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El sonido del celular resonó por toda la habitación haciendo que el sueño que estaba teniendo poco a poco se fuera disipando.

El dolor recorrió su cuerpo por completo en cuanto despertó, por lo que se quedó un momento como estaba.

Su mirada estaba fija en el techo de su habitación; luego de unos minutos comenzó a sentarse lentamente y poco después logró levantarse de la cama.

Se dirigió al escritorio y agarró su celular.
Al prenderlo notó varios mensajes de su madre y unos cuantos de su padre, quien le decía que llegaría en la noche.

Soltó un suspiro al notar la hora, dejó el celular nuevamente en el escritorio y se encaminó al baño.
Quería tomar una ducha larga para relajar sus músculos y talvez disminuir el dolor en los mismos.

Al menos podría descansar más por ese día.

No quería pensar en lo que su padre podría hacerle y el miedo se instalaba en él al no tener idea de cuando recibiría más golpes.

Después de llenar la tina con agua caliente, comenzó a quitarse la ropa de forma cuidadosa y al terminar se sumergió en la cálida agua.
Dejó que su cuerpo se relajará y cerró los ojos por unos instantes, manteniendo cualquier pensamiento relacionado a sus golpes y a su padre fuera de su mente.

Aunque luego de unos minutos le fue inevitable pensar en todo el dolor que le provocaba lo que su padre le hacía.

Podía entender porque lo hacía, él siempre se lo decía, pero aún así se sentía triste y le dolía que esa fuera la forma en que su padre decidiera corregirlo y disciplinarlo.

Dejó que las lágrimas bajaran por sus mejillas libremente y su corazón se sintió un poco consolado al ya no tener que reprimirse a ello.

Las horas pasaron y ahora Sasuke se encontraba profundamente dormido; después de bañarse decidió prepararse algo para comer y al terminar regresó a su habitación; no tenía fuerzas para hacer nada más y tampoco quería, por lo que optó por dormirse

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Las horas pasaron y ahora Sasuke se encontraba profundamente dormido; después de bañarse decidió prepararse algo para comer y al terminar regresó a su habitación; no tenía fuerzas para hacer nada más y tampoco quería, por lo que optó por dormirse.

Eran ya las diez de la noche y el ruido de algo rompiéndose lo hizo despertar.

Se levantó, un poco adormilado aún, y comenzó a caminar lentamente hacia la puerta; podía escuchar pasos pesados y unos cuantos golpes proviniendo del otro lado de la habitación, como si alguien chocará con los muebles al pasar.

El sueño lo abandonó por completo al escuchar algo rompiéndose de nueva cuenta y su cuerpo le mandó señales de peligro.

"Talvez alguien se metió a robar"

Pensó con temor mientras retrocedia, era mejor esconderse y tomar algo que le sirviera para defenderse en caso de ser un ladrón.

Cambió de dirección y con pasos apresurados retrocedió, buscando un objeto que le ayudará a protegerse y un lugar adecuado para ocultarse.

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