Another Love. // Tom Odell.

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Replanteándome la vida durante este tiempo, me cuesta aceptar la visión de Luke pero cada vez estoy más segura de que no está tan equivocado como pensaba

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Replanteándome la vida durante este tiempo, me cuesta aceptar la visión de Luke pero cada vez estoy más segura de que no está tan equivocado como pensaba. Quizás le eche de menos, pero no pienso arrastrarme de nuevo. Además, llevo más de tres días visitando la esquina en donde suele dormir, sin encontrarlo ni allí ni en la playa. Es como si algo lo hubiese borrado del mapa por alguna razón.

Recuerdo haberlo encontrado en el centro comercial en una ocasión, analizando ropa dentro de una tienda barata y cogiendo todo lo que veía sin pensarlo mucho. Intenté hablar con él cuando salió de allí, pero únicamente se dedicó a mirarme con asco y a seguir de largo, como si me tratase de un ser insignificante. Eso me hizo sentirme una estúpida, arrepintiéndome por mis palabras en la cafetería el otro día. Si ahora mismo tuviese en frente a la chica de la que nos burlamos cruelmente, le besaría la frente y le pediría perdón de rodillas sólo por tener la aceptación y el cariño del rubio de nuevo.

Incluso es triste pedir perdón por el hecho de recuperar a Luke, y no por sentir verdaderos remordimientos.

De todas formas, pasar las navidades sin él no me supondrá un trauma. James y yo estaremos solos ya que mi madre y su marido irán de vacaciones a ver a su familia, lejos de la ciudad. Ni siquiera nos han confirmado en qué fecha volverán a casa, así que tengo vía libre para traer a Adam y para hacer fiestas siempre que me plazca, a no ser que mi hermano se dedique a molestar o a ser un amargado. Le gusta bailar y disfrutar, pero odia a mis amigos con todo su corazón.

—Lena, ¿qué tren hay que tomar para llegar al centro comercial que queremos? —Pregunta una chica de mi grupo, ladeando su cabeza ligeramente y mostrando un gesto curioso. Hemos quedado para comprar ropa y así poderla estrenar en Año Nuevo, y estoy demasiado ansiosa por comprar el atuendo indicado para poder destacar respecto a las otras ocasiones.

Sonrío y la miro amable.

—Debemos escoger la "línea 18"  —Contesto, bajando rápidamente las escaleras del metro e intentando no tropezar con la cantidad de gente que camina apresurada de un lado a otro. 

Kay rueda los ojos y suspira, liderando al grupo de chicas y guiándolas por los pasillos. Pagamos nuestros pases y después de superar el control de siempre llegamos a la estación, esperando pacientemente a que nuestro medio de transporte llegue a recogernos. Cuando las puertas se abren, empujamos a la gente para poder conseguir los asientos y no ir de pie, dándonos igual las personas ancianas y con dificultades. Emprendemos una charla tranquila y trivial, hablando de lo que hará cada una en las festividades que se aproximan.

—¿Y tú, Lena, piensas visitar a tu amigo francés en estas fechas? —Pregunta irónica, mirándome. Maldita Kay, tan rencorosa como siempre.

—Por mí como si no nos volvemos a ver —Me encojo de hombros aunque en mi mente sólo piense en el tema. Además el silencio del vagón no ayuda, ya que gracias a eso mis pensamientos se alborotan más. 

Indigente || LrhHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora