Shikamaru se despertó el día 15, que tenía libre, a las nueve de la mañana. Fue imposible dormir algo mas porque el estómago se le revolvía y ya ni apetito tenía.
Se levantó y se arregló. Había conseguido el día libre y habían acordado reunirse después de que ella asistiera a la reunión que tenían planeada en la torre del hokage. El día en que habían visitado las termas, habían fijado el encuentro para ese día a las dos, después de almuerzo.
Shikamaru miró el reloj y comenzó a darse vueltas por la casa buscando algo en qué ocupar la mente. Sabía que le faltaban horas, pero eso no hacía que se le facilitaran las cosas. Miró hacia el jardín y ladeó su boca.
Jugaría una partida de Shogi antes de ir. O algunas varias, sería mejor decir.
Cuando faltaban diez minutos para la hora fijada, Shikamaru cerró la puerta de su casa, y caminó intentando mantenerse tranquilo con las manos en los bolsillos.
Llegó a la tienda de dangos, aparentando la mayor de las indiferencias. Caminó hasta la pared, y se apoyó ahí mientras esperaba que ella apareciera también. Apoyó también un pie en la pared. Estaba tenso, así que mejor cerraría los ojos y se enfocaría en otra cosa sus pensamientos. Apenas viera a la rubia le preguntaría por qué se había enojado tanto y... y si todavía quería ir a comer esa noche con él... Suspiró.
Le dolía el estómago... De los puros nervios. Tocar el tema de la cita ya era vergonzoso, y lo sería mucha mas si le preguntaba que había sucedido al final...
Y eso, si es que obviamente, ella llegaba como lo habían acordado... Abrió los ojos para confirmas la hora en el reloj colgado a un costado, dentro de la tienda. Apenas llevaba esperando cinco minutos, y se le había hecho mucho. En serio mejor sería enfocarse en otra cosa. Enderezó su cabeza y volvió a cerrar los ojos mientras se apoyaba en la pared intentando relajarse otra vez.
¿Ella lo odiaría? No, no... bueno, esperaba que no...
Pero el tiempo pasó, y ella no llegó.
La reunión debió haber acabado hace bastante. Shikamaru se levantó para mirar el reloj. Pasaban una hora y cuarenta minutos de las una. ¿En serio ella se había enojado tanto con él?
Su estómago se apretó.
Quiso pensar en que quizás la reunión se había retrasado... pero aunque se quedó ahí otra hora mas, ella no apareció.
Con pesar, el Nara finalmente decidió que lo mejor sería irse de allí. Dejó de apoyarse, pero no apartó la vista del piso. Estaba cansado, dolido, preocupado y angustiado. No obtante, inició su camino hasta su casa convenciéndose a si mismo de no estar abrumado.
¿Por qué ella se había enojado tanto con él? Él no había hecho nada malo. ¿Por qué rayos se había enojado tanto?
A mitad de camino, Kakashi apareció de pie frente a él.
—Ah... Shikamaru...
El Nara levantó la vista.
—¿Cómo va tu asunto de la cita?
Y el otro le frunció el ceño algo molesto. No tenía tiempo para hablar cosas fastidiosas. Ni ganas, ni tiempo.
—Parece que no muy bien... —Kakashi guardó sus manos en los bolsillos también. No tardó en observar que el Nara reiniciaba su caminata—. La vi... a ella... Ella estuvo en la reunión de hoy.
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¿Es que vas a rendirte?
FanfictionYa, aquí me lanzo con mi primera historia gracias a esta cuarentena XD Después de años de matrimonio, Shikamaru y Temari vienen arrastrando algunos problemas que comienzan a afectar a la familia completa. Las dudas sobre el futuro asaltan a cada un...
