Yo no sé lo que me pasa. Cuando estoy con vos. Me hipnotiza tu sonrisa. Me desarma tu mirada. Y de mí no queda nada. Me derrito como un hielo al sol.
Era importante destacar cómo de loca se habían puesto las chicas de la audiencia al escuchar cantar a Gastón, incluso sus propias amigas. Era imposible negar el hecho de que el chico fuese un coqueto empedernido.
Vivo dando vueltas a tu alrededor como un perro abandonado que en la calle te siguió.
Simón puso un par de segundos su vista en su rubia, pero ella ni le prestó atención. Veía a Matteo y a Gastón, incluso a Ramiro. Pero Luna si lo hizo, y fue otra cosa más que le pareció extraña de ellos dos.
Pero yo no soy tu prisionero. Y no tengo alma de robot. Es que hay algo en tu carita que me gusta...Que me gusta y se llevó mi corazón...
El rostro de las chicas se transformó en una mueca al escuchar que alguna de ellas había cambiado la canción, pero la que mantuvo sus facciones seria s fue la rubia de ojos claros cuando Jazmín fue la que se puso en el medio del escenario.
Vamos juntos sin perder el rumbo. Con el viento llevándonos. Sin espejo retrovisor...
Jazmín miró a Simón emocionada, dejando de cantar y aunque el chico le hizo señas para que siguiera ella solo le veía con ojos soñadores. Ámbar empujó a Delfi al escenario junto a la pelirroja para evitar que perdieran la canción.
No importa lo que venga. El camino es claro, y no estoy solo. En busca de esta ilusión.
Simón miraba a la chica orgulloso, anoche se habían quedado un buen rato en su casa para practicar porque la pelirroja en serio quería dar una buena impresión. A los jueces, al público, a las cámaras de su canal y por supuesto, al mexicano. Y por ahora lo estaba logrando.
Un destino, una estrella para alcanzar. Nada puede detenernos ya. Somos uno, una sola voz que canta esta canción que siente, que crecerá, crecerá...
Lo primero que hizo Ámbar fue ver hacia el lado de los chicos, Leonardo la veía burlón porque sabía que entonces lo que había dicho era verdad. Y no solo lo había dicho para molestarla.
—Ámbar...
Le llamó la castaña junto a ella, la rubia miraba al frente.
—Creo que tienes que saber que Simón...Simón estaba con Jazmín anoche.
Aurora susurró solo para que ella le escuchara. La rubia tensó la mandíbula, asintiendo la cabeza.
—Sí, ya lo sabía.
La castaña frunció el ceño, confundida. — ¿Qué? ¿Pero cómo? ¿Quién te dijo?
Ella giró a mirarla con una sonrisa forzada en su rostro. —Tu estúpido novio me dijo anoche en tu casa.
Respondió antes de jalarla para ir a cantar con Delfi y Jazmín, las demás siguiéndolas también. Hacía eso con tal de no perder, ni con los jueces ni con Leonardo. Para demostrarle que le había resbalado lo que él había dicho anoche.
Matteo le echó una mirada a Simón y entonces supo qué sería lo que iba a hacer. Podía ser para jugar un rato a ver quién molestaba más a quién. Cambió la pista de música y se fue al medio del escenario.
Somos cómplices los dos. Al menos sé que huyo porque amo. Necesito distensión. Estar así despierto...Es un delirio de condenados.
Ámbar apretó sus labios para contener una sonrisa que igual se escapó. Matteo le guiñó un ojo.
Como un efecto residual. Yo siempre tomare el desvío. Tus ojos nunca mentirán. Pero ese ruido blanco... Es una alarma en mis oídos.
Matteo apuntó a las dos mejores amigas y les sonrió coqueto. Coqueto como siempre.
No seas tan cruel. No busques más pretextos. No seas tan cruel. Siempre seremos prófugos los dos.
El que tenía ojos, que viera. Cualquiera hubiera notado la forma en la que la sangre de Simón y de Leonardo hervía. Una cosa era que se llevaran bien de vez en cuando, pero los dos chicos sabían el pasado que tenía con la rubia y la castaña.
Matteo se acercó a ellos por unos segundos, palmeando sus hombros en sentido burlón, provocándolos, para molestarlos. Y lo había logrado.
No tenemos donde ir. Somos como un área devastada. Carreteras sin sentido. Religiones sin motivo. Como podremos sobrevivir...
Al ver las expresiones de Leonardo y de Simón, supo que ya no se trataba solo de un juego y aunque a la rubia le gustaba la atención de Matteo, frunció su ceño cuando tanto el italiano como el mexicano le echaron el ojo a Luna. Lo que construían con las manos por tanto tiempo, lo derrumbaban con los pies en segundos.
Luna se dio prisa para interrumpir la pista y entrometerse entre los tres chicos que parecían que en cualquier momento se iban a caer a golpes. Y bien grandecitos que estaban ya.
Siempre vas rodando en la vida. Y te ves tan decidida. A buscar la luz que hay en todo. A cambiar el mundo a tu modo...
Bien, quizás el hecho de que cantara una canción que Simón le había compuesto no ayudaba mucho al hecho de que Ámbar quería tener láseres en los ojos para eliminarla , claro que no dijo nada su rostro daba mucho que decir.
Sé muy bien que eres valiente. Y luchas por lo que sientes. Una canción siempre va contigo. Para abrir nuevos caminos.
La mexicana llamó a sus amigas que ni tardaron un segundo en ir a acompañarla, Delfi y Jazmín lo dudaron por un momento, pero lo harían al fin y al cabo porque se estaban divirtiendo y tenían tiempo que no hacían algo así de genial.
Vas a crecer, vas a despertar. A descubrir para deslumbrar. En busca de tus sueños. Tienes el valor y vas a volar...
Se apartó del centro del escenario para ir a buscar a Simón, arrastrándolo y llevándose a Leonardo también. La mandíbula de las dos chicas faltante sin cantar se tensó. Luna Valente les estaba sacando de sus casillas.
Vas a sentir, vas a encontrar. Vas a vivir para demostrar. Que eres tan valiente. Y todo lo que quieras lo podrás alcanzar.
Para el momento en el que Luna le hizo una seña a Pedro y a Nico, Aurora supo que le iban a obligar a participar. Cuando su hermano pasó al escenario, ignoró a la rubia y sujetó la muñeca de su hermana metiéndola en el centro junto con Luna, Simón y Leonardo. Dio un suspiro corto y ni siquiera volteó a ver a su amiga, dado que ya sabía que estaba queriendo matarla y solo se limitó a cantar y bailar.
Porque estás siempre en tu mundo. Eres quien decide su rumbo. Solo es ver las cosas más simples. Para ti no hay nada imposible.
Matteo se paseó al otro lado del escenario, junto a Ámbar y sujetó su mano. Eran los únicos que faltaban por unirse y estaba empezando a notarse.
—Vamos, no nos podemos quedar aquí.
La rubia rodó los ojos. — Claro que puedo, obsérvame.
—Ámbar...Yo tampoco quiero, pero o es esto, o nos quedamos por fuera. Es por ayudar al Roller, ¿recuerdas?
Matteo le sonrió mientras se inclinaba un poco cerca de ella para que se le fuera fácil escuchar. –Además, esta fue parte de tu idea, ¿no? ¿No que querías ganar? Yo te veo como si quisieras perder contra nosotros.
La rubia le empujó de un manotazo, dándole una mala mirada. Y Matteo sonrió complacido cuando ella fue quién le obligó ir a cantar con el resto. Mientras lo hacía, Simón echó una mirada al escenario, escaneando que todos estuvieran divirtiéndose y por casualidad, también quería ver dónde estaba su rubia, se enojó ligeramente al ver que estaba tan cerca de Matteo, pero su mirada se suavizó al ver el brillo en sus ojos claros.
Se estaba divirtiendo. Y eso le gustaba.
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Broken
Genç Kurgu"Quizás veas solo lo superficial. Me volví una experta en esto. Cuando me quebré, pegué tan bien mis piezas para que nadie notara lo rota que seguía estando". Basado en la serie de Disney: «Soy Luna». Todos los derechos a sus respectivos creadores.
