Temari llegó ese día temprano. Habían pasado las siete semanas que correspondían y debía entregar la información y los avances de lo ocurrido.
Shikamaru la había esperado en la puerta como de costumbre y con una sonrisa la había saludado igual que como lo hacía hace tiempo.
Caminaron juntos hasta la torre de la Hokage. Volverían a presentarse donde Lady Tsunade y luego bajarían al salón del tercer piso para trabajar en los reportes.
Y a pesar de todo, estaba bien. Estaba feliz.
Salieron de la oficina de Lady Tsunade y volvieron al tercer piso. El salón de siempre. Shikamaru abrió la puerta y entró después de ella. Ella se sentó y sacó los papeles que llevaba. El decidió que se pondría en la silla de enfrente y ubicó también sus cosas para comenzar a trabajar.
La miró mientras se sentaba y le sonrió de lado levemente.
Comenzaron a leer cada uno el reporte del otro. Si había alguna duda, hacían las preguntas. Posteriormente deberían unir ambos reportes y preparar una copia para cada una de las aldeas, mas la que se llevaría el embajador de la roca. Tres copias en total.
Leyeron en silencio un buen rato. Intercambiaron algunas palabras y continuaron con la lectura.
Cuando Temari terminó la lectura, miró hacia un costado. Ahí contempló el enorme ventanal. Había pasado bastante tiempo antes de disfrutar esa vista. se levantó y caminó hacia allá. Se cruzó de brazos y contempló la aldea. Era una bonita vista. Ligeramente distinta. Después de la destrucción que había hecho Pain, no podía quedar igual, pero los techos de colores y los arboles adornaban todo como siempre. Sintió nostalgia.
—Sigue gustándote.
Ella asintió sin apartar la vista. Sintió que Shikamaru se levantó y caminó hasta llegar a su lado . Con sus manos en los bolsillos contempló la vista junto a ella.
—Sigue siendo tan hermosa como siempre. —habló Temari.
Sonrió conmovida y luego miró a Shikamaru. Él estaba de pie junto a ella.Shikamaru se tensó al verla tan cerca.
—Cambió bastante después de lo de Pain. Ahora es mas grande. Es algo bueno. —Shikamaru miró sus ojos y luego recorrió sus mejillas hasta detenerse en sus labios.
Apartó su cabeza rápidamente y tosió ligeramente. Fijó la vista en el horizonte.
—Sí. Hay lugares nuevos que tendré que conocer. Espero hacerlo pronto —tambien fijó la vista en el horizonte.
Shikamaru asintió y luego se dio la vuelta. No debía acercársele.
Caminó hacia la mesa para sentarse.
Ella dio una ultima mirada más y suspiró. La vista era hermosa.
—Bien. Es hora de comenzar a escribir —Temari tomó asiento otra vez.
Continuaron intercambiando reportes y redactándolo todo en uno solo. El trabajo era fácil y tedioso. Lo más complicado era reunir la información esas siete semanas y velar porque los shinobis no fuesen a revelarse. Fuera de eso, estaban bien. Lo de la guerra había terminado bastante bien.
Trabajaron así hasta la hora del almuerzo.
Shikamaru iba tomar la goma de borrar, y de pronto sintió la mano de ella. Cruzaron sus miradas y él pidió disculpas. Esperó a que ella la ocupara y luego cuando ella se la tendió, él la tomó.
Temari continuó escribiendo. El había rosado su mano y ella no había sentido nada. Sonrió para sí. Lo había logrado. Había logrado volver a la normalidad.
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¿Es que vas a rendirte?
FanfictionYa, aquí me lanzo con mi primera historia gracias a esta cuarentena XD Después de años de matrimonio, Shikamaru y Temari vienen arrastrando algunos problemas que comienzan a afectar a la familia completa. Las dudas sobre el futuro asaltan a cada un...
