DÉMELO TODO

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Luego de que recuperaran la fuerza necesaria para salir de la posición en la que quedaron cuando llegaron al clímax, Valentina se levantó con la mulata aún en sus brazos y se metió al río junto con ella, se volvieron a besar, Juliana la detuvo porque la excitación en ella se comenzó a despertar, no podían seguir allí, ya estaba oscuro y era peligroso. Valentina como toda una dama no opuso resistencia, pero no se quedó callada como otras veces.

Valentina-podríamos continuar en mi habitación—dijo mientras la jalaba con cuidado de su brazo aún estando ambas en el río. Juliana esbozó una sonrisa, quien se hubiera imaginado que la turista era así, con lo seria que era. Valentina creyó que estaba siendo descortés al insinuarle que se fueran a su pequeño dormitorio así que intentó con otro lugar—o en la tuya, no importa, también podríamos ir a un hotel, yo lo pa—la mulata la cayó con un beso, en el tiempo que llevaba conociendo a la turista, no la había escuchado decir más de una oración y ahí la tenía hablando más que un perico
Juliana-tanto te gustó?—dijo sonriente mientras salía del agua para comenzar a vestirse, Valentina la siguió.

Valentina-si, te gustó a ti?—ella nunca fue insegura, menos en temas de sexo, pero por alguna razón esperaba que a Juliana le hubiera gustado tanto como a ella y sobre todo que quisiera más, a pesar de eso no demostró en ningún momento nerviosismo, seguía en su seria postura como siempre
Juliana-me encantó, lo hace usted muy bien señorita... escritora—volvió a sonreír mientras le pasaba el T-shirt blanco a Valentina
Valentina-no soy una escritora aún—se colocó el T-shirt
Juliana-lo serás
Valentina-eso también se lo dijo su Orisha?—eso le interesaba, le estaba encantado esa cultura. Juliana comenzó a caminar pues ya estaban las dos vestidas
Juliana-no, eso lo digo yo—Valentina sonrío, pero Juliana no la vió porque estaba de espaldas a ella.

Tomaron un taxi el cual Valentina pagó por supuesto, por mucho que Juliana insistió esta no la dejó, sabía que lo que para ella era un poco de dinero, para los cubanos sería mucho, tenía conocimiento de todo lo que su abuela hacía para mantenerlos. Juliana por su parte, no quería que Valentina creyera que porque era extranjera tendría que pagar todo, si tuvo sexo con ella fue porque quiso, no por dinero.

Al llegar a la última parada del taxi, Valentina ayudó a bajar a Juliana de este, Juliana estaba comenzado a adorar cada gesto de aquella extraña mujer, a simple vista parecía fría y calculadora, siempre seria, no mostraba emociones, bastante trabajo que le costó arrebatarle los gemidos que le arrebató mientras lo hacían, pero pequeñas cosas como esa que acaba de hacer, le decían que en el fondo no era así.

La mulata sutilmente le pidió a Valentina que no llegaran juntas al barrio, Valentina no le pidió explicaciones, creyó que era porque no quería que las relacionaran porque no quería nada serio, según ella, tampoco quería nada serio, así que no tuvo problemas con eso, pero lo cierto es que Juliana sabía muy bien cómo corrían los chismes en ese barrio y no quería dar más motivos, nunca se había involucrado con alguien del barrio, obviamente Willian no era de allí, no quería que a su abuela le llegaran más rumores de los que ya habían, si la veían con Valentina seguramente le irían nuevamente con el chisme.

Al estar cerca de su cuadra se separaron, pero antes de eso Valentina que era de idea fija, volvió a preguntar
Valentina-entonces aceptaras pasar esta noche conmigo?—la mulata se acercó a ella, le dio un piquito y habló
Juliana-no lo sé ojitos bellos, lo pensaré—terminó de decir y dobló la esquina desapareciendo totalmente de la vista de la turista, que quedó parada como idiota, que se creía esa mulata, a ella las chicas lindas con lo mejores cuerpos le hacían fila., pensaba Valentina insultada, dobló por la calle contraria de la mulata para finalmente llegar a su departamento y darse una ducha, o mejor no, no quería desprenderse aún del aroma que le dejó la mulata en su cuerpo, ese olor a sexo caro, y si que era caro porque no le temblaría ni la mano ni el orgullo para pagar una sesión de sexo como la que acaba de tener con la mulata. También tenia otro aroma que era realmente adictivo, al menos para ella lo era. A vida y a miel.

HABANA (Juliantina)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora