Felix, Dahyun y Wooyoung caminaban en silencio por el mismo camino que caminaban la última vez ambos chicos.
El silencio reinaba entre los tres desde que habían salido de aquel hospital, el único que sabía la razón de esto era el pequeño rubio que caminaba entre sus dos amigos con la mirada baja.
Los dos mayores no querían decir nada, solo sentían la tensión como un fino hilo que podía ser cortado con una tijera con facilidad.
Recorrían las calles a pie esperando a que llegaran a la casa del menor, donde esperaban poder hablar de lo que estaba sucediendo.
Los tres sabían que algo malo había ocurrido desde que Felix había entrado a el consultorio del doctor que lo había atendido la última vez.
Los minutos pasaron y finalmente entraron a la casa del rubio que se había dirigido a su habitación, haciendo que los mayores lo siguieran.
Cuando los tres estuvieron entre aquellas cuatro paredes se quedaron en el mismo silencio que hace unos minutos atrás.
Nadie dijo nada, era tan incómodo que molestaba, Wooyoung y Dahyun se miraban entre si observando al menor que tenía su mirada clavada en el piso, mientras los tres estaban sentados en la misma cama.
El primer sonido que se escuchó fueron los sollozos de Felix al mismo tiempo que cubría su cara con ambas manos, se le hacía raro llorar y mucho más frente a sus amigos pero se estaba aguantando las lágrimas hace demasiado tiempo y sentía que finalmente dejaba de ahogarse en su propio sufrimiento.
Recibió los brazos de sus amigos, quedando los tres abrazados, se sentía tan cálido y bien que no quería separarse de ellos jamás.
- Cuéntanos que pasó, no vamos a juzgarte por nada, tampoco vamos a decirle a nadie, nadie se enterara de nada como siempre hemos hecho. No tengas miedo por lo que puedan llegar a decir cuando vuelvas a la preparatoria, se que tu odias estar allí aunque no lo aceptes. Confía en nosotros. - Le habló Wooyoung con miedo, Dahyun también tenía miedo, miedo de que lo que pasó fuera peor a lo que esperaban.
No habían visto a Felix llorar de esa manera nunca, lágrima tras lágrima caía por sus mejillas con rapidez como si estuviera lloviendo,
las nubes eran sus ojos y no era una simple lluvia, era un gran diluvio.
El menor siguió en silencio mientras negaba, aquellos eran sus mejores amigos pero igualmente tenía miedo porque no quería seguir siendo la víctima de aquellos murmullos masivos que estaban terminando con su cordura.
- Tengo miedo. - Confesó Felix en un susurro casi inaudible. - Por favor no me dejen, tengo demasiado miedo. -
-¿Que es lo que te da miedo?- Preguntó Dahyun con una voz calma, al mismo tiempo que apoyaba su mentón en el hombro del menor, demostrandole su confianza.
- Tengo miedo de que alguien vuelva a hacerme daño y que yo no pueda defenderme. -
Wooyoung lo envolvió entre sus delgados brazos, apoyando su mejilla en el pecho del menor. - Nosotros estamos aquí para protegernos mutuamente, no te pasara nada más, que tu hayas ido a esa fiesta fue solo un error que no volverá a repetirse. -
- Hablé con el doctor y volvió a revisarme otra vez. Me explicó que en mi análisis de sangre se mostró que en ese momento aún había una droga en mi organismo llamada Rohypnol, causa amnesia por lo que me costará demasiado recordar lo que haya pasado, esa droga es ilegal porque se utiliza en violaciones principalmente. - Comenzó a hablar Felix intentando limpiar sus mejillas mojadas con el dorso de su mano, al mismo tiempo que calmaba su respiración. - Me dio su email y me mandará el análisis por si quiero tomar acciones legales contra alguien. Lo que más me afecto es que me dijo que por las marcas de manos en mi cuerpo con diferentes tamaños y las mordidas, lo más probable es que hayan sido al menos dos personas las que abusaron de mi. -
La habitación se quedó en un gran silencio mientras que intentaban asimilar lo recién dicho por el menor.
Era malo, era peor de lo que imaginaban y de solo pensar en aquella situación hacía que un nudo se creara en su garganta.
- Perdón por no haber estado contigo, debería haberme quedado aquí en vez de ir a casa de mi abuela, perdóname Felix, yo no debería haberme ido nunca. - Comenzó a hablar Dahyun con la voz rota mientras corría su mentón del hombro de Felix para poder apoyar su frente.
- Todos saben que las fiestas de Yoonoh no son ningún lugar bueno, no debería dejarte solo allí, esto es todo mi culpa. - Confesó Wooyoung con una voz extremadamente baja, quería llorar y aquello lo había delatado al instante. No había pasado demasiado tiempo hasta que finalmente el rubio mayor se quebrara en silencio mientras abrazaba con fuerza al menor. - Perdón. -
- No intenten culparse a si mismos, yo no debería haber ido a la casa de Jeno sabiendo lo peligroso que podía ser, si la culpa es de alguien, es mía. - Finalizó Felix al mismo tiempo que acariciaba el cabello rubio de Wooyoung intentando tranquilizarlo. - Youngie no llores, no es tu culpa, tu no sabías que terminaría tan mal. -
Los minutos pasaban en silencio, los tres se habían acostado en la cama del menor y se encontraban a punto de dormirse. Todos se encontraban cubiertos con las sabanas de aquella cama mientras que bajo ellas se encontraban abrazados, por hoy solo se dedicarían a dormir, no había nada mejor que hacer ni otra manera de asimilarlo mejor.
La vida del menor cambiaría mucho de manera inevitable.
Solo se habían despertado cuando los padres de Felix habían llegado a la casa y los encontró durmiendo, como ya era de noche los había despertado con el propósito de hacer que bajaran a cenar, dejaría que se quedaran.
En realidad no les gustaba que más personas se quedaran en la casa, pero habían notado como los ojos de su hijo estaban rojos, sabían que había llorado por lo que decidieron invitarlos.
Las horas pasaban y ya se había hecho de madrugada mientras la mujer acostada en su cama revisaba las notificaciones de su celular.
Entre sus emails recientes notó uno particular, era del hospital al que todos en la familia asistían pero nunca habían recibido nada de ellos.
Lo abrió recibiendo un documento, tenía una imagen.
Al abrirlo vio que era un análisis de sangre de Felix, se preguntó porque lo habían mandado así que siguió leyendolo, se dio cuenta al instante que los valores estaban mal y que no era normal en lo absoluto.
Siguió leyendo, su boca se abrió cuando buscó sobre aquella droga extraña que había aparecido en la sangre de su hijo y aún más cuando vio como el documento hablaba de hacer una denuncia lo antes posible.
Entonces su mente comenzó a formular cientas de preguntas, le mostró el análisis a su esposo que se encontraba a su lado y comenzaron a hablar en voz baja sobre aquello y que deberían hacer.
Entonces las preguntas sobre su hijo comenzaron a formularse entre ambos.
-¿Qué tantas cosas nos oculta Felix?-
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bad reputation» minlix
Fiksi PenggemarFelix tenía mala reputación. Su presencia era cuestión de revuelo y su vida era un tema de conversación común y corriente en los pasillos de su escuela. Sus gustos eran conocidos por todos, nadie tenía una buena idea sobre él excepto quiénes realmen...
