Te abrazaré hasta que entiendas que, lo que yo quiero contigo, tiene que ver con las cosas que nunca encuentran su final.
Fredy Jiménez
Al estar una en frente de la otra y sus miradas se volvieron a encontrar, la mulata no lo soportó así que intentó agachar su cabeza pero Valentina lo impidió, tomando con sus dedos el mentón de esta y negando con la cabeza
Valentina-no Juliana, no lo harás una vez más—Juliana cambió su cara de gatito de shrek a una de perra encabronada. Así la quería Valentina, la necesitaba así porque le diría tres o cuatro verdades que no sería capaz de hacerlo si la mulata se mostraba tan débil y decaída—ni una sola llamada, ni siquiera te despediste o consultaste conmigo la decisión de dejarme tirada—Juliana iba a protestar pero Valentina continuó—si Juliana, me dejaste tirada, más de un mes llevamos sin vernos y a ti eso al parecer te importa una mierda, porque si yo no hubiera venido hasta aquí, quién sabe cuanto tiempo más estaríamos sin vernos—la mulata intentó alejarse de ella pero Valentina una vez más lo impedía agarrándola del brazo—estoy cansada de que cada vez que te pasa algo con lo que no te sientes capaz de lidiar, simplemente te alejas sin importarte si las personas a tu alrededor están bien o no con eso, sin pararte a pensar por un momento que quizá estamos igual de jodidos que tu—paró para tomar aire y la mulata aprovechó para defenderse.
Juliana-para Valentina, no lo entiendes, no tienes derecho a reclamar nada—Valentina se acercó con peligro a su boca pero no para besarla, sino para estar más cerca, pensaba que así la escucharía o la entendería mejor. Estaba muy enojada
Valentina-¡Explícamelo entonces Juliana pero no huyas!—la agarró de la cintura y la pegó a ella. Ahora sus pechos estaban pegados y subían y bajaban desesperados—¡No te das cuenta que cada segundo que paso lejos de ti es un segundo menos de vida que no disfruto de tu presencia?! ¡Que no somos eternas Juliana! ¡Maldición! ¡Que el tiempo sigue corriendo mientras nosotras estamos separadas! ¡Que no vuelve! ¡Que se nos va a acabar la vida Juliana!...—decía a punto de echarse a llorar y con la voz entrecortada
Juliana-¡Esta vida!...—interrumpida
Valentina-¡No me importa! ¡Te quiero en esta! ¡No me importa en cuantas más nos hayamos encontrado, yo te quiero vivir en esta porque esta es la que tengo ahora! ¡No tengo tu don! ¡No recuerdo esas vidas pasadas como tu! ¡Y si aún así las recordara!, aún así no me sería suficiente, entiéndelo Juliana por favor—la agarró sin fuerza de las mejillas y continuó—vivámonos ahora, luchemos por nuestra patria, acabemos con toda esta mierda de dictadura pero hagámoslo juntas, hagámoslo amándonos—Ambas comenzaron a llorar y Valentina buscó sus labios encontrándose con ellos y siendo correspondida pues Juliana se rindió ante ella y sus malditas palabras, ante ella y todo el amor que le mostraba con tan solo un gesto o una mirada, con caricias o con acciones.
Luego del besó se abrazaron como si llevaran siglos sin verse, pero para ellas un mes separadas era mucho, un día para ellas era el equivalente a un año, ellas rompían muchas barrearas y aunque no podemos parar ni detener el tiempo, Juliana y Valentina veían el tiempo de otro punto de vista. Algunas veces corría a su favor y otras en contra, algunas veces las vencía y otras ellas lo vencían a él, otras tantas en que se ponían de acuerdo y andaban en total y perfecta sincronía, era como un acuerdo mutuo entre el tiempo y el amor de ellas, pues aunque el tiempo no tenía dueño, Juliana y Valentina eran las dueñas de su propio destino, un destino que era uno solo y como bien sabemos, no existe nada más poderoso que el destino.
Luego de besarse por un rato unas pisadas las interrumpieron, se asustaron y se pusieron en guardia
Brandon-al tío Ismael eso no le va a gustar—las chicas carcajearon y voltearon los ojos, sabían que el chico lo hacía ya por molestarlas
Juliana-sabes que es lo que no le va a gustar al tío Ismael?—Brandon frunció el ceño—que me hayas pedido que le hiciera ojitos a Lucho para que te diera una vuelta en el camión—la turista casi tiene un paro respiratorio., quien mierda era él Lucho ese., se preguntó enojada y Juliana se dio cuenta. En lo que observaban como el cobarde de Brandon huía, le agarró la cara con delicadeza para intentar calmarla—no te hagas ideas, Lucho es un señor de unos sesenta años y hace poco enviudó—Valentina seguía enojada, unos cuantos besos no la harían olvidar todo lo que había ocurrido, tenía muchas cosas que hablar con ella antes de pedirle matrimonio. La agarró con fuerza de la cintura y la hizo pegarse a ella con una violencia placentera
Valentina-será mejor que te despidas de la familia porque antes de que amanezca nos vamos mulata, eres la líder de un movimiento que te necesita—Juliana se zafó de ella, no estaba lista para hablar de eso, aún así diría algo que ayudaría a Valentina a identificar algunas cosas que estaban pasando por la cabeza de su mulata.
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HABANA (Juliantina)
FanfictionDicen que en la guerra y en el amor todo se vale, pero como vivir amando en medio de la guerra? Cómo se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo si no tienes tiempo? Cómo entregarle hasta tu alma a una persona que está buscando la suya a través de...
