Sasuke entró a la oficina de su padre y se extrañó un poco al verlo fumando, por lo que alcanzaba ver, un puro; no estaba acostumbrado a ver a su padre fumando, puesto que nunca lo hacía en su casa. Las únicas veces que lo había visto haciéndolo fueron en reuniones importantes y aún así podía contar dichas ocasiones con los dedos de una mano.
Por lo que verlo fumando en ese momento lo desconcertó bastante.
-. Ven.- le dijo Fugaku con voz monótona antes de dar una larga calada al puro -. Y cierra la puerta.
Sasuke hizo lo que su padre le pidió y avanzó a pasos tranquilos hasta detenerse frente al escritorio. No sabía por qué su padre lo quería en su oficina y eso comenzaba a ponerlo nervioso ante la atenta y seria mirada de Fugaku.
-. Acércate más, hijo.- movió la silla en la que estaba y señaló con su cabeza el espacio libre entre el escritorio y él.
Fugaku lo quería frente a él, pero sin que el escritorio se interpusiera en su camino.
Sus pasos vacilaron un poco antes de situarse en el lugar que su padre le indicó.
-. Muy bien.- se acercó hasta que solo unos cuantos centímetros los separaban -. Lo estuve pensando desde ayer.- dió otra calada al puro y retuvo el humo unos segundos antes de liberarlo.
La cercanía que tenían ponía nervioso a Sasuke, y dado que su padre estaba sentado, sus rostros estaban frente a frente, sin que él tuviera que alzar el rostro para ver a su padre o que este tuviera que agacharse a su altura.
Gracias a ello, el humo golpeó el rostro de Sasuke.
-. Espero que no hayas asumido que no ibas a tener un castigo por lo que hiciste.
El corazón de Sasuke comenzó a latir más rápido al asimilar las palabras de su padre, su cuerpo se tensó e intentó retroceder, pero no pudo dar más de dos pasos antes de que el escritorio a sus espaldas le impidiera tener algo de distancia con su padre.
Fugaku se deleitó internamente ante el miedo que comenzaba a reflejarse en el rostro de su hijo, dió una calada más al puro y expulsó el humo justo cuando Sasuke intentó retroceder.
-. Vamos Susu.- dejó que el puro posara en sus labios mientras sus manos viajaban hacia el frente, deteniéndose cuando alcanzaron los botones de la camisa que Sasuke llevaba puesta.
El cuerpo de Sasuke dió un pequeño salto e intentó moverse, pero la voz de su padre lo hizo detenerse al instante.
-. No te muevas.- demandó con fuerza y sonrió ante el efecto instantáneo de obediencia -. Eso es, quédate así.
Su respiración se trabó por un momento al sentir como Fugaku desabotonaba poco a poco su camisa.
-. Tranquilo, no voy a hacer muchas marcas.- dijo con consideración -. Sé que tienes una reunión próxima.- al terminar su tarea, sus manos viajaron hacia los hombros contrarios, rosando la piel con las yemas de sus dedos durante el breve recorrido.
Agarró la suave tela de la camisa y comenzó a deslizarla hacia abajo, dejando que esta callera al suelo por su propio peso, dejando expuestas las marcas de los castigos anteriores sobre la piel blanquecina de Sasuke.
Pequeños temblores se apoderaron de su cuerpo, sintiéndose pequeño y frágil ante la mirada que su padre le dirigía.
-. Sabes que me tienes que obedecer en lo que te diga ¿No es así, Susu?
Sasuke asintió lentamente.
La mirada de Fugaku se hizo más dura antes de llevar una de sus manos al cabello de su hijo y jalarlo con fuerza hacia atrás.
-. Palabras, Sasuke.- el enojo se filtraba en su voz, lo que hizo que el cuerpo contrario temblara un poco más.
-. Sí, padre.- respondió con dolor por el fuerte agarre.
-. Bien.- lo soltó -. Ahora, recuéstate en el escritorio.
Bajó la mirada durante unos segundos antes de obedecer a su padre; dejó que su cuerpo se recargara lentamente hacia atrás para poder sentarse sobre el escritorio, luego comenzó a bajar hasta que su espalda estuvo completamente pegada a la superficie fría.
Fugaku llevó una de sus manos al puro en sus labios y dando una última calada, se levantó de su cómoda silla y acortó la poca distancia que había entre ambos. Con su mano libre abrió las piernas de Sasuke y se situó entre ellas, pegándose aún más al cuerpo debajo de él.
Una emoción ya conocida para él lo recorrió por completo ante la vista de su hijo menor recostado en su escritorio con el cuerpo temblando levemente por el miedo y con la parte superior de su cuerpo expuesta, tuvo que obligarse a dejarla de lado. La satisfacción corría por sus venas ante la obediencia a la que había sometido a su hijo.
Siempre había disfrutado de castigar a Sasuke y ver que tanto dolor podía aguantar antes de llorar hasta finalmente desmayarse.
Aunque no podía dejar que Sasuke notara eso, su hijo debía creer que no le gustaba hacer lo que hacía cada que lo desobedecía para poder mantener ese control perfecto sobre él.
🛑
-. Es hora de comenzar con tu castigo, Susu.
Se inclinó y llevó la mano que sostenía su puro más cerca de la piel expuesta de Sasuke, quien contuvo la respiración ante el miedo y la confución.
-. ¿Qué...
La voz de Sasuke se vió interrumpida por el repentino grito de dolor que surgió de su garganta al sentir un calor abrazador en la parte baja de su abdomen, justo debajo de su ombligo.
El puro se quedó un par de segundos pegado a su piel, se removió intentando alejarlo, pero el cuerpo de su padre sobre él lo retenía completamente, impidiéndole separarse. Sus manos intentaron desesperadamente alejar a su padre, pero cada intento era inútil; su fuerza no se comparaba con la de Fugaku.
Finalmente, Fugaku levantó el puro y vió fijamente la quemadura que había dejado, luego vió el puro, asegurandose que aun estuviera un poco prendido. Al verificarlo, le dió una calada para reavivar el calor y el fuego, expulsó el humo en el rostro de su hijo.
La respiración de Sasuke se trababa un poco, tosió un poco y su pecho subía y bajaba con rapidez.
Por un momento se sintió aliviado al ya no sentir que su piel se quemaba, pero no duró mucho tiempo así. Una vez más, Fugaku dejó que el puro bajara, esta vez marcando un poco más arriba del ombligo, del lado derecho.
-. ¡Aaagh!.- el grito llenó la habitación y fue seguido de algunos más, unos más fuertes qué otros -. ¡P-para!
Las lágrimas comenzaron a llenar sus ojos, el puro duró más tiempo pegado a su piel que la vez anterior.
-. ¡Duele, p-por favor!.- pidió mientras se retorcía -. ¡Alejalo, me duele!.- imploró entre lágrimas y gritos.
Un pequeño suspiro de alivio se escapó de sus labios cuando finalmente su padre separó el puro de su piel, repitiendo el procedimiento de darle una calada para evitar que se apagará.
Sus brazos soltaron el fuerte agarre, que no se había dado cuenta que mantenía, en los brazos de Fugaku.
Por un momento cerró los ojos, intentando calmar los temblores qué rrecorrian su cuerpo.
Pero nuevamente los abrió al sentir que el puro quemaba otra parte de su abdomen.
-. ¡AAAAAAGHHH!.- gritó con más fuerza al sentir que su padre movía el puro, girandolo y hundiendolo cada vez más -. ¡Noo-ooh! ¡DETENTE, DETENTE, DETENDE! ¡AAAAHHH!.
Sus uñas se enterraron en el brazo de Fugaku, intentando alejarlo y retorciendose, queriendo separarse, pero lo único que logró fue que su padre ejerciera más fuerza, hundiendo más el puro hasta que este se apagó por completo.
Aun así, Fugaku, lo retorció un poco más antes de finalmente alejarlo.
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Roto
FanfictionNadie sabía lo roto que estaba por dentro. Ni siquiera las personas más cercanas a él sabían lo destrozado que estaba. Ni las personas que decían amarlo lograron notar el dolor que llenaba su corazón. Un dolor que debería ser amor. Un dolor que siem...
