Minho y Felix se encontraban sentados uno al lado del otro frente a la madre del mayor.
- No tengas miedo de decirme nada, no te voy a juzgar. - Habló la mujer con la voz calmada, ella estaba sentada en un sofá. - Soy abogada, puedo y quiero ayudarte, además de que sea mi profesión quiero ayudarte de corazón, hubieron días donde tu estabas aquí y te veías realmente triste, Minho también se notaba mal cuando hablaba de ti y no quiero ver mal a ninguno de los dos. -
Felix se había quedado el resto de la tarde en casa de los Lee y finalmente se había decidido a contarle todo a la madre de su pareja, confiaba en ella, Minho hablaba maravillas de sus padres.
Por más que no quisiera ayuda sabía que la necesitaba, sus padres no le prestaban atención casi nunca y no se preocupaban por buscar un abogado o siquiera hacer una denuncia por lo que había pasado con su hijo.
-¿Minho le ha dicho algo de lo que pasó, o debo contarlo desde el principio?- Preguntó Felix con algo de miedo, no había hablado de ello con nadie más además de sus amigos y sus padres, ni siquiera Minho sabía todo con detalle.
- Él solo me dijo que necesitabas ayuda, no sé que es lo que pasó, me dijo que tu deberías hablar de eso. Por cierto, no me trates tan formal, no ofendo si es que me dejas de hablar como "usted. -
Felix le sonrió con algo de miedo, no era miedo hacia ella, era miedo a la situación, temía ser juzgado o no entendido.
Pero igualmente comenzó a hablar.
- Hace unas semanas, casi tres, un compañero de la preparatoria me invitó a una fiesta de un amigo. Ese chico me atraía en ese momento por lo que mis amigos. - Paró en seco, Dahyun no estaba ahí. - Un amigo optó por dejarme ir solo a aquella fiesta, igualmente fue mi culpa per-
Tapó su rostro con sus manos como si así pudiera ocultar la vergüenza y pena que estaba sintiendo en ese momento, quiso llorar, se sentía indefenso.
- Fui a la fiesta solo, el mismo chico que me invitó me dio una bebida extraña, un rato después me llevó a una habitación aislada de todos y abuso de mi allí. - Su voz estaba rota. - No recuerdo nada de todo lo que pasó o casi nada, la droga causa amnesia por lo que no voy a poder recordar nada. Al otro día fui al doctor y me hice un análisis de sangre donde se mostraba la droga que me hicieron consumir, el doctor también me reviso me dijo que fueron varias personas. -
Se instaló un corto silencio en la habitación.
- Le conté de esto a un amigo mío y uno de los culpables publicó fotos y vídeos del momento del abuso, recibí y sigo recibiendo un gran acoso por eso, todos hablan de mi como si fuera un chico fácil que entrega el culo a cualquiera y se deja fotografiar cuando yo me encontraba inconsciente. - Finalmente de derrumbó y comenzó a sollozar sin vergüenza alguna, dejando que las lágrimas cayeran por sus mejillas, abrazó a Minho buscando esconderse allí. - No debería haber ido a la fiesta, es mi culpa. -
- No te culpes a ti mismo, tu no fuiste y le dijiste que hiciera lo que quiera contigo, no es tu culpa. Ya me has dicho lo que pasó, luego voy a pedirte que me pases el análisis de sangre e investigaremos para ver si hubo alguien que también estuvo allí para usarlo como testigo. - La mujer paró y observó a ambos menores con cariño. - Eres valiente, ¿te das cuenta?, muchas personas se quedan callados cuando les sucede algo así. A ti te sucedió con alguien que no conocías mucho pero esto puede suceder con cualquier persona, quizás una pareja, un amigo, un tío, un padre, un abuelo, un desconocido, un maestro, un doctor, literalmente cualquier persona, conocí muchos casos y la mayoría se niega a aceptar que sucedió por miedo a no ser comprendidos o que no les crean. -
Felix limpió las lágrimas de sus mejillas y le sonrió, estaba agradecido, Minho y su familia lo estaban ayudando mucho.
