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De acuerdo, voy a creerte, en que meramente fue porque el mortal te pareció un inocente, y no por algo más, vayan a descansar, fue un buen día al parecer— dijo Velasco girándose de nuevo a ver al ventanal frente a este.

Velasco, no nos dijiste que uno de ellos tenía una fuerza tan monstruosa— le reclamó la chica frunciendo el ceño recordando a Damon.

¿No lo hice? Tenía vagos recuerdos de que sí, pero bueno, todo salió bien, que bueno— le respondió el hombre.

Ah, y Vladimir quiere verlo, ya trajo su cargamento— decía la chica.

Magnífico, vamos a necesitarlo— dijo Velasco sonriendo.

Unas cajas de madera fueron trasportadas por seguidores de Velasco, había unos cuantos curiosos en saber de qué se trataba aquella entrega para Velasco.

Okay señor Velasco, dos cajas de lo que solicitó, y como prometí, dos días después de su pedido— le informó el hombre llamado Vladimir que tenía una máscara en la cara y estaba vestido de negro.

Velasco finalmente abrió las cajas, habían unas pistolas brillantes de color oscuro y con estas unas balas doradas con unas cuarteaduras de color rojizo.

¿Qué es eso? —preguntó Leila.

Éstas son conocidas como gotas de sol, son balas muy especiales y solo pueden ser creadas por un inmortal con el don de crear este tipo de armas que son conocidas por recibir la bendición del sol— dijo Velasco sujetando la bala con un paño en vez de su mano.

¿Por qué le dicen gota de sol? —preguntó la chica curiosa al ver aquello.

Porque prenden fuego cuando atraviesan algo— dijo Velasco riendo— su calor es comparado a una gota del sol, dicen que es un fuego muy potente, que puede destruir a un inmortal en segundos— decía sonriendo con aquella bala en la mano.

¿Qué? Esas cosas son sumamente peligrosas— dijo la chica dando un paso atrás.

Correcto, son peligrosas para nuestra especie, altamente letales, pero en una guerra es justo lo que necesitamos— le dijo Velasco volviendo a acomodar la bala en su lugar.

¿Debería de preguntar por qué a las otras armas se dicen que reciben la bendición del sol? —preguntó la chica arqueando una ceja.

Sí, y debes preguntar— dijo Velasco raspando su garganta para hablar mientras Leila suspiraba de aburrimiento— en la antigüedad el don del toque de sol era usado para la creación de instrumentos de batalla, empuñadas por inmortales y mortales por igual, la debilidad que tenemos es el fuego, por lo que armas como esas son en extremo peligrosas, así que cuchillos, dagas, espadas, lanzas, todo aquello que recibiera el toque del sol, sería un arma hecha para matarnos, o usadas por nosotros— comentó Velasco— la propiedad de la luz es dada por un inmortal que haya tenido este don, es casi una leyenda, muchos inmortales siguen creyendo que no es real, como un cuento para dormir niños— dijo Velasco cerrando la caja.

Imagino que quieres usarlas contra los Belladona, o con los Ossian— dijo la chica esperando.

Imaginas bien— dijo Velasco riendo y regresando donde aquel asiento el cual nunca ocupaba, pero le gustaba limpiar y ver seguido.

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Entonces el chico que casi mata a Damon, ¿es el famoso Axel del que siempre hablan? —preguntó Silver confundido, todos asintieron confundidos— pero si es su primo, usted su padre y ellos sus hermanos ¿Por qué los atacó?

Es muy probable que Velasco le haya hecho lo mismo que te hizo a ti— comentó Israel.

Es un hecho, no respondía al nombre de Axel, y cuando le llamamos solo pregunto de quién hablábamos— dijo Caín— esa maldita de Leila hizo que él pudiera romperme el brazo.

Pero entonces, ¿por qué no atacó a Silver? —preguntó Abel confundido.

Quizá algo en su cabeza hizo que no lo hiciera— comentó Israel.

Entonces, ¿es posible que recuperemos sus recuerdos? Significa que no están tan perdidos— dijo Abel optimista de la situación.

No creo que sea tan simple, si bien Axel pudo tener un choque, fue algo menor como solo el sentimiento de no querer lastimar a Silver, pero tampoco quiere decir que lo haya recordado— dijo Caín cruzándose de brazos.

Ese chico, se veía muy triste— dijo Silver para sí mismo, pues recordó como lo miraba el pelinegro.

De todas formas, no te involucrarás más, la próxima vez no sabemos si estará cuerdo— dijo Damon cruzándose de brazos.

Ni hablar, por supuesto que voy a entrometerme— le reclamó el menor.

No te pregunté si querías o no, dije que no te meterías más, fin de la historia— le respondía Damon frunciendo el ceño.

Esto es incómodo— comentó Abel mirando a Caín quien asintió, ambos miraron a Israel como buscando ayuda, pero el sonido de la puerta de su cuarto les indicó que había escapado.

Cobarde— dijeron ambos chicos al mismo tiempo refiriéndose a Israel.

No puedes decidir eso por mí— le reclamó el menor.

Es por tu bien, ¿no entiendes el peligro en el que te pones? —le dijo el mayor.

Caín y Abel salieron casi huyendo en puntitas para que estos no los miraran y siguieran su discusión en soledad.

Son mis memorias, tengo derecho a estar involucrado, y aunque no quieras creo que ya es algo tarde para todo eso, después de todo ¡ya me involucré! —le dijo el menor.

¡¿NO PUEDES COMPRENDER QUE NO QUIERO PERDERTE?! —le dijo levantando la voz el mayor, quien estaba molesto de la necedad del menor, aunque era algo que le daba nostalgia, el mayor al darse cuenta que acaba de levantar la voz de inmediato se sintió mal, y se sintió peor al ver la cara de sorpresa del menor, por lo que bajó su tono— por favor, ya te perdí una vez, por esta ocasión, déjame cuidarte— su tono del mayor era de súplica, estaba frente el menor y tenía su mano en la mejilla de este, quien no podía entender las acciones del mayor.

Perdón— se disculpó el menor sintiéndose mal al saber las buenas intenciones del chico frente a él.

Damon lo abrazó.

Perdóname por hablarte así, solo me siento... asustado— le dijo apretándolo a su cuerpo, aunque siendo cuidadoso ya que, a diferencia de él, Silver tenía el cuerpo demasiado frágil.

El menor lo abrazó también.

Es normal tener miedo, yo sentí algo parecido cuando creí que ese chico podría matarte— le dijo el menor refiriéndose a cuando Axel estuvo por atacar a Damon hace breves momentos.

El mayor sintió un bote en su pecho.

Te extrañé— dijo el mayor sintiéndose extraño, hacía mucho que no expresaba tantas emociones en un solo día, alegría, ira, miedo, y ahora una mezcla entre alegría y miedo, también una pizca de nostalgia— te extrañé mucho— una lágrima rodó por sus mejillas, por primera vez en muchos años, volvió a sentir lo que era llorar, había olvidado lo liberador que era llorar.

No pudo evitar apretar más a su cuerpo al menor, quien no reclamó nada, Damon sintió el olor de Silver, era hipnótico y familiar, le gustaba mucho, y extrañaba sentir el abrazo de la persona que amaba, cientos de años esperándola, y al fin, la tenía una vez más entre sus brazos.

La Enfermedad Llamada Amor.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora