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Después de unas horas, Fugaku, salió de la habitación, dejando a Sasuke en ella.

Su camisa estaba desgarrada en algunas partes debido a los golpes que recibió con la fusta.
La sangre salía de sus heridas y las cicatrices que pintaban su piel ahora eran cubiertas por nuevas marcas que se sumarán a las miles de cicatrices.

El cuerpo de Sasuke permanecía atado a la pared por las cadenas, no tenía fuerza alguna, por lo que su peso recaía por completo en sus pobres muñecas; su respiración era rápida y pesada, de sus ojos aún salían lágrimas y algunos espasmos lo envolvían.

La conciencia iba y venía, podía sentir el ardor en cada una de las heridas recién hechas; su mente lo llevaba a revivir cada castigo que ha recibido de su padre.

Era consciente del rastro de sangre mezclado con semen que salía de su entrada y recorría sus piernas hasta perderse en el suelo sucio.

Se recriminaba por lo débil que era, por no poder hacer nada ante él y por permitir que su abuso llegará hasta ese nivel.

Las horas pasaban y seguía sumergiendose en la inconsciencia de vez en cuando.
Abría los ojos desorientado cada que despertaba, pero pronto su cerebro le arrojaba cada imagen de lo sucedido y el dolor llenaba su corazón.

Todas las veces que era sumergido en la oscuridad por la inconsciencia, deseaba con todas sus fuerzas que esa fuera la última vez que lo hiciera.
Cuando abría los ojos deseaba que fuera la última vez y que cuando cayera inconsciente de nuevo ya no despertara más.

No quería seguir sintiendo el dolor en su cuerpo y corazón, ya no quería sentirse destrozado de esa forma, detestaba sentirse tan sucio, no quería seguir así.

La próxima vez que recobró la conciencia fue porque sintió que su cuerpo caía al suelo.

Fugaku terminó de quitar las cadenas de su hijo y vió como su cuerpo caía al frío suelo.
No le importó y dió la vuelta.

-. Sube a bañarte, te ves asqueroso.- le dijo fríamente y salió de nuevo.

Se quedó unos minutos en en suelo, el temblor de su cuerpo y el dolor le impedían levantarse, por lo que tuvo que arrastrarse hasta llegar a las escaleras.
Lloró durante todo el trayecto y el dolor empeoraba al tener que arrastrar su maltratado cuerpo.
Los sollozos se hicieron más fuertes al momento de subir el primer escalón, sus manos apretaron la madera y su cabeza cayó sobre el siguiente escalón, cerró los ojos con fuerza y dejó que su agonía saliera en forma de un llanto desgarrador.

Creía que ya no tenía voz por lo mucho que había gritado por el dolor y suplicando a su padre que se detuviera, pero al parecer aún podía exteriorisar su sufrimiento mediante gritos y llantos fuertes.

Su pecho temblaba ante cada sollozo, su corazón se apretaba con cada latido doloroso, sus ojos ardían por todas las lágrimas que salían de ellos, su voz se cortaba con toceses debido al llanto y su cuerpo se sentía agonizante por todo el maltrato que sufrió.

Su pecho temblaba ante cada sollozo, su corazón se apretaba con cada latido doloroso, sus ojos ardían por todas las lágrimas que salían de ellos, su voz se cortaba con toceses debido al llanto y su cuerpo se sentía agonizante por todo el maltrato ...

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