro grupo o, mejor dicho, se hizo amigo de Ben durante el segundo año de instituto, son inseparables. Nunca he visto el nuestro como un grupo completo o normal, más bien son Wyatt y Ben y, en otro lugar, Wen y yo. De no ser porque Ben y yo también somos inseparables nunca nos hubiéramos juntado todos y, aun así, todavía se notan las diferencias de confianza. Fue curioso que cuando Wyatt entrara en el equipo de Rugby no se le subiera a la cabeza. Él prefirió no sentarse en la mesa que ellos ocupaban ni pasar el tiempo con ellos en los descansos salvo alguna que otra excepción. Se mantuvo cercano a nosotros y admito que me sorprendió, pero tampoco me quejo. Aunque conozco a Ben lo suficiente como para saber que un amigo como él vale demasiado como para dejarle ir tan fácilmente, al parecer Wyatt pensó lo mismo.
Ella niega.
—No es lo mismo.
Fuerzo una sonrisa para no discutir con ella. Claro que es lo mismo.
Cuando la puerta se abre Wen alza la barbilla y una sonrisa en la que muestra todos sus dientes cubre sus labios. Algo tan falso que tengo que obligarme a mantener la compostura mientras que el tono de voz de mi amiga cambia al saludar a la castaña que acaba de abrirnos la puerta. La forma en la que Wen se mueve, como si cada uno de sus gestos fuera un reflejo del de la chica que acaba de abrir la puerta hace que parezca que casi son amigas de toda la vida. Casi.