Nadie sabía lo roto que estaba por dentro.
Ni siquiera las personas más cercanas a él sabían lo destrozado que estaba.
Ni las personas que decían amarlo lograron notar el dolor que llenaba su corazón.
Un dolor que debería ser amor.
Un dolor que siem...
Sasuke caminaba rápidamente, casi corriendo, se había tardado más de lo previsto. Estaban pasándola bien hasta que vió el reloj y se levantó despidiéndose de todos.
Aún faltaban unos minutos para que llegara y si quería que no notara su retraso tendría que darse prisa.
Cuando llegó a su casa y vió que aún no llegaba nadie pudo relajarse y respirar con tranquilidad.
Se quitó los zapatos y los dejó en la entrada junto a un mueble donde colocó las llaves. Caminó a su cuarto y puso la mochila en una mesita, se dirigió a su ropero y sacó una playera y unas bermudas. Fué al baño y alistó la tina, al terminar de bañarse se puso su ropa y llevó su uniforme a la lavadora.
Mientras su uniforme se lavaba, se dispuso a realizar sus tareas. Luego de un rato fué a tender la ropa, al terminar de tenderla escuchó que alguien entraba a la casa.
-. Estoy en casa.- se escuchó la voz de Mikoto, la madre de Sasuke.
Este fué a recibirla.
-. ¿Cómo te fué hoy?.- preguntó Mikoto revolviendo el cabello de Sasuke.
-. Normal.- respondió ayudando a Mikoto con las bolsas -. ¿Y a ti?.
-. Bien, el mercado estaba algo lleno, por eso tardé más de lo usual.
-. ¿Dónde está Itachi?.
Ambos empezaron a sacar las cosas para acomodarlas.
-. Surgió un asunto en la policía, así que se fué temprano, dijo que era algo que involucra a otra región por lo que llegara el martes.
-. Ya veo.
-. Por cierto, iré a visitar a una amiga el fin de semana, ¿Recuerdas a Yumi?
-. ¿Es la que vive en el pueblo del arroyo?
-. Sí, al parecer está enferma y no hay quien pueda cuidarla, así que iré yo, será solo por unos días hasta que se mejore; me iré después de la comida.
Sasuke se tensó un poco, eso significa que se tendría que quedar sólo con él, por lo menos durante tres días.
-. ¿Puedo acompañarte?.- trató de sonar normal.
-. No creo que se pueda cariño, tienes que asistir a clases el lunes y yo estaré con ella mínimo cinco días, no puedes bajar tus calificaciones.- le acarició la mejilla -. Pero no te quedarás sólo, tu padre se quedará para hacerte compañía.- le sonrió dulcemente.
Sasuke trató de devolverle la sonrisa.
-. Prepararé la comida, tu padre no tarda en llegar.- se giró a la cocina -. Ve a terminar tus tareas, te hablaré cuando la comida esté lista.
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Luego de una hora Sasuke bajó al comedor. Su madre y padre ya estaban sentados esperándolo para comer.
-. Provecho.- dijeron para después empezar a comer.