— ¡Rori!
Exclamó con rapidez. La castaña subió la cabeza y dejó de prestar atención a su libro de historia mundial. Ella elevó una ceja y la rubia le sonrió sin mostrar sus dientes.
—Dado a que no fuiste a la cena... ¿por qué no vas hoy a la casa?
—Tengo que estudiar para historia...y además el examen de matemática —tildó la cabeza con inseguridad—. No creo que sea buena idea.
—Puedo asegurarte que si te quedas a dormir, voy a conseguirte a alguien que te ayude a estudiar.
Le dijo.
—Ámbar...
—Vamos, Aurora— le lanzó una sonrisa mostrando esta vez sus dientes blanquecinos. La muchacha suspiró y meneó su cabeza levente, Ámbar frunció sus labios. —Rori, te lo estoy pidiendo amablemente.
—Necesito sacarme una buena nota, ¿me prometes sacarme una buena nota?
Ella lucía emocionada y cabeceó de inmediato. — Tenemos un trato.
Antes de que Aurora pudiera hacerle otra pregunta, Ámbar se alejó, pero al hacerlo, se llevó por delante a Luna Valente. Su mirada felina se tornó fría por un escaso segundo, sin embargo una sonrisa fingida se formó en sus labios.
— ¡Ay! Pero si es Lunita...y como siempre anda con la cabeza en otro lado...
—Pero fuiste tú quien me chocó— se defendió ella. Ámbar puso sus ojos en blanco y casi de inmediato Aurora lo hizo también. —Deberías de tener más cuidado.
—Y tú deberías regresarte a México— Aurora se puso de pie y le miró desafiante. —Nos harías un favor a todos.
— ¿Te están molestando, Luna?
La mejor amiga de la rubia puso sus ojos en blanco al ver al chico acercarse. Terminó rodeando a la mexicana por los hombros y les dio una sonrisa igual de falsa a las dos.
— ¿Pero qué hablas, Leonardo?— Ámbar suavizó su tono de voz, endulzándolo. Luna le lanzó una mala mirada. — Tan sólo charlábamos con nuestra amiga Lunita.
—Sí, bueno. La charla se acabó— anunció el chico justo antes de llevarse a su amiga lejos de las dos.
Luna lo vio en silencio y prestando mucha atención. Se dirigieron a la ahora totalmente restaurada pista del Roller y sintió un aire de tranquilidad y calma invadirle.—Si quieres hablar con Aurora...sólo hazlo— ella le animó— no es una mala chica.
—Se está convirtiendo en lo que siempre supe que sería más todo el tiempo rezaba para que no ocurriera.
—Quizás tuvieron un mal día las dos y eso es todo— Luna intentó suavizar sus pensamientos negativos acerca de las dos chicas, específicamente los que trataban sobre Aurora. Por más que ella pareciera odiarle en el momento, sabía que todo era por ese malentendido.
—No, no las defiendas. Son malas. Las dos. Sin ninguna excepción.
—Si creer eso te hace sentir bien...— se encogió de hombros. Leonardo le acompañó a ponerse sus patines y él también se los colocó. Tenía tiempo sin sentir el aire en su cara de esa forma. —Sabes...desde que te conozco siempre te ha gustado Aurora...
—Las personas cambian.
Dice de inmediato. Aurora no cambió. Él se dio cuenta de su verdadera forma de ser.
Los dos patinaron dándole vueltas a la pista.
—Pues yo creo que te dices eso para contrarrestar el hecho de que perdiste a la mejor cosa que te pasó en la vida.
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Broken
Fiksi Remaja"Quizás veas solo lo superficial. Me volví una experta en esto. Cuando me quebré, pegué tan bien mis piezas para que nadie notara lo rota que seguía estando". Basado en la serie de Disney: «Soy Luna». Todos los derechos a sus respectivos creadores.
