ELLA

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Ese era un día importante no solo para Juliana, si no para sus amigos y toda su organización, estaban a pocas horas del trece de noviembre, el día que la mulata creó su movimiento junto con sus amigos, el día que ella bajó del cielo a la tierra, el día de su cumpleaños.

Estaban en una de sus fiestas clandestinas y la mulata estaba dando uno de sus discursos, estaban celebrando su primer aniversario como organización, habían avanzado mucho en ese año, habían reclutado a miles de personas para su causa, muchas personas a nivel mundial ya sabían que ellos existían. A pesar del enojo que había entre la gorda y la chicas, ese día apartaron sus diferencias e hicieron las pases momentáneamente. La gorda mientras escuchaba a la mulata hablarle a sus compañeros se arrepintió de muchas de las palabras que le dijo, para la gorda Juliana era su orgullo, era sinónimo de superación y fuerza de voluntad, una mujer valiente y decidida, tenía ese poder de convencimiento y no solo por sus palabras, si no porque cada una de ellas las decía con tanta seguridad que hasta el mayor de los incrédulos le creería.

Juliana-se que en ocasiones hemos llegado a sentir que esto no da más, que por muchos esfuerzos que hagamos la dictadura nunca será vencida, que muchos hermanos están sacrificando sus vidas en prisiones por nuestra causa, lo sé, pero por muy difícil que suene, tenemos que pensar que todo este riesgo valdrá la pena, que todo esto lo estamos haciendo por nuestra liberación, porque les aseguro que tendremos nuestra liberación, que nuestros hijos y nietos gozarán de una Cuba libre, verdaderamente libre, sin ataduras ni restricciones, con libertad de expresión y con democracia, pero ahora tenemos que defender nuestra patria como mismo dice nuestra consigna "Patria o muerte" porque cuando todo acabe, tendremos patria y tendremos vida—todos comenzaron a aplaudir, eran al rededor de unas cincuenta personas, no podían ser muchos, estaban en un viejo garage abandonado y había una fiesta andando. No era la primera vez que Juliana hablaba frente a varias personas, lo había echo frente a casi mil personas una vez, pero debía cuidar su identidad.

Valentina que notó que la mulata se estaba tardando demasiado, salió en busca de ella, memorizó bien el lugar por donde se había desaparecido junto con sus amigos, entonces fue hacia allí, caminó y caminó hasta que encontró el lugar, se dio cuenta porque escuchó aplausos, entonces abrió el viejo portón de ese garage abandonado haciendo que todos los presentes en aquel lugar entraran en pánico.

La mulata casi cae del carro viejo en que andaba subida, más aún cuando la turista le frunció el ceño, pues se estaba preguntando que hacía ahí subida y con tanta gente atendiendo lo que sea que ella estuviera hablando. Eloy fue hacia ella para ayudarla a bajar, pero sin que se diera cuenta ya la turista estaba frente a Juliana para hacerlo ella, en realidad Juliana no necesitaba ayuda, pero Valentina al advertir las intenciones del chico no dudo en adelantársele.

A la mulata no le agradaba para nada que la turista la hubiera visto ahí, mucho menos que sus hermanos de causa advirtieran que estaba en una relación, era evidente pues la turista le agarró la mano y no se la soltó más, no le agradaba para nada que esas personas advirtieran una cierta debilidad en ella, pues hasta ese momento la tenían por una mujer fuerte, no quería que ellos dudaran de su compromiso con la causa, pues era sabido que el amor no tenía cabida en ese mundo y que eso podría complicar las cosas a la hora de tomar decisiones importantes.

Juliana se despidió de todos, haciéndoles saber con la mirada que no debían hablar más de la cuenta frente a Valentina. Al salir del lugar y encaminarse nuevamente a la fiesta, Valentina hizo la pregunta que ya Juliana esperaba y para la que se preparó mentalmente todo ese tiempo.

Valentina-que hacías ahí?, de que hablaban?—Juliana fingió una sonrisa y besó la mano que le tenía agarrada
Juliana-son amigos, nos reunimos cada que podemos para ponernos al día—ya estaba en la fiesta y la música estaba muy alta, Valentina descansó su espalda en una pared y tomó a Juliana de la cintura acercándola más a ella.

HABANA (Juliantina)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora