Todavía seguía apretada a su cuerpo, el me ceñía de mi cintura, al igual que yo a él, no quería separarme, mis manos alrededor de su espalda apretaron su camisa con mucha fuerza, él se había convertido en mi todo, ahora ya no me faltaba nada, estaba completa... segundos después solo se escuchó el ruido de unas bocinas...
— ¡Oigan!—era la voz gruesa de un hombre—¿quieren salir de la calle?—despegue mi rostro del pecho de Yesung, un hombre sacaba la cabeza desde la ventanilla de su auto, mientras una horda de bocinazos se escuchaban—la calle no es un motel ¡demonios!—grito enojado siendo grosero—
— Lo siento...—Yesung tomo mi mano y me llevo hasta la vereda, los autos avanzaron como si nada hubiera pasado—
— Veo que los hombres groseros existen hasta aquí en Corea...—dije rodando mis ojos, acomode mi cabello y note que él me miraba, pero no era como lo hacía todo los días, esta vez era diferente, su sonrisa era más llamativa que otras, parecía que quería decir algo, pero no sabía que era—
— ¿Qué?—dije avergonzada, su mirada tan penetrante había logrado que me ruborizara, me incline hacia él, pero esta vez escondí mi rostro en su pecho—no me iré... ¿no me digas que ahora si quieres que me vaya?—escuche la risa de Yesug, me tomo de mis hombros y me obligo a quitar mi rostro de su pecho para que lo mirase—
— Explícame ese cambio repentino... porque no lo entiendo...
— No es nada del otro mundo, no quiero irme, quiero quedarme aquí contigo...—levante mis hombros sin saber que otra razón darle acerca de mi cambio de decisión, no había mucho que decir, solo que no me alejaría de el nunca—¿no... quieres que me quede—enmarque mis cejas ¿Por qué el ahora parecía no creerme?—
— Eres tan linda como ingenua...—sonrió abrazándome con dulzura—¿Cómo crees que yo te pediría que te fueras?—me incline hacia atrás para ver qué cara ponía, el acaricio mis mejillas como si se tratara de una niña pequeña que le causaba ternura—¿en verdad quieres quedarte? ¿Y el trabajo que querías?
— No lo necesito—dije alzando mi mirada, entrecerré y mis ojos y solté un suspiro—tengo miedo...—admite apretando mis labios, pase saliva por ellos y continúe—miedo de estar alejada de ti... no me importa no poder conseguir trabajo toda mi vida, no me importa si tengo que trabajar vendiendo hot dogs en la calle... te tengo a ti, es todo lo que me importa ahora... tu eres mi vida ahora...—Yesung sonrió, estaba a punto de seguir hablando pero un fuerte abrazo de el hizo que callara todas las demás palabras que tenía atorada en mi garganta—
— No puedo creerlo...—decía riendo acariciando mi espalda. No sé qué era eso que no creía, pero escuchar su risa supongo que era una buena señal—
— Además...—murmure apenas ya que estar pegada a su pecho me imposibilitaba el poder hablar—ya no tengo que trabajar...—bromee alzando mis manos para llevarlas a su cuello—tu serás mi marido, es tu deber mantenerme, incluso desde ya...—reí despacio, nuestras miradas se encontraron y el aún mantenía esa sonrisa tan hermosa en su rostro—
— Me parece justo...—me soltó apenas un poco, esta vez tomo mis manos—entonces... quédate, quédate conmigo (TN) _____, no tienes que viajar, tu vida está aquí conmigo... tu esposo... futuro esposo...—corrigió, sonreí ampliamente y esta vez fui yo quien lo abrazo y se puso de puntas de pie para poder alcanzar sus labios—
Sus brazos me abrazaron delicadamente por mi cintura, dando algunas caricias tan suaves como una dulce caricia, mis manos estaban prendidas de su cuello mientras mis piernas estaban de puntitas de pie para poder llegar a su altura. Sus besos fueron suave, tibios y dulces, no duro mucho ya que eso sería no muy bien visto aquí en Corea, de todas formas él sonreía alegremente aun abarcándome, de un momento a otro me levanto del piso dando un giro conmigo, reí junto a él sosteniéndome fuerte, nuestra alegría era exactamente igual, podía ver en sus ojos el brillo de la felicidad misma ¿me pregunto si yo me veía igual que él? Seguro que si...
ESTÁS LEYENDO
Una vez nos amamos
RomanceUna vez me amaste Una vez fuiste mio Una vez existió un "nosotros" Hoy... todo aquello quedo en el pasado... Tu mente me recuerda perfectamente... Pero tu corazón no.
