Cómo, cuándo recibes un golpe en el estómago sin previo aviso... Sí, esa sería la sensación que Deidara estaba comenzando a experimentar desde hacía un rato. Estaba sentado en pleno silencio observando la cubierta del diario de su padre, cuyas iniciales resaltaban doradas en el escarlata color de recubrimiento. Le era familiar pues, entre sus recuerdos había algunos donde había visto aquel diario en manos de su padre...
Por tal razón no dudaba de que lo que Naruto e Ino le habían dicho fuese verdadero. Sin embargo la frustración que sentía por darse cuenta de que su ingenuidad y despistes iban más allá de lo que suponía, le hacían querer poner en duda lo que los menores habían dicho desde el mismo segundo en él que Naruto le había entregado aquel diario.
¿Se suponía que debía aceptar, que sus padres terminaron juntos por la crueldad del destino? Aquel destino que sin piedad alguna había destruido la semilla del amor en el corazón de su padre hacia aquel a quienes sus hermanos menores llamaban con afecto "Tío" quien irónicamente lo era en verdad pues Fugaku Uchiha se había casado con Mikoto Haruno la hermana adoptiva de su padre y por quien él decidió sacrificar aquel primer amor. Sin sospechar siquiera que el mismo destino había decidido juntar a sus respectivos hijos una vez más cayendo inevitablemente en las redes del primer amor. ¿Porque? No entendía nada. No quería aceptarlo, ¡No lo haría! Porque hacerlo significaba que él había estado predestinado a... ¡No podía! Se dijo negando con la cabeza vehemente bajo la celosa mirada de sus hermanos. Apretó con ímpetu sus manos reusando todo lo que aquel diario en su regazo representaba, aun a sabiendas que hacerlo no cambiaría nada de lo que había estado pasando a su alrededor.
*
Los mellizos parecían consternados e inseguros. No tenían idea de que hacer Deidara había entrado en un mutis de repente, ¿Quizás habían sido muy directos con el tema de sus padres? Se preguntaban inquietos escuchando al mayor suspirar con desaliento por enésima vez.
-¿Dei-Nii? –Le llamó Naruto sin ocultar su angustia y preocupación por el mayor. Deidara en cambio ajeno a su voz volvió a suspirar. No tenía idea de que decir.
-¿Estás bien? –Prosiguió Ino tomándole de la mano.
*
Sin mirarla por el gesto, observó el techo con interés reclinándose con agotamiento en el sofá y después de suspirar por tercera vez en menos de un minuto, decidió al fin lo que haría.
-¿Quieren un trozo de pastel?- Sugirió. Era evidente que ambos menores le mirarían con extrañeza, pero realmente no tenía cabeza para pensar con tranquilidad lo que le habían contado. Los pasó de largo dirigiéndose a la cocina. –Creo que necesito algo de azúcar en la sangre... ¿Qué dicen? –Les insistió la invitación a que le siguieran a la cocina deteniéndose brevemente antes de comenzar a andar. - Creo que hay un pastel de chocolate hecho por el abuelo... Se veía delicioso... - Agregó con un banal intento de alegría que hizo que los mellizos le siguieran sin rechistar.
*
¡Deidara estaba balbuceando! ¡Eso era malo! ¡Él no podía comer pastel! Sí su hermano comía azúcar, se convertiría en un... Bueno, era mejor no pensar en eso. Sabían que contarle lo que sabían a su despistado hermano mayor sería tan chocante como les había resultado a ellos... Pero, ¿Pastel? ¡No! ¡Debían detenerle!
En el camino a la cocina Ino logró adelantarse al mayor e impedir que se acercara al refrigerador. No importaba que Deidara le mirase con el ceño fruncido por tal acción, era prioridad evitar que el oliese siquiera el pastel.
-¡Ino, has el favor de apartarte! - Le dijo claramente enfadado el mayor. La joven intercambió miradas con su mellizo en busca de ayuda.
-Dei-Nii... Por favor tranquilízate un momento ¿Sí? – Pidió Naruto conciliador.
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Acorde Gemelo
FanfictionPara Sasuke y Sakura la música no solo era un tabú del cual no se debía hablar en presencia de su padre, ni tampoco significaba una forma de revelarse a él. Siendo gemelos y los menores de la casa Uchiha no habían muchas cosas de las que ellos debie...
