Es ¿enserio? Justo ahora tiene que aparecer, más bien porque mierda tenía que aparecer este viejo.
- Voy para haya- Digo colgando, mierda y más mierda para mí.
- ¿Todo bien? - pregunta Dacota dejando de jugar con Noah.
- Si, pero necesito ir a la empresa con Matías- Busco mi chaqueta.
- Pero primero toma un baño, andas con la misma ropa de ayer- Siento sus manos en mi hombro quitando la chaqueta de mis manos.
¡Joder! Me importa una mierda si ando con la misma ropa de hace un mes, necesito irme para saber porque ese viejo apareció.
- Esta bien- Beso su frente no quiero que note mi inquietud, primero necesito saber que busca ahora su padre si así se le puede decir.
Entro al cuarto del baño para tomar una ducha rápida. Tomo solo 10 minutos en ducharme salgo con una toalla envuelta en mi cintura, fruncí mi ceño al no ver a Dacota en la cama solo a Noah que está en la alfombra de la habitación con sus juguetes.
Escucho ruidos en el vestidor voy rápidamente y ahí la encuentro con uno de mis trajes en sus manos.
- ¿Qué haces? Tienes que estar en cama descansando - digo llegando a su lado quitando el traje de sus manos.
- Quiero escoger tu ropa - susurra ahora buscando en mis zapatos algún par que son casi todos iguales.
- ¿Porque quieres hacer eso? Es algo que yo hago - la veo confundida por su repentina actitud al querer hacer eso.
- Porque soy tu esposa, y una esposa tiene que atender bien a su esposo y es algo que yo no he hecho - oigo como su voz se quiebra, doy pasos rápidos para estar a su lado estrujándola en mis brazos.
- Amor pero que dices, con solo estar a mi lado ya eres una maravillosa esposa así que no digas estupideces- beso su cabeza sintiendo como se aferra más a mí.
Se que esta así por sus hormonas de embarazada, algo normal. Pero necesito que este tranquila ahora por nuestros bebés no quiero que le pasa nada a ellos ni a ella, moriría si algo les ocurriera, es algo que no soportaría.
- ¿T.… te gusta este? -pregunta separándose de mis brazos para ver el traje que ahora está arrugado.
- Si me lo pondré - quito mi toalla y busco unos boxes que me coloco para proseguir a colocarme el traje negro al igual que los calcetines y zapatos.
Me aplico un poco de crema, desodorante y perfume. Me veo en el espejo de cuerpo completo una vez listo, el traje está un poco arrugado, pero no me importa, mi hermosa esposa lo escogió para mí y quiero complacerla en que me lo vea puesto.
- Como me ve... - no termino de hablar ya que me encuentro solo adentro del vestidor, esta pequeña pelirroja es escurridiza y me volverá loco.
Salgo y la veo en la cama con Noah, quien está prendido en unos de sus pechos y es aquí donde realmente pienso que le debería de quitar eso ya, pronto a habrá dos bebés más y esto será un problema. Y no, no me molesta que Noah aún dependa de ella para alimentarse.
Se que Noah no es hijo de Dacota y mío, pero desde el primer momento que lo vi supe que su lugar era a nuestro lado. No me importa que no lleve nuestra sangre, lleva nuestros apellidos y con eso basta, y no solo porque no es mi hijo de sangre lo haré aún lado cuando mis dos copias lleguen a este mundo, no, más bien me preocupa que él se sienta como fuera de lugar cuando le pongamos un poco más de atención a mis bebés.
Noah es nuestro hijo y eso nada, ni nadie lo va a cambiar y él que quiera decir lo contrario no me molestare en adornar su frente con un hermoso agujero.
- Amor - salgo de mis pensamientos al escucharla llamarme.
- Dime - me acerco a ellos tomando su mano izquierda y beso esta donde descansan sus anillos que están un poco forzado en su dedo, debido a que tiene una leve hinchazón en sus manos y pies.
- ¿Vendrás luego? - pregunta colocando a un medio dormido Noah boca abajo.
- Si solo resolveré algo en la empresa, de lo demás se está encargando Erick - me refiero a mi mafia quien Erick amablemente se ofreció a lidiar con ella es estos días para que yo esté más tiempo con ella.
Beso sus labios al igual que su vientre, beso también la frente de Noah quien ahora si está completamente dormido. Salgo de la habitación no sin antes darle una última mirada a Dacota, quien me sonríe dulcemente.
Sea lo que sea que quiera su padre no la alejara de mi lado, antes muerto a que eso suceda, y si tengo que quitarlo también de mi camino no lo dudaré en hacerlo porque ella es Mía y solo ¡Mía!
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- ¿No crees que es muy riesgoso querer enfrentarnos a él?
- No me importa, haré lo necesario para tener a mi hija de vuelta.
- Estaremos muertos si la llegamos tocar.
- Estamos muertos desde que iniciamos este plan.
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Esposa Del Mafioso
Roman d'amourDefinitivamente ahora si era una relación donde todo es amor, o eso creían. Créditos a la portada: Sofía Turano (Wattpad: @sofıiturano)
