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Faltaban dos meses para el cumpleaños de Sasuke, lo que quería decir que dentro de un mes y medio terminarían las clases.

Estaba entusiasmado con que ese día llegará rápido, su madre le había dado permiso de organizar una reunión con sus amigos, sería la primera vez que los invitaría a su cumpleaños puesto que ya tenía la confianza suficiente en ellos como para hacerlo.

Pero como siempre, no demostraba ese entusiasmo.

Al ser parte del clan más poderoso de la aldea tenía que ser muy calculador, como su padre y hermano; aunque su madre le decía que no le hacía mal divertirse de vez en cuando y dejar de lado esa máscara de seriedad.

Pero eso se le hacía casi imposible, tenía tan bien puesta su máscara que ni siquiera su propia madre lograba saber lo que sentía en verdad.

Siempre había logrado engañar a todos perfectamente, incluso a él mismo.

Hubo un tiempo en que el único que lograba saber que era lo que sentía era su hermano, pero eso quedó atrás, no podía permitir que nadie supiera.

Absolutamente nadie debía enterarse de su mayor carga y secreto.

Que poco a poco iba consumiendolo.

Su preciado hermano mayor por poco y lo descubre, pero logró engañarlo en el último momento.

Aunque no salió ileso de su error.

En estos momentos Sasuke se dirigía a la SSH.
Se le había hecho tarde, según él, se retrasó más de lo debido en salir de su casa

Caminaba con su expresión seria de siempre y sus audífonos puestos con su reproductor a gran volumen.

No se dió cuenta que alguien lo llamaba a unos pasos atrás hasta que uno de sus audífonos fué retirado de su oído.

Volteó con el ceño fruncido a ver al responsable de arruinar la mejor parte de la canción y se encontró con un Naruto sonriente junto a un Shikamaru perezoso, y su expresión se relajó un poco.

-. Te he estado llamando desde unas casas atrás.

-. Hmm.- le quitó el audífono de la mano
-. No lo noté.- bajó el volumen de la música.

-. Con todo ese volumen me sorprende que aún no estés sordo.

Sasuke rodó los ojos.

-. ¿No preguntarás por qué voy temprano a la escuela?.

-. No me interesa.- respondió con aparente indiferencia, pues tenía una idea de a que se debía eso.

Naruto hizo un puchero.

-. Oh vamos, sé que tienes curiosidad por saber.- le golpeó suavemente el brazo, insistiendo.

-. Realmente no.

Sonrió al ver que Naruto cruzaba los brazos y empezaba a hacer una rabieta.

-. ¿A qué se debe el milagro de que llegues temprano a la escuela?.

Naruto sonrió satisfecho con la pregunta y felizmente contestó.

-. Bueno mi querido amigo sasuke.- lo abrazo por el cuello.

-. No te sobre pases.- dijo un poco tenso pero eso no lo notó Naruto.

Aunque alguien más sí.

-. Lo siento.- se separó y llevó sus manos arriba -. Hoy tuve que ir a la empresa con papá para empezar a familiarizarme.- empezó a contar con una sonrisa -. Y decidí venir antes, en el camino me encontré con Shika así que decidimos venir juntos, luego te vimos y te hablé pero me ignoraste por venir matando a tus pobres oídos.

Roto Donde viven las historias. Descúbrelo ahora