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🛑 Advertencia: Capítulo con contenido explícito y delicado, no apto para personas sensibles.
Leer bajo su propia responsabilidad. 🛑

Comenzaba a quedarse dormido, estaba acurrucado entre los abrigos de su padre, el armario en el que estaba era algo pequeño a comparación de los otros que sus padres tenían en la habitación.

Por lo que había alcanzado a ver, era donde su padre guardaba los abrigos que menos usaba, así que el tamaño era apenas justo para poder estar sentado con las rodilla abrazadas a su pecho.

El sueño lo empezó a invadir y dejó que sus ojos se cerrarán, prefería dormir un poco ahora que podía hacerlo sin que su cerebro lo traicionara recordando y sobrepensando; solo esperaba no tener ninguna pesadilla en esa ocasión.

-. ¿Estás seguro de que Sasuke está durmiendo?.- la voz baja de Mikoto se escuchó algo lejana.

Se removió un poco ante ello, pero mantuvo los ojos cerrados, queriendo dormir.

-. Por supuesto, se durmió hace un par de horas.- Fugaku se acercó a su esposa comenzando un beso demandante.

Mikoto le correspondió, posando sus manos en el fuerte pecho de su amado y dejando que este la guiará a la cama.
Donde la recostó y comenzó a pasar sus manos por el delicado cuerpo de su esposa.

Los chasquidos de los besos comenzaron a rezonar por la habitación, haciendo que el cuerpo de Sasuke se tensara al instante.

-. Solo no hagas mucho ruido para no despertarlo, aunque su habitación está retirada de la nuestra.- Fugaku sonrió mientras bajaba sus besos al cuello de Mikoto, viendo de reojo la puerta del ropero donde había dejado a su hijo.

Desvistió a su amada con delicadeza, disfrutando de los sutiles suspiros que ella dejaba salir al sentir las cálidas manos de su esposo recorriendo su cuerpo; hacía un tiempo que no hacían nada íntimo.
En poco tiempo ambos quedaron desnudos; Fugaku abrió las piernas de Mikoto, después de acomodarla en el centro de la cama y de ponerse un condon, y se metió entre ellas. Sintió las tersas manos de su amada acariciando su espalda mientras compartían un beso apasionado.

Metió su mano derecha entre las piernas de su esposa y tocó superficialmente antes de adentrar dos dedos, escuchando los gemidos que Mikoto dejaba salir.

Sasuke abrió los ojos de sobremanera, y sin quererlo, su mirada se posó en la rendija abierta de la puerta, alcanzando a distinguir el cuerpo de su padre sobre el de su madre.
Negó mientras se tapaba los oidos al escuchar que su madre empezaba a gemir con más fuerza.

Mikoto se cubrió la boca con la mano al sentir las embestidas que su esposo le daba, no queriendo hacer mucho ruido.

-. Tranquila, estoy seguro de que no nos escuchará.- le susurró Fugaku, deteniendose por un momento y sonriéndole con amor -. Hace un tiempo que no lo hacemos y quiero escucharte.- se acercó a besarla, retirando la mano que cubría sus labios con delicadeza.

Volvió a moverse, Mikoto disfrutaba de las sensaciones que su amado le proporcionaba y se dejó llevar por el momento; confiando en las palabras de su esposo, dejó que los sonidos salieran como cantos de sus labios, rojizos por los besos.

En un momento dado, Fugaku, cambió la posición; volteando a su esposa hacia los pies de la cama, haciendo que le diera la espalda y sosteniendo su cintura mientras la penetraba.
Mikoto perdió la fuerza en sus brazos y se dejó caer en la cama, manteniendo su parte baja alzada para que su esposo tuviera completo acceso a ella.

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