XX

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Junhui no encendió las luces, las dejo apagadas y se acercó a la camilla, la silla estaba a un lado, la aparto y se sentó sobre la cama mirando el tranquilo e inconsciente rostro de Minghao. El doctor Hong había cerrado la puerta antes de irse y Lee Chan esperaba afuera, seguramente Mingyu estaría buscando más información o la geografía del lugar donde fue encontrada la víctima, pero él estaba frente a Minghao, viéndolo respirar y conectado a varios cables. Tomo su mano con cuidado de no dañar nada y la acaricio pegándola a su boca, ahora olía a limpio, a hospital, y estaba fría así que la cubrió con las suyas y soplo en ella para calentarla.

Minghao se veía muy joven, casi como un adolecente, pero lo había investigado bien y sabía que era un mayor de edad esperanzado por estudiar en un nuevo país, era adorable la manera en la que pensaba un universitario.

—Debes estar cansado de estar encerrado en lugares ¿verdad?— le habló en susurro mientras acomodaba mechones de su cabello, sabía que no habría respuesta, pero hablarle a la gente en coma era algo bueno o eso decían. —Cuando despiertes iras de regreso a china, harás amigos de nuevo y tendrás un hogar. Vas a estar bien. Te lo prometo, Minghao.

Lo observo por unos minutos más calentado sus manos, no quería que estuvieran frías, de hecho, le molestaba que el movimiento de su pecho fuera muy delicado al respirar, por esa razón también verificaba los aparatos para saber que estaba vivo. Era la victima la que estaba en una camilla, era una víctima en coma, una víctima que paso por varias cosas que no podría contar, pero estaba vivo, Minghao estaba vivo, respiraba y en cualquier momento despertaría, algo que las demás victimas jamás hicieron cuando Junhui estaba en china. Siempre llegó tarde, atrapar a los culpables nunca era suficiente si no podía ver a la gente recibiendo a su familiar o amigo feliz de estar ahí, solo eran lágrimas y funerales despues de atrapar al culpable, pero esta vez sería diferente, llevaría a Minghao de regreso a la vida cotidiana y aunque estuviera solo se aseguraría de que fuera feliz y que el secuestrador pagara lo que hizo, solo así sentiría que hizo su trabajo, solo así se sentiría completo y feliz.

—¿Hay algo detrás de todo ese cariño?— saltó por la sorpresa y se giró levantándose de la cama, el doctor le sonrió por cortesía y dejo algunos papeles sobre u buro. —¿o solo es alguien que hace bien su trabajo? Venía a revisar el estado de Xú Minghao.

—Él está bien, creo— respondió sonriendo tontamente como siempre lo hacía frente a un coreano, porque en realidad de moría de nervios al tener que hablar con desconocidos y solo le quedaba sonreír, porque era parte del trabajo. Hong se acercó a chequear los aparatos y él se apartó. — Pensé que hablarle era bueno.

—Si reconoce tu voz ¿lo conocías?

—No, él vivía muy lejos de donde yo nací, casi al otro lado de china... Creo que estará burlándose de mi acento.— bromeó sentándose en la silla, Hong solo sonrió de nuevo volviendo a tomar los papeles y escribiendo sobre ellos. —Tengo una pregunta. — El doctor lo ínsito a hablar dándole toda la atención. —Minghao... ¿no le hicieron nada?

—¿Cómo?— preguntó sin comprender con exactitud. Jun hizo algunas muecas y trató de explicar con sus manos, pero fue en vano.

—¿no fue agredido de cualquier manera?

—Oh... No, las contusiones que tiene son recientes, seguro de cuando calló, fuera de eso no tenía mucho que mostrar, la desnutrición y poco más...

Junhui agradeció la información. Despues de eso el doctor Hong no salió de la habitación, se quedó ahí escribiendo y leyendo un par de cosas que Junhui no pregunto, quizás era porque Mingyu se lo había pedido o porque no confiaba en él, de cualquier manera le incomodaba el hecho de estar ahí sin decir nada con el ambiente pesado, cuando se encontraba solo con Minghao podía hablarle libremente sabiendo que nadie lo escuchaba, pero con el doctor ahí todo se volvía incomodo, no había razón de estar ahí si no lo dejarían ni un momento a solas con la víctima. Se despidió y salió de la habitación despidiéndose también de Chan.

Se subió a su auto, el que había rentado para moverse por corea y arrancó hacia el laboratorio donde trabajaba Wonwoo, si había logrado encontrar algo en la placa quizás si buscaban mejor en las evidencias podrían encontrar otra pista.



En lo personal me gusta mucho como quedó este capitulo.  

Dog collar. [Seventeen]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora