Valentina-mulata te amo, te juro que estoy a punto de no montarme en ese avión si me sigues mirando así—estaban en la puerta de embarque, ya Valentina había chequeado y era la única tripulante que faltaba para abordar el avión que la alejaría de la mulata
Juliana-es que tengo un mal presentimiento Val, siento un dolor aquí—tomó las manos de la turista y se las llevó a su pecho. Valentina suspiró y ahogó un sollozo. Se llevó las manos de Juliana a sus labios y habló sobre ellos
Valentina-pídeme que me quede y lo haré Juliana—por mucho que Juliana quería impedir que ella abandonara la isla, no sería capaz de pedirle eso así que negó con su cabeza para luego besarla como si ese fuera el último beso que se dieran
Juliana-no haré eso Val, es tu familia y lo entiendo, ve con ellos mi amor, solo serán tres días cierto?—Valentina le regaló una tierna sonrisa y la abrazó fuerte diciéndole algo en el oído
Valentina-solo tres días mi amor, tengo reservada una habitación para ti y todos nuestros jugueticos en algún lugar de nuestra hermosa isla para cuando regrese ok—Juliana sonrió y se mordió los labios para después robarle otro beso y dejar ir definitivamente a su chica de ojos azules. Lauren y Greta voltearon los ojos, estaban empalagadas de tanta miel derramada por esas dos así que ambas agarraron a sus respectivas amigas por el brazo para que se separaran de una vez, si no lo hacían Valentina perdería el avión.
Lauren se acercó a la turista y muy bajito le dijo algo
Lauren-en serio no quieres que te acompañe?—Valentina le apretujó las mejillas y sonriendo negó con la cabeza—no será un problema, puedo agarrar el voleto ahora mismo
Valentina-no, sabes que si sales no te dejarán entrar, quédate tranquila, estaré bien, son sólo tres días—Lauren suspiró
Lauren-todo esto me da mucha mala espina piernas largas, siempre que tu vida parece ir bien vienen ellos y lo joden todo—Valentina sabía que ella tenía razón pero no alimentaría su preocupación
Valentina-no lo permitiré, mejor cuida de mi mulatica como si fuera oro Lauren por favor, ella... ella es todo lo que ten...—interrumpida
Lauren-lo haré, cuidaré de ella con mi propia vida si es necesario está bien?—la turista la abrazó y Lauren una vez más agradecía a la mulata por sacar esa parte tan humana de Valentina—te quiero piernas largas... mucho— dijo en su oído
Valentina-yo siempre mucho más—dijo también en su oído y antes de separarse volvió a hablar—te quiero Lauren—la periodista se quedó tiesa en el lugar, podía contar con los dedos de su mano y le sobraban para contar las veces que Valentina le había dicho esa palabra. La turista sabía cómo se sentía así que solo le sonrió. Le dio un beso a Greta en la frente que también se quedó sorprendida y luego buscó a su mulata para abrazarla una última vez—te amo, en tres días me tienes aquí—la besó y aunque ninguna de las dos quería soltarse pues tuvieron que hacerlo.
No era la primera vez que Juliana vivía un momento así, no era la primera vez que tenía que ir al aeropuerto o a la orilla de algún mar a despedir a más de uno de sus amigos. No era una experiencia nueva en cuanto a despedidas, de esas tenía muchas y muy dolorosas, pero esa despedida con Valentina estaba siendo la más triste y dura de todas, por mucho que Valentina le dijera que eran solo tres días muy en el fondo ella sabia que las cosas podían cambiar en horas incluso segundos. Jamás le tocó ir a despedir a alguien que amara tanto como amaba a la turista, no solo Valentina se fue, también se fue su corazón pues la turista tenía su corazón desde el día que la había conocido.
En cuanto Valentina desapareció de su vista ella se deshizo en los brazos de la gorda que tampoco reconocía a esa Juliana. La Juliana que la gorda conocía no lloraba tan fácil
Greta-ya flaca, ella va volver—le aseguró la gorda mientras la abrazaba fuerte. Juliana buscó su mirada e hizo un enorme puchero
Juliana-y si no lo hace?—la gorda sonrió por la ternura con que lo dijo y porque estaba segura que la turista regresaría. Lauren le sostuvo con un poco de fuerza el hombro y también le dijo algo
Lauren-ella va a volver, te ama más que a nada en la vida, confía en ella—Juliana suspiró varias veces y con sus ojos le agradeció esas palabras a Lauren que últimamente la veía mucho más cercana y compresiva con ella, no entendía el porqué pero lo agradecía., en algún momento llegó a pensar que era porque no le quedaba otro remedio que aceptar su relación con la turista, pero eso no era así, Lauren sentía una genuina admiración por la mulata desde antes de la entrevista que esta le había concedido, sentía admiración desde que la comenzó a investigar, solo que como no sabía sus verdaderas intenciones con respecto a su amiga pues dudó, ahora estaba segura al cien por ciento que Juliana amaba a Valentina y que era lo mejor que le había pasado.
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HABANA (Juliantina)
أدب الهواةDicen que en la guerra y en el amor todo se vale, pero como vivir amando en medio de la guerra? Cómo se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo si no tienes tiempo? Cómo entregarle hasta tu alma a una persona que está buscando la suya a través de...
