VIII

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—Ahi lo tienes, Xu Minghao fue secuestrado hace siete meses, su desaparición fue notificada a la policía coreana. El reporte dice que no llamo una noche a su madre y las noches siguientes fueron igual, no tenía familiares en Corea y su casera fue la que informo a la policía por pedido de la señora Xu.— Cito Junhui con seguridad mientras daba vueltas frente a la gran pantalla con los datos del joven Minghao. Wonwoo curioseaba esperando los resultados de la huella encontrada en la placa. —Especulamos que fue un secuestro, en realidad no hay mucho que lo corrobore a excepción del estado en el que fue encontrado.

—Hay datos que corroboran su encierro —Hablo Mingyu recordando las palabras del doctor Hong. — Ya ha pasado una semana asi que supongo que le han notificado a su familia. —La negativa de Junhui fue clara, el chino se mostró un tanto incomodo con una mueca en su rostro y evadiendo la vista de Wonwoo y Mingyu. El más alto suspiro pensando en la incompetencia de la policía china, por esa razón nadie había visitado a Minghao, quizás.
—¿Cuando piensan hacerlo?

—Nunca. Su madre era el único familiar que tenía, y ella murió tres meses despues. Minghao está solo.

Mingyu se sintió apenado por el joven chino, despues de todo Minghao era un adulto joven de no más de 23 años en corea, había sido secuestrado y en esos meses de cautiverio su único familiar había muerto, cuando el chico despertara no tendría buenas noticias y menos un cálido abrazo, solo el consuelo de haber salido de tal vez un infierno.

—pobre chico— Fue lo único que dijo Wonwoo antes de regresar a su trabajo. —Quizas esto ayude— giró la pantalla de la computadora desde la cual trabajaba, la huella dactilar había dado un resultado y ambos agentes se acercaron casi de inmediato a leer la información sobre el aparato. La fotografía extraño a ambos.

Un chico joven de 21 años de Busan, procesado hace tiempo por desorden público y por lo tanto apresado durante seis horas, de igual manera sus huellas e información quedaban registradas. Era joven y castaño con ojos pequeños, Mingyu se aseguró de leer bien la información; Lee Jihoon de 24 años actualmente, sin familiares en corea y solo sus padres en busan. ¿Qué hacia un chico de Busan en corea? No lo sabría hasta investigarlo mas a fondo.

—¿Otra víctima?— preguntó Junhui recorriendo sus ojos por la pantalla.

—O el secuestrador.  

Dog collar. [Seventeen]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora