Sabían lo que se venía

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—¡¿Mamá se casó con otro hombre antes de ti?! —Shikadai arrugaba la frente completamente.

—Hijo...

Éste lo miró enojadísimo.

—No se te puede contar una historia bien si vas a querer adelantarte al final—se quejó cruzándose de brazos.

Shikadai también se cruzo de brazos y volvió a mirar por la apertura. Ya no quería seguir.

—No puedo creer que no te atrevieras a decirle —balbuceó enojado—, ¡si hubieses sido como Iwake, esta historia habría terminado hace tres años!

—Hijo, no te burles de los problemas emocionales de la gente. —levantó la barbilla—. Si eres la mitad de Nara que yo, tendrás los mismos problemas.

Shikadai frunció el ceño todavía más molesto. No le gustaba la idea de pensar que su madre se había casado con alguien más. Menos con ese tipo que tampoco le agradaba.

—¡Ademas, tu madre tenía sus propios procesos que superar! No todo era mi culpa.

—Sí, sí... está bien. —balbuceo aun molesto y arrugó la trompa. ¡De todas formas el enojo no se le iría nada pronto!

Shikamaru suspiró y volvió a programar el colapsador espacio temporal.

Shikadai, miró por la apertura. Seguía profundamente molesto con su padre, demasiado quizás. Después de todo ese tiempo gustándose en secreto y ella se había ido para ser la esposa de alguien más. No podía creer que su madre se había divorciado para después casarse con su padre. ¡Vaya escándalo se debió armar! Ahora entendía por qué ella no se llevaba muy bien con los demás Naras del clan. Suspiró. Esa historia no le terminaba de gustar.


* * *


Kankuro acababa de entrar a la oficina del Kazekage después de que éste lo mandara a llamar. 

Él cerró la puerta y se paró frente a su hermano.

—Kankuro —Gaara entrelazo las manos y apoyó sus codos en el escritorio.

Su hermano lo miró de forma seria.

—Estamos a un mes. Me dijiste que todavía no pagara las cosas de la ceremonia. Dijiste que ella iba a retractarse...

Kankuro tomó una bocanada de aire y miró el piso.

—Ya hazlo.

Gaara no se movió.

—¿Estás seguro?

Volvió a suspirar y encogerse de hombros.

—Ya no es como en un principio... ella está mejor ¿verdad?

—Sí —Gaara miró el cuadro de ellos tres sobre su escritorio. Era una foto que se habían sacado después de obtener el rango Jounin—. Se ve mejor.

Kankuro puso sus manos en la cadera y miro hacia arriba. 

—Sí. Él no es un mal tipo. 

—Pero sigue preocupándote —Gaara volvió a fijarse en su hermano.

Kankuro no se veía para nada feliz. Bastante desanimado, o decepcionado tal vez. 

—Es solo que... No creí que las cosas serían así. —Hizo una pausa—. No quería que las cosas fueran así —Miró a Gaara. Ninguno de los dos hizo nada. 

¿Es que vas a rendirte?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora