Gracias

874 93 376
                                        

Shiakamaru entró en al salón donde todos estaban ya reunidos. Se había retrasado un poco pero no demasiado.

Estaban a mediados de agosto y tocaba reunirse con todos los embajadores y representantes de los cinco países. Shikamaru venía con Hako por parte de Konoha. Entraron y se sentaron en sus lugares designados. 

La reunión comenzó.

 Hablaba el tipo de la roca, él moderaría la reunión. Se hablaron sobre las cosas de siempre. Primero partieron con las noticias generales. Hablaron sobre los planes que tenían las aldeas ocultas, pasaron al ámbito de la economía y luego discutieron sobre el nuevo tratado que se había firmado. 

Shikamaru ponía atención, pero de vez en cuando la miraba a ella. Ella se había levantado para retirar los tratados que las aldeas habían firmado. Ella sería la encargada de revisarlos por lo que se ausentaría durante la reunión de la tarde. Shikamaru ladeó la boca. Eso complicaba un poco las cosas. Comenzó a idear la forma de acercársele en privado, cuando no estuviera Kankuro. No quería que se mal entendieran las cosas ahora que ella estaba en una relación con alguien más. 

La vio acercarse a él y Shikamaru ordenó los papeles que debía pasarle. Ella le dio una ligera sonrisa y volteó para retirar los papeles del siguiente shinobi de la aldea oculta de la Niebla. Shikamaru continuó ideando su plan. 

La reunión continuó toda la mañana y a la hora de almuerzo las cosas no mejoraron. 

Acostumbraban todos a comer en una misma mesa, por lo que Shikamaru debía idear una forma de sentarse al lado de ella sin que se viera forzado. Aun así no creía que el momento del almuerzo fuera el más apropiado. Necesitaba que fuera en privado. Con ellos dos solamente. 

Caminaron hasta el primer piso. 

Allí había una enorme mesa donde cabrían todos. Shikamaru calculó los puestos donde se ubicarían, y caminó al que estaría al lado de ella. Calculaba sentarse entre el chico de la Niebla que ya se sentaba y la problemática de la arena que venía tras él. Shikamaru se sentó, pero cuando miró hacia un costado notó que Kankuro se le adelantaba a Temari. Movió la silla y se sentó al lado de él. Temari acabó sentándose al lado de Kankuro. 

«Mendokuse» Kankuro lo había echado todo a perder. ¡Ahora como le preguntaría a ella sobre su relación y como había terminado ese día en el hospital! ¿Seguirían juntos todavía? 

Había visto a Kitsume tan enojado, que puede que hubiese cancelado todo... Pero después que volviera y la cargara hasta el hospital, ya no era seguro. Los rumores aun no llegaban a Konoha, por lo que lo más probable era que siguieran juntos. 

Kankuro puso los codos sobre la mesa, y Shikamaru volteó a mirarlo.  ¿Y él que opinaría de Kitsume? No se lo había preguntado.

—¿Todo bien en Konoha? 

—Sí —contestó, todavía abrumado porque éste la aguara los planes—. Todos bien.

—Supe de tus mejoras en taijutsu —Kankuro movió solo los ojos para mirarlo. 

Shikamaru se tensó, pero intentó fingir una sonrisa. Él siempre tan directo como ella. Esos Hermanitos de la Arena... estaba seguro de que los tres eran igual a la hora de no guardarse las cosas. Sonrió.

Pero le había dado un buen inicio al tema al cual quería abordar. ¿Lo habría hecho a propósito? 

—Fue solo de manera defensiva. 

—Ya lo sé —volvió la vista al frente—, mi hermana me lo contó todo. 

Kankuro hablaba despacio para que ella no lo oyera. 

¿Es que vas a rendirte?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora