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Sasuke asintió y desvió la mirada apenado.
Jūgo comenzó a hablar y preguntarle por su semana, recibiendo respuestas cortas de parte de Sasuke.

Kiba se encontraba en su lugar, viendo fijamente la interacción de ambos.
Podía notar claramente lo incómodo que se veía Sasuke y la idea que había estado rondando por su mente ahora le parecía menos descabellada.

Se levantó de su asiento y comenzó a acercarse a ambos, dispuesto a interferir.

Sasuke, por su parte, no sabía hacia donde ver, los nervios de que Jūgo le preguntara sobre lo que pasó con Shikamaru o del por qué había estado ignorando todos sus mensajes lo tenía, demasiado tenso.

-. Por cierto, estuve pensando en algo para hacer durante las vacaciones y ya que no saldré de la aldea en esta ocasión, quería preguntarte si te gustaría reunirte conmigo algún día. Me agrada pasar tiempo contigo y estos días he extrañado tu presencia.- su voz se volvió un poco más suave y sus mejillas se tornaron algo rojisas.

Los ojos de Sasuke se abrieron levemente y volteó a verlo.

-. Tu compañía suele ser muy afable para mí.- lo vió fijamente.

Los nervios de Sasuke dieron un vuelco y dejaron en su lugar una sensación cálida, segundos después sus mejillas se colorearon de un rojo intenso y su boca se abrió y cerró un par de veces, sin saber como responder a eso.

-. No tienes que responder ahora, piénsalo un poco.- se apresuró a decir al ver la duda reflejada en los ojos contrarios, su voz salió más dura de lo que pretendía y se reprendió al ver el pequeño brinco que dió el cuerpo de Sasuke -. Lo siento, yo...

-. Oye, Sasuke ¿Tienes un minuto?.- la voz de Kiba lo interrumpió.

Sasuke lo vió y un reflejo de alivio surcó sus ojos.

-. Disculpa que los interrumpa, pero tengo que decirle algo importante.- sonrió un poco.

-. Claro, no hay problema.- dijo luego de unos segundos -. Hablamos después, Sasuke.

El mencionado asintió y se levantó para salir del salón, siguiendo a Kiba hasta que este se detuvo a unos salones de distancia del suyo.

-. ¿Pasa algo?.- preguntó curioso.

-. No.- se recargó en la pared -. Es solo que parecía que necesitabas ayuda.- cruzó los brazos -. No te veías muy cómodo y creí que sería bueno interrumpir y sacarte de ahí.

Los ojos de Sasuke se abrieron más de lo normal expresando la sorpresa que sentía.

-. ¿Cómo...

-. A pesar de lo que crees, tus ojos son muy expresivos.

-. ¿Qué?

-. Lo descubrí recientemente.- admitió sintiéndose algo tímido -. Tus ojos muestran cosas que tu rostro no, tal vez no te conozca lo suficiente para poder leer tus expresiones, pero cuando veo tus ojos siento que no es necesario.

Sasuke se quedó en silencio, asimilando lo que Kiba le acababa de decir.

-. Gracias.- habló luego de unos minutos -. Por ayudarme.- desvió la mirada levemente sonrojado.

-. Descuida, es hora de volver, no falta mucho para la siguiente clase.

Ambos regresaron al salón y cada uno fue a su lugar.

El maestro llegó y les indicó que se sentaran, todos acataron la orden y después de la indicación del maestro, cada pareja fue pasando para entregar sus proyectos.

Sasuke se sintió extrañado al notar que Shikamaru no se acercó a él en ningún momento; aunque también se sentía aliviado por ello, pues no tendría que lidiar con sus nervios.

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