Puedo darte mi soledad, mi oscuridad, el hambre de mi corazón, estoy tratando de sobornarte con incertidumbre, con peligro, con derrota.
Jorge Luis Borges
Dos semanas más habían pasado, Valentina no había vuelto a beber, había retomado su rutina diaria con el único inconveniente de que no tenía sexo dos o tres veces al día. Unas dos veces se encontró con su tío, Brenda y algunos miembros de la contrainteligencia que estaban al tanto de su supuesta infiltración. Le brindaba información falsa que gracias a los miembros del movimiento ellos creían que era real pues se encargaban de que así fuera, logrando así ganarse la confianza de ambos bandos. La turista le había brindado a la causa nombres, direcciones, teléfonos, trapos sucios y hasta datos de cuentas bancarias de toda la cúpula castrista de la Habana, consiguió esa información muy fácil, sabía que la mayoría de las contraseñas o códigos de acceso a ese tipo de información seguía siendo la misma "062895" el día que a ella se la llevaron del lugar donde la protegían cuando vivía en EEUU, ese día era importante para la dictadura porque fue una victoria para ellos con respecto a sus pleitos con el gobierno norteamericano, ya que le arrebataron a una niña sobre la cual no tenían ningún derecho frente a sus propias narices, porque se fortalecieron y engrandecieron su imagen ante el mundo, una imagen falsa obviamente.
Esa información ni si quiera Leon la tenía, fue por eso que le dijo a Juliana que su tío no manejaba más información que ella. Valentina sabía de ese código porque una noche Brenda se lo confesó, eran unas adolescentes, acababan de coger y Brenda a parte de estar enamorada de Valentina también estaba muy borracha, le confesó eso que él hijo de puta de su abuelo le confesó cuando era niña. Brenda lo olvidó pero Valentina no, jamás hubiera imaginado que un día lo tendría que utilizar. De momento esa información serviría para ir exponiendo poco a poco la vida que llevaban todos esos hijos de puta.
León las dos veces que se encontraron le restregaba no muy sutilmente en su cara que él y la mulata estaban muy bien, que cogían sin parar, que le hacía de todo, que lo mejor era que se olvidara de ella porque él ya tenía también su corazón, su corazón y su cuerpo. Valentina sufría con cada confesión de esas aunque supiera que eso no podía ser verdad, le dolía que él hablara así de ella porque por obvios motivos no podía partirle la cara, seria todo muy sospechoso. Se limitaba a apretar sus puños y luego descargar toda esa ira en un gimnasio donde practicaban taekwondo, se enredaba a patadas con todas, todos y todes, luego regresaba hecha mierda a su habitación lista para dormir.
Ella y Juliana no se habían visto más, bueno... si se habían visto, pero sin que ninguna fueran consientes pues Juliana sabía a la hora que la turista salía a correr, entonces cada mañana antes de salir hacia la academia se subía a su tejado para al menos verla de lejos. Juliana la extrañaba mucho, no estaba durmiendo nada y una vez más había decidido alejarse, se sentía muy arrepentida de haber desconfiado de ella, no tenía ni cara ni valor de mirarla a la cara. Ella lo había entendido al fin pero no se sentía lo suficientemente fuerte ni mental ni física emocionalmente por enfrentar sus cagadas y las de Valentina pues ambas lo habían jodido todo. Juliana iba a la academia a dar sus clases porque necesitaba el dinero, Camila no tocaba el tema porque así ella se lo pidió, su rutina diaria sí que había cambiado considerablemente, despertaba sobre las cinco de la mañana, daba mil vueltas en la cama, esperaba a que Valentina saliera del edifico y se volvía a acostar hasta la hora de partir a la academia, al terminar regresaba a su casa y no salía más al no ser que saliera con Leon, si, ella seguía viéndolo, lo seguía grabando, él la seguía intentando convencer de lo mala mujer que era su sobrina, pues él le contó que Valentina les había pasado información, cosa que ella sabía pues a pesar de no haberse presentado más a las reuniones del movimiento, se mantenía informada de todo y sabia perfectamente esa información que la turista le daba al régimen era falsa.
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HABANA (Juliantina)
Hayran KurguDicen que en la guerra y en el amor todo se vale, pero como vivir amando en medio de la guerra? Cómo se pueden hacer las dos cosas al mismo tiempo si no tienes tiempo? Cómo entregarle hasta tu alma a una persona que está buscando la suya a través de...
