Ella sabia que podía convencerla así que no le dijo a nadie, agarro su chaqueta de cuero y poniendo aquel beanie de tela gruesa en su cabeza, salió de casa lo más silenciosa que pudo, Camila estaba ocupada hablando con Joanne y Alessandra de como resolverían las cosas, Helga estaba durmiendo al igual que el rubio y aprovecho para desaparecer en busca de aquella castaña de ojos grises.
No necesitaba saber en que lugar se encontraba pues gracias al bono que tuvo con la ojiverde solo debía concentrarse en ella, en querer encontrarla y llegaría a su lado. Fueron horas o tal vez minutos, solo sabia que había caminado mucho y por lugares que jamas había visto, no estaba cansada pero podía sentir su corazón latir de forma más rápida con cada paso que daba, estaba cerca. Y lo confirmo al sentir el olor peculiar de la mujer de ojos grises, entonces fijo sus ojos en aquella figura en el balcón desnuda, bueno semidesnuda mientras subía sus pantalones con cuidado dando unos cuantos saltos, su cabello mojado cayendo de lado y algunas gotas dando en la madera.
Lauren soltó un suspiro, era increíble el parecido, no pudo evitar llevar su vista al trasero de la híbrido y darse cuenta que hasta en aquello era igual a Camila. Tal vez decidió ignorarla o tal vez de verdad no la escucho pero la cara de Iona fue una de sorpresa cuando sintió un cuerpo caliente tras su espalda y al voltear se encontró con orbes esmeralda mirándola fijamente. Y abrió su boca para hablar pero la pelinegra fue más rápida.
— Necesitamos hablar y necesitamos hablar — Y miro alrededor — A solas — La híbrido asintió recogiendo aquel suéter y tapando su torso para seguirle el paso a la ojiverde.
Caminaron por largos minutos tal vez una hora. Fue cuando Lauren se dio la vuelta que ella detuvo el paso viendo como aquellos ojos que tanto le gustan desde el momento en que la vio entrar por la puerta de su celda ahora estaban cansados, con un brillo diferente pero aun así haciéndolos hermosos. Y ella quería estirar su mano y acariciar su cara, hacerla sentir mejor. Sabia que podía hacerla sentir mejor pero nunca como la haría sentir Camila y aquello, aquello la hacia enojar.
No quería que Camila fuera la principal, ella quería ser su centro, ella quería ser el centro de la ojiverde. Fue la voz rasposa que la saco de aquellos pensamientos.
— ¿Por que haces esto? — Sus labios carnosos estaban rojos, contrastando con su hermosa piel blanca y aquellas pecas en su nariz.
— ¿El que? — Lauren soltó un bufido al escucharla pasando la punta de su lengua por sus labios aquella acción atrayendo a la mujer de ojos grises.
— Se que no eres estúpida, sabes de que hablo — Y la licántropo dio un paso al frente — ¿Por que estas de su lado? — Murmuro apuntando levemente con su cabeza en la dirección por donde vinieron.
Iona se quedo unos segundos callada antes de responderle, mirando en dirección a donde estaba. ¿Por qué estaba de su lado?. Aquella pregunta se la hacia cada vez que la bruja y su plan pasaban por su mente. ¿Por qué?, entonces recordaba el porque.
— Era humana y no siempre estar del lado de los buenos es la mejor decisión o manera de sobrevivir a este mundo tan jodido — Levanto sus manos al aire al decir aquello.
— Pero ya no lo eres — Y su mirada verde se quedo fija en aquel gris hermoso — Estoy aquí — con su dedo indice señalo el suelo para darle fuerzas a lo que decía — Antes de que todo esto se vuelva una mierda, antes de que las palabras dejen de funcionar y la violencia tome control. Estoy aquí hablando contigo porque no quiero que te lastimen porque se que no eres así. Tal vez este equivocada y en verdad seas mala, pero por favor ya no eres humana, eres lo más poderoso que hay entre nosotros, puedes tomar tus propias decisiones — Entonces tomo un paso más hacia ella — Ven con nosotros — La castaña frente a ella podía sentir su corazón latir con fuerza — Ven conmigo.