- Ya ha pasado bastante tiempo, ¿fuiste con un psicólogo?, todos necesitamos uno pero en este tipo de situaciones aún más. -
- Hace relativamente mucho que no voy con un psiquiatra o psicólogo, fui durante unos años en mi niñez porque tengo problemas de ansiedad, no tengo el dinero suficiente como para pagarme terapia ya que consumo benzodiazepinas y mis padres no me ayudaran con esto, para ellos un abrazo y palabras motivadoras ya es suficiente. - Respondió el menor al mismo tiempo que dejaba de abrazar a Minho y comenzaba a enderezarse, por más que su novio le había dicho que no tenía ningún problema con que su madre supiera de la relación entre ambos, tenía miedo. Los padres de Minho no tenían problema con la sexualidad de su hijo pero los padres de Felix si.
Hubo un silencio, no era incómodo, era algo así como un silencio que podían usar para pensar.
El rubio apoyó su cabeza en el hombro de Minho y se quedó de aquella manera.
La mujer mayor los miraba con curiosidad y cierta alegría. -¿Ya son pareja?-
La pregunta hizo que su hijo se ahogara con su propia saliva y comenzara a toser de forma exagerada, haciendo que Felix comenzara a reirse de manera chillona y ruidosa frente a ambos.
-¡Mamá!- Exclamó el castaño una vez que dejó de toser con cierta indignación. -¿No podías ser más sutil, ni un poquito?-
-¿Por qué debería serlo?, desde el primer día que Felix estuvo aquí ya lo estabas mirando con cara de tonto enamorado. - Miró al menor.- Ya sabemos que tú eres el novio de Minho pero podemos hacer una cena donde él te presenta y te hacemos preguntas formales en plan. - La mujer enderezo su columna y cruzó sus piernas. -¿Qué quieres hacer con tu vida?, ¿Por qué quieres salir con mi hijo?, ¿Qué es lo que quieres de él?- Volvió a su postura anterior con la espalda levemente encorvada. -¡Sería emocionante!-
Minho rió y negó. - No le harán esas preguntas a Lix, lo asustaran. - Volvió a hablar mientras abrazaba a Felix desde un costado como si estuviera protegiendolo, haciendo que ambos sonrieran.
- Es el primer novio que nos presentas, no nos quites la emoción del momento. - Regañó la mujer con un enojo fingido. - Ya fuera de broma, puede quedarse a cenar si quiere, yo me iré a la habitación de arriba, tu padre me debe dinero porque gané una apuesta. -
La señora se levantó de su asiento y comenzó a caminar hacia la escalera con una sonrisa en su rostro.
Minho tomó la mano del menor, notó como es que su piel se había erizado y sus mejillas estaban rojas. -¡Aww bebé estas avergonzado!- Exclamó antes de tomar sus mejillas y apretarlas. - Tan lindo. -
-¡Ya!, solo lograrás que me ponga aún más rojo, mis padres no saben que me gustan los chicos y viene tu madre con su mente abierta a ponerme nervioso. - Habló para luego hacer un puchero inconsciente en su rostro.
Minho tomó el mentón de Felix para que lo mirara y luego acercarse para besarlo.
No fue un beso muy largo y profundo, era un beso que mostraba el cariño que se tenían mutuamente sin necesidad de palabras.
Ambos pegaron sus frentes en cuanto se separaron y sonrieron.
- Te amo. - Susurró Felix con los ojos cerrados, dedicándose a respirar con tranquilidad.
- Te amo más, mucho más. - Terminó de hablar Minho al mismo tiempo que acariciaba la mejilla del contrario. - Todo se arreglara pequeño, todo estará bien. -
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bad reputation» minlix
FanfictionFelix tenía mala reputación. Su presencia era cuestión de revuelo y su vida era un tema de conversación común y corriente en los pasillos de su escuela. Sus gustos eran conocidos por todos, nadie tenía una buena idea sobre él excepto quiénes realmen...
