🛑 Advertencia: Capítulo con contenido explícito y delicado, no apto para personas sensibles.
Leer bajo su propia responsabilidad. 🛑
Había una extraña y enfermiza sensación de familiaridad que dejaron esas palabras y fue cuestión de segundos para que su cerebro comprara la situación en la que estaba.
Recostado en la cama con su padre entre sus piernas, abriendolas por los muslos mientras entraba y salía con fuerza, la mirada en su rostro y lo que dijo.
Esas malditas palabras.
Ese maldito apodo.
De pronto todo regresó a su memoria.
La misma situación, exactamente la misma solo que años atrás, muchos años atrás.
Su mente lo llevaba a fragmentos de esa noche, atormetandolo aún más.
Sintió ganas de vomitar ante las imágenes y los flash backs que estaba teniendo.
Unas fuertes embestidas lo regresaron a la realidad antes de que su padre se corriera por tercera vez en su interior.
Las lágrimas bajaban silenciosas por sus mejillas, su voz se perdió ante los recuerdos y por más que quisiera gritar por el asco que sentía, no podía.
-. Que buen chico, Susu.
Escuchó la voz de su padre algo lejana, pudo sentir como salía de él y lo dejaba en la cama destrozado.
-. Espero que hayas disfrutado de tu regalo tanto como yo.- sonrió antes de agarrar su barbilla y besarlo de forma descuidada -. Descansa, Susu.
Con esas últimas palabras salió de la habitación, dejando solo a su hijo, completamente devastado, con su cuerpo herido de manera irreparable y con la mente llevándolo poco a poco a un lado que había olvidado en su totalidad.
Su mirada estaba fija en el techo de su habitación, sus brazos y piernas se mantenían laxos y su pecho subía y bajaba de forma entrecortada.
De un momento a otro su mente ya no estaba en el presente, en cambio, lo llevó al pasado.
A cuando tenía cuatro años recién cumplidos.
Flash back
Su cumpleaños había sido muy divertido, en la tarde su madre e Itachi lo llevaron a un gran parque, jugó con su hermano mayor hasta que se cansó y después regresaron a la casa.
Mikoto preparó la cena mientras su hermano y él se bañaban.
Su padre llegó a las ocho del trabajo y cenaron poco después.
Un Sasuke pequeño abría sus regalos con emoción y una gran sonrisa, mientras sus padres y su hermano lo veían y lo animaba, inconscientes de lo que pasaría esa misma noche.
Fue solo unas horas después que todo ocurrió, cuando el silencio y la oscuridad reinaban; Itachi y Mikoto dormían plácidamente en sus habitaciones.
Fugaku caminaba por los pasillos silenciosos, después de asegurarse que su hijo mayor y su amada esposa estuvieran durmiendo, como lo había planeado.
Sonrió para sus adentros, no había sido difícil poner un poco de las pastillas para dormir en sus bebidas; debía agradecer que su esposa las tuviera en su gabinete, ya que se ahorró ese gasto.
Abrió la puerta de la habitación de Sasuke, se adentró por completo, le puso el seguro solo por si acaso y se acercó a la cama donde su pequeño hijo dormía.
Por un momento dudó de lo que estaba por hacer, su hijo era demasiado pequeño; tenía cuatro años recién cumplidos, su cuerpo era pequeño en comparación al suyo, apenas estaba conociendo el mundo y lo más importante, era su hijo ¿por qué hacerle eso?
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Roto
FanfictionNadie sabía lo roto que estaba por dentro. Ni siquiera las personas más cercanas a él sabían lo destrozado que estaba. Ni las personas que decían amarlo lograron notar el dolor que llenaba su corazón. Un dolor que debería ser amor. Un dolor que siem...
