PUES YO TE LO DIRÉ

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Dos semanas después:

  Con la ayuda de Lauren, Valentina fue haciéndose nuevamente de sus cosas, seguía viviendo en la gran mansión, había tenido que echar varias veces a Brenda pues se le colaba en las noches. Tomó la decisión de cambiar la cerradura, no quería saber de nadie, bebía a diario hasta llegar al punto de la embriaguez, le gustaba llegar a ese punto pues era en el único que no se sentía tan miserable cuando los recuerdos de Juliana la acechaban, era en el único estado que no reprimía lo que sentía por ella, como único no se sentía mal por amarla como lo hacía.

  Lauren también se colaba en esa mansión a hacerle compañía aunque fuera en las sombras, tenía una copia de la llave ya que fue ella quien consiguió el cerrajero para que la cambiara.

En varias ocasiones Lauren intentaba tener una conversación con ella pero la turista se negaba y también la echaba de la casa de muy mala manera, Lauren no había podido hablar con ella nada, no había tenido la oportunidad de hacerla entrar en razón, que entendiera que era una posibilidad de que su familia le había podido tender una trampa a ella y a la mulata.

La otra cara de la moneda estaba igual de renuente, Juliana ni siquiera estaba en la Habana, en cuanto llegó a su casa aquel día hizo una maleta y se marchó al pueblo de la familia de su abuela. Juliana tenía ese problema que más bien era una muy mala costumbre, cada vez que se sentía mal o estaba pasando un mal momento se alejaba de todo y de todos, era su vía de escape, su manera de sanar era el silencio, no quería escuchar ni ver a nadie, no quería ni escucharse ella misma. Sabía que esas actitudes estaban mal, sabía que en algún momento tenía que parar de hacer eso, pero de momento no podía. Lo que había pasado era demasiado fuerte y su mente por muy fuerte que fuera se estaba viendo muy afectada pues algo en ella cambió para mal, para muy mal. Juliana no solo tenía que lidiar con sus problemas, ahora también tenía que lidiar con los problemas que su propia mente creaba en su cabeza, Juliana comenzó a experimentar ansiedad cada noche.

  La mulata solo podía comparar este momento de tristeza con el del fallecimiento de su abuela, no era superior por supuesto, pero se sentía como si lo fuera, se sentía mal no solo por lo que estaba pasando si no por todo lo que en un año le había pasado, habían sido una detrás de otra, en solo un año había pasado de ser una prostituta aparentemente feliz que luchaba por su libertad, que tenía el amor de su abuela viva y llena de "salud", que tenía un hermano responsable y su corazón bajo siete llaves imposible de quebrantar, a ahora ser una desdichada sin la presencia de su abuela, con él hermano que se estaba curando de haber sido dependiente de las drogas, con su causa y su identidad que había permanecido en secreto a punto de ser expuesta, muy pocas ganas de vivir y un corazón herido lleno de lágrimas, según Juliana ella había perdido mucho en tan solo un año, lo único que al parecer seguía intacto, lo único que no le habían quitado era la voluntad de luchar por su causa, lo único que no perdió en ese año fue su fuerza de voluntad y compromiso, ella estaba preparada nuevamente, estaba preparada para volver a comercializar con su cuerpo pues eso también fue lo único que no le quitaron, esa profesión no se pierde, está ahí, sabes que es una alternativa y que la puedes usar cuando quieras en el momento que decidas, a Juliana nunca le fue suficiente con las clases de baile, por eso decidió seguir prostituyéndose porque la causa conllevaba un sacrificio mayor, ella y Valentina habían terminado, Valentina se había encargado de sostener bastante la economía de la causa pero Juliana no quería eso más, ella volvería a ser uno de los máximos pilares de la economía de su movimiento. Valentina no le iba a quitar el liderazgo, no podía, ella era La Niña del pueblo, era más que obvio que los traicionaría.

  En cuanto se sintiera mejor regresaría a la Habana y desenmascararía a la turista frente a todos, Valentina no le iba a arrebatar lo único que le quedaba.

HABANA (Juliantina)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora