71

1.9K 377 117
                                        

Cuando llegó al departamento se dejó caer observando una vez más el volante que había arrancado de la pared del edificio. El rostro de Jeonghan por toda la ciudad solo hacia que su culpa se elevara un poco más alto superándolo. Perdió a Jeonghan, perdió a Minghao ¿Cuántos chicos más antes de encontrar al bastardo? Tanto tiempo acudiendo a diferentes cafeterías ¿Qué acaso no se veía lo suficientemente miserable? Aunque su teoría fuera buena la forma de comprobarla era lenta, infartante cuando ya había otro desaparecido.

Cuando sospechó de Chwe Vernon no dejó de seguirlo por meses, despues encontró a Boo Seungkwan e hizo lo mismo, esos dos ocultaban algo, algo importante pero no estaba del todo seguro de si era la dirección correcta o no. Despues tuvo que llegar Wen JunHui que complicó todo. Es ilegal hacer justicia por mano propia, aunque la policía no haga nada. Es ilegal forzar –o torturar- a una persona para que hable, aunque sea necesario. Es ilegal entrar a casas ajenas, aun cuando la persona fue secuestrada. Hizo muchas cosas ilegales, pero en definitiva todo lo hizo para rescatar a los pobres chicos afectados. O por venganza.

Todas las noches observando a Minghao, tratando de comprender porque la victima defendería a un criminal, no lo comprendía y lo detestaba. Minghao no era un chico indefenso e inocente si incubria a un bastardo, no era un buen chico. Es por eso que lo trató como lo que era; un asqueroso cómplice. Y por esa razón Joshua prefirió mantenerlo callado, si Minghao no seria de ayuda entonces solo seria n estorbo, lo apartaron del camino y despues lo perdieron de nuevo, seguramente Xu ya estaría de nuevo encerrado. Es culpa de la misma victima que se volvió cómplice.

Tomó su celular de la mesa y lo observó por largo rato, no se animaba a desecharlo pesar de no usarlo, lo quería tener ahí. Porque Jeonghan fue quien se lo obsequió. Abrió como de costumbre un viejo video.

"¡Cheollie tiene un nuevo celular!" El grito alegre de Jeonghan lo hizo sonreír de inmediato, era cuando Jeonghan conservaba su largo cabello. "Pero solo puedes tener mi numero agendado. Adiós, te amo" Canturreó lo último, con su dulce voz.

Las fotos, las que jamás borraría, le daban cierta calidez. Jeonghan solía tomarse muchas fotos con su celular, por cualquier cosa en cualquier momento. Y no borró nada de ello cuando discutieron, cuando Jeonghan se fue molesto, en ese tiempo solo optó por lanzar lejos el aparato y olvidarlo, ahora se alegra de haber hecho eso.

"¿me amas?" aquello fue en una conversación que tuvieron via mensaje. "¿Cuánto me amas?"

"No comprare nada esta noches, apenas ayer salimos a comer a un restaurante. ¡Deberías pagar tú alguna vez!"

"Yo pago... ¡te hago feliz todos los días!"

"Entonces quiero cobrar más"

"¿un aumento? Tendrás que invitarme a comer más seguido."

Todo lo que le quedaba de Jeonghan era todo, menos él. La ropa de su chico seguía guardada en los cajones, al menos la que había dejado olvidada, sus zapatos e incluso un reloj. Las sabanas, las cortinas, la alfombra, todo seguía igual desde que él se fue. No podia solo olvidarlo, no era tan fuerte como Joshua, él si respondió cada mensaje que llegó, aunque no fue buena idea.

"Zorra desgraciada" ¿de dónde había sacado ese insulto? Se lo escribió, y fue leído, pero se arrepintió con rapidez, el gusto de haberle insultado no le duró ni tres minutos.

Alguien llamó a su puerta, tardó unos cuantos segundos en reaccionar pero guardó el celular y caminó con tranquilidad. Tal vez sería la vecina para pedirle de nuevo que le ayudara a mover algunos muebles, tal vez Joshua rompiendo su promesa de jamás buscarlo, tal vez el fantasma de Jeonghan recordándole lo cruel que fue, tal vez Wen JunHui dispuesto a dispararle.

Abrió la puerta. Bingo con Wen JunHui.

Problemas era decir poco.

Choi Seungcheol, hasta aquí llegó tu papel de antihéroe.

Dog collar. [Seventeen]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora