—Tenemos que hacer un esfuerzo muy grande si queremos que el Roller salga adelante—Luna Valente comentó. Todos estaban reunidos en la cafetería del Roller, intentando llegar a un acuerdo acerca de lo que harían de ahora en adelante.
—Sí, yo estoy de acuerdo con Luna—Leonardo dijo. Aurora sin poder evitarlo rodó sus ojos y obtuvo una sonrisa cómplice de Ámbar. —Juntos podemos hacer lo que sea.
—Yo lo que todavía no puedo creer es que alguien dentro del Roller haya querido destruirlo— Jim habló y la rubia observó claramente cómo las expresiones de Delfi y Jazmín se tornaron rígidas. Les dio una mirada severa. — ¿Nadie sabe nada de eso?— Pero la más alta de las cuatro se aclaró la garganta forzadamente.
Aurora abrió su boca para decir algo, y quitar la atención sobre el incendio, pero Ramiro se le adelantó. —Igual, quién haya sido no va a querer confesar tan fácil.
La rubia suspiró, forzando una sonrisa—Pero, vamos chicos. Me parece que están un poquito paranoicos, ¿no creen?
—Ámbar tiene razón, chicos— la castaña les sonrió suavemente, evitando mirar a Leonardo a la cara, enfocó su vista en Ramiro. —No podemos estar desconfiando de nosotros mismos. De lo contrario...Vamos a perder al Roller.
—Bueno, lo más importante ahora es encontrar ideas para ayudar al Roller— Matteo dijo. — ¿Alguna sugerencia?
—Cuentan conmigo para lo que quieran— Ámbar no tardó mucho en decir, obteniendo una mirada de parte de Aurora. ¿Ya se había hartado de ayudarla en la cafetería? Bueno, ayudarla en lo que se podía decir, la rubia había ido a sentarse en la caja e ignorar a muchos clientes que luego iban con las quejas hacia el gerente...Y mucho después, hacia ella.
—Bueno chicos, Aurora está trabajando en una cafetería cerca de aquí— Nico comentó, y atrajo todas las miradas hacia su hermana menor.
—No es mucha la paga, soy solo una camarera...Pero en algo ayuda, ¿no?—Delfi y Jazmín la miraron en silencio. Delfina no entendía el por qué ella estaba haciendo todo eso, Aurora no lo hacía solo para ayudar al Roller, si no para cubrir a Ámbar. Aunque después de todo, ella y Jazmín también eran partícipes del mismo jueguito.
¿Vendrás a trabajar?
Espero unos momentos a ver si la rubia respondía, pero no fue así. Echó un vistazo a su alrededor y notó menos clientes de lo normal, no sabía si era por la hora, o si se debí a otra situación. Así que decidió no preocuparse.
Limpio las mesas vacías mientras que las otras dos meseras tomaban las órdenes. Recogió las bandejas plásticas y las llevó hasta la zona de lavadero. Al darse vuelta para seguir con su trabajo, su cara chocó contra el pecho de alguien, alguien con traje. Avergonzada, subió un poco la vista y dio con la última persona que quería que fuera. Su jefe.
—Lo siento, señor. En serio lo siento— habló con atropello. —Ha sido un descuido, no volverá a pasar.
—No ha sido nada, señorita Navarro— su voz es algo rasposa. Era un señor mayor, cuando lo vio por primera vez, pensó que no conseguiría el trabajo. Él parecía querer a alguien profesional y con experiencia como barista o cocinero, o incluso como cajero. Pero ella no tenía nada de eso. — ¿Dónde está la rubia? ¿Tu amiga?
—Se ha enfermado— respondió sin pensárselo mucho, ahora rogaba que no llegara en ese momento. —Agarró una gripe tremenda, está en cama.
—En ese caso...—sus ojos siguieron sus movimientos, llevó su mano hasta el bolsillo de su chaqueta y sacó un manojo de llaves. Aurora tragó en seco. Por favor...Que no sea lo que estoy pensado. Que no me haga cerrar la cafetería a mí. Por favor. —Les tocaba a ti y a tu amiga cerrar hoy, pero ya que ella no ha venido, tendrás que cerrar tú sola.
Acercó las llaves hasta ella y se vio en la obligación de tomarlas, asintiendo su cabeza a regañadientes. –Los demás empleados tienen turno hasta las 6:30pm. Cierra después de que asees el lugar, ¿de acuerdo?
Aurora suspiró. —Sí, señor.
Apenas su jefe se fue y ella quedó sola en el lavadero, pasó una mano por su rostro y su cabello castaño y soltó un chillido de enojo. No tendría que estar haciendo todas esas cosas. Debería estar en su casa leyendo alguna revista o mirando algún canal de modas, pero no, ella tenía que intentar ser buena persona para no sentirse culpable y ayudar a sus amigos.
Gruñó al escuchar su teléfono sonando en el bolsillo de su camisa, hizo una mueca de desagrado al volver a ver el color del uniforme y decidió contestar sin siquiera revisar quién era.
— ¿Qué quieres?
Solo esperaba que no fuesen sus padres.
—Ay, pero que humor— escuchó la carcajada de Ámbar. Frunció su ceño. — ¿Estás ocupada?
—Estoy en el trabajo, dónde tú deberías estar, por cierto— le recordó Aurora sin mucha gracia. La rubia le sonrió a su acompañante. – ¿Dónde estás, Ámbar?
—Con Simón.
Hubo un corto silencio mientras el cerebro de su mejor amiga procesaba la información. ¿Quién había dicho? ¿Había escuchado bien? ¿Estaba con Simón? ¿Simón Álvarez? ¿Qué?
— ¿Con quién?
Dijo incrédula. No era la sorpresa de que estuviera con él realmente, ya sabía que habían salido juntos, pero había algo sobre todo el asunto que aún se le hacía inusual.
—Estoy con Simón, vamos de camino a la cafetería... ¡Simón!—escuchó gritar a la rubia, y pronto su voz se escuchaba lejos. Elevó una ceja, confundida, más sin embargo antes de que las palabras salieran de sus labios, la voz del mexicano atravesó sus oídos. — ¡Vamos a ayudarte, Rori! ¡Danos diez minutos!
Aurora sonrió para sí misma, contenta. Simón era bueno para Ámbar. Lo veía. Y de alguna manera, ella también era algo bueno para él.
...
Había estado poniéndome al tanto de Soy Luna (Debo admitir que no entiendo el desarrollo de Simbar en estos primeros capítulos, quiero decir, Simón cambió muy rápido de opinión sobre Ámbar (no es que sea algo malo, pero fue muy rápido) y debo admitir que me encanta la forma en la que Ámbar se proyecta)
Desde el lunes de esta semana había estado queriendo subir el maraton, pero el internet ha sido un completo asco, así que mil disculpas si no puedo subirlo seguido
El maratón no sé muy bien acerca de cuántos capítulos habrá porque quiero darle esto como un agradecimiento por las mil visitas y por desaparecerme por tanto tiempo. Así que esperen como mínimo cuatro/seis capítulos.
Gracias por leer, si gustan pueden pasarse por mi otra novela, los quiero un montón xx
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Broken
Roman pour Adolescents"Quizás veas solo lo superficial. Me volví una experta en esto. Cuando me quebré, pegué tan bien mis piezas para que nadie notara lo rota que seguía estando". Basado en la serie de Disney: «Soy Luna». Todos los derechos a sus respectivos creadores.
