-¿Estas bien?
Bilbo alzó la cabeza encontrando a una chica de pie frente a él. Se levantó, sacudió su ropa y sonrió torpemente. La chica sacó un pañuelo del bolsillo de su falda y lo posó suavemente en la mejilla de Bilbo, haciendo que suelte un quejido.
-Gracias, pero estoy bien
La chica, rubia y con una brillante chaqueta amarilla, le dejó el pañuelo y tomó su mochila que había dejado en el suelo. Bilbo regresó a su salón por su propia mochila y salieron juntos del colegio.
Ese día era turno de Everett recoger a Bilbo, cuando lo vio salir del edificio se acercó rápidamente a él.
-¿Qué te pasó? ¿Quién te hizo esto?
El chico solo presentaba un rasguño aun al rojo vivo en su mejilla, pero Everett era muy sobreprotector teniendo en cuenta su trabajo. Bilbo apartó con cuidado las manos de su papá y dejó en claro que no era nada grave. Everett le dirigió la mirada a la chica detras de su hijo, Bilbo volteó y recordó el pañuelo
-Dejame limpiarlo y luego te lo devolveré
-Esta bien,puedes quedártelo
La chica se alejó y que sentó en los escalones de la escuela. Bilbo miró a su papá y luego se acercó a ella
-¿No vendrán por ti?
-Mi padre llega tarde a recogerme por estar muy ocupado
Bilbo echó un vistazo a su padre y se sentó decidido junto a la chica dispuesto a acompañarla. Everett soltó un suspiro y avisó que iría al café de la esquina por una bebida.
Cuando dobló al final de la calle, encontró a un hombre arrodillado recogiendo unos papeles esparcidos en la calle. Se agachó para ayudarlo a guardar las multiples hojas en un portafolios de cuero y entre estas encontró un libro delgado con portada colorida. Lo leyó con interes y sonrió al reconocerlo
-Es un buen libro- Ambos se pusieron de pie y Everett devolvió el objeto a su dueño -¿Es usted el autor, no es así?
-Si,así es-. El hombre acomodó los papeles dentro del portafolio y por primera vez le dirigió la mirada -Lo siento, pero tengo prisa. Debía recoger a mi hija hace unos minutos
Everett frunció los labios y el ceño con incredulidad. ¿Cuantas eran las probabilidades? Preguntó por el nombre del colegio y, efectivamente, era el mismo donde asistía su hijo. Se encontraron caminando juntos hasta el edificio a mitad de calle, a lo lejos vieron a los chicos hablar tranquilos entre ellos sentados en los escalones.
-¿Es tu hijo?
-Si. Insistió en acompañarla
-Gracias por eso. Me siento culpable al hacerla esperar, pero no tengo opción
-Trabajo,lo entiendo
-Disculpe mi despiste. Soy Stephen
-Everett
Los hombres se dieron la mano formalmente. El agente se seguía sorprendiendo por las casualidades, ¿Stephen? Seguramente el universo intentaba decirle algo. Cuando los chicos alzaron la cabeza y los vieron, se acercaron a ellos
-¡Papá!
La niña corrió a abrazar al hombre que acompañaba al agente y Bilbo regresó con su padre.
-El mundo es muy pequeño. Me encontré a su padre en la esquina- Everett vio con una sonrisa como ambos se abrazaban, parecía que fueran lo unico que tenían.
La chica se acercó a Bilbo y le tomó la mano
-Gracias por hacerme compañía
-No fue nada. Gracias por el pañuelo, Kate
La chica le dio un beso en la mejilla que alcanzó fácilmente y se fue de la mano de su padre. Bilbo subió al auto gris que había sido abandonado en la calle y Everett comenzó a conducir en dirección a la casa.
-Parece una chica agradable- comentó Everett
-Tal vez lo sea
-¿La conocías?
-No
-Pues ella parecía conocerte muy bien
-¿Por qué lo dices?- Bilbo se estiró hacia adelante para ver el rostro de su padre
-Por mas amable que seas, nadie besa a un desconocido después de ayudarlo una vez. Estoy seguro que le gustas
-¿Le gusto a una chica?- Bilbo se echó hacia atras de nuevo perdido en sus pensamientos.
Si bien se sentía halagado, no podía evitar recordar el incidente con Smaug y lo que él dijo para provocarlo. Como si lo hubiera pedido, cuando tocó su mejilla Everett volvió a hablar
-Entonces, ¿qué le sucedió a tu rostro?
-Fue un accidente
-¿Cómo así?
-Yo lo provoqué
-Significa que fue un golpe
-No, es un rasguño. Nada por lo que preocuparse
Allí acabó la conversación. Sabía que su hijo no daría mas detalles, pero confiaba en él si decía que fue un accidente.
Ese día, como todos cuando recoge a Bilbo, fueron los primeros en llegar al hogar. Decidió preparar el almuerzo mientras aguardaba la llegada de su esposo, Levi le hacía compañía cuando se cansaba de ser ignorada por Bilbo pero al rato regresaba con el chico a probar suerte una vez mas. En su cabeza pasaban miles de cosas a la vez, su matrimonio, su trabajo, la familia, cosas que últimamente se escapaban de su control. Si quería arreglar la situación debía comenzar por reordenar sus prioridades, anteponiendo la familia sobre el trabajo. Abandonó la cocina dispuesto a hacer una llamada que podía costarle mucho, pero nada mas importante que su relación con Stephen.
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Te llevo a cuestas (Freebatch Crossover - Segundo Libro)
Fiksi PenggemarHan pasado diez años desde que sus vidas se mezclaron volviéndose una misma. Creían que ya todo lo habían superado y que nada podía mejorar ni empeorar. Pero el pasado acecha a quien no lo supera y el futuro pone a prueba la moral. SEGUNDO LIBRO. Co...
