Llevaba ya una semana en el aquel país. Todo había parecido normal, hasta que finalmente lograr dar con alguien que soltó la información crucial.
¡Pero las cosas se habían puesto realmente fastidiosas!
Habían logrado dar con ese tal Gengo, y extrañamente, todavía en un estado de negación, Shikamaru ocultaba su deseo de razonar con las ideas que llegaban a sus oídos. Y es que con cada palabra que Gengo hablaba, los recuerdos volvían a aparecer sobre su cabeza.
Habían planeado una emboscada pero justo cuando se había acercado a Sai para rescatarlo, este ultimo terminó por traicionarlo. Todo había sido una trampa y él había caído como una pequeña rata. Shikamaru intentó hallar una nueva solución, pero Gengo no se alejó ni se preocupó... simplemente habló. Habló mientras se dirigía al ya reconocido estratega de Konoha. Shikamaru intentaba no oírlo mientras se preguntaba cómo es que Sai también había caído. Y de vez en cuando, su cabeza parecía tambalear por completo. Imágenes venían a enrostrarle dolorosos recuerdos.
¡¿Pero qué estaba intentando hacer ese tipo?! ¡Por eso los shinobis no volvían! Algo hacía él con sus palabras. Shikamaru cerró los ojos y le gritó que se callara. Las cosas comenzaban a salírsele de control.
—¿Por qué no te rindes ante los recuerdos?...¿A caso temes afrontarlos?—Gengo desbordaba confianza.
—¡No me quedaré a discutir!
Shikamaru dio un silbido para ordenarle a Soku que disparara... pero no hubo respuesta.
El corazón se le dio un vuelco cuando vio a sus dos compañeros atados, ya completamente reducidos.
«Maldita sea» Habían caído ¡En esa maldita trampa habían caído!
—¡no le hagas nada a mis compañeros!-gritó desesperado.
No otra vez. No podía perder a sus compañeros otra vez.
—No le voy a hacer nada—sonrió—me gustas los ninjas con talento.
Y Sai volvió a dibujar.
Shikamaru estaba paralizado. ¡¿Que rayos había pasado?! ¡No podía fracasar en esa misión! no podía! el mundo entero dependía de él...
—Por supuesto—Gengo sonrió— también me quedaré contigo...
Un breve escalofrío le recorrió el cuerpo, justo antes de sentir de que Sai lo atrapara. Shikamaru se sentía que le daba vueltas toda la cabeza. Su cerebro... su cabeza... no estaba pensando en nada mas que en los recuerdos del pasado.
—Nara, Shikamaru. El estratega de Konoha...
Shikamaru intentó concentrarse en lo que estaba pasando. Debía liberarse o sería demasiado tarde.
—Es inútil —habló Sai—Tu también despertaras, Shikamaru.
—¡Ni de broma!—cerró sus ojos mientras forzaba mas—. ¡Odio que me despierten cuando estoy durmiendo!
Sintió toda la adrenalina en su cuerpo... Sintió miedo, pero tomó la decisión que le quedaba por tomar.
Como pudo juntó sus manos para hacer su jutsu de sombras extrangulantes y envolverse a si mismo... Que él como estratega cayera en manos de Gengo sería, sin duda, lo peor que pudiera pasarle al mundo shinobi. No podía permitirlo. Sintió su sombra llegar hasta su cuello y cerró los ojos mientras se rodeaba así mismo. Ya habían perdido a buenos shinobis. Sai, e Iwake por nombrar unos pocos... no podía darse el lujo de que lo tuvieran también a él. Sin volver a tomar aire, comenzó a apretar se cuello con fuerza. No podía creer lo que intentaba hacer. Su madre se moriría de solo tenerlo que saber. Apretó más, mientras las escenas de su vida aparecieron en su mente. Esas cosas que dicen que te pasan, las vivió como decían que pasaban. La única diferencia entre esta vez y las anteriores, fue que aquel último de sus pensamientos, se relacionó con la única mujer que realmente lamentaba no volver a ver.
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¿Es que vas a rendirte?
Fiksi PenggemarYa, aquí me lanzo con mi primera historia gracias a esta cuarentena XD Después de años de matrimonio, Shikamaru y Temari vienen arrastrando algunos problemas que comienzan a afectar a la familia completa. Las dudas sobre el futuro asaltan a cada un...
