—Dalton — saludo a mi amigo soltando por un momento el cuerpo de mi mujer.
—André — me devuelve el saludo levantándose de su silla.
—Amor él es Dalton — digo presentando a mi amigo a Dacota que lo ve algo curioso.
DACOTA
— Amor él es Dalton — me presenta André a su amigo.
Lo veo curiosa porque su cara se me hace conocida de algún lado, sé que lo he visto antes solo que no me acuerdo en dónde.
—Me estoy poniendo celoso que te le quedes viendo así — me saca de mis pensamientos un serio André.
— Lo siento, solo que te me hacías conocido — digo sonriendo, jalando su brazo para que pueda quedar a mi altura y así le doy un beso en sus labios fruncidos.
— Nos hemos visto antes solo que no en buenas situaciones —comenta, sonriendo. —Fue cuando metieron a este mastodonte a la cárcel el día de su boda — y mi cabeza hace click.
Mi cabeza rápidamente viaja a ese día y es cierto, ahora lo recuerdo, él estaba junto al padre de André.
— Ya recuerdo, gracias por ayudarnos esa vez — agradezco ya que ahora se porque André lo considera como un hermano.
—Para eso están los hermanos — me guiña el ojo oyendo un gruñido por parte de André.
—Ella es Irina mi esposa — presenta a una mujer que no me había dado cuenta que estaba a su lado.
—Hola — saludo amablemente.
André al parecer ya la conocía por cómo se saludan.
—Dile hola al tío Dalton — Noah le sonríe y balbucea cosas, dice papá, pero André le explica que a él no le tiene que decir papá si no tío.
— Pronto seré tío de otros dos — me sonríe viendo mi abultado vientre que topa la mesa.
—Sí, muy pronto saldrán de aquí — sonríe orgulloso acariciando mi vientre donde los bebés le responden.
— Cuantos años tienes — me pregunta Irina.
— Dieciocho — contesto, y no veo sorpresa en su rostro.
— Yo tengo 23 y Dalton 28 — comentan sin que yo tenga que preguntarle.
— André tiene 26 — digo volteando a ver a este quien tiene a un inquieto Noah en sus brazos.
—¿No es muy viejo para ti? — me pregunta Dalton recibiendo una mala mirada de André.
Todos en la mesa nos reímos menos don gruñón, hasta Noah ríe y aplaude.
— Eres un traidor — le habla colocándolo en su silla para bebés que han traído.
Un mesero llega a pedí la orden, quisiera pedir un poco de todo, pero me limito a pedir solo un plato, aunque mis bebés me exigen más.
—Sabes que puedes pedir lo que quieras — me habla André besando mi frente, solo asiento, pero no lo haré, estamos con invitados en la mesa solo por hoy me resistiré.
—Como se conocieron — pregunto curiosa viendo a ambos.
—André me rescató de la calle — responde dejándome muda.
— No tenía nada, mis padres me habían echado de casa, no encontraba trabajo tan solo tenía 17 años y el pequeño lugar que había conseguido me corrieron por no pagar la renta, tuve que vivir varias semanas en la calle, pero un día me topé con este viejo malhumorado y todo cambio.
—No exageres — dice André intentando controlar a Noah quien quiere salirse de su silla.
— No exagero solo digo la verdad, ¿sabes? fue algo irónico porque yo tenía 17 años y André 15 ¿puedes crees eso? Un niño adolescente de 15 años me sacó de toda esa mierda que estaba pasando — dice dejándose caer en su silla dramáticamente.
— ¿Como lo hizo? — pregunto viendo cómo Irina toma su mano en forma de apoyo, pero es André quien me responde.
—Le daba todas mis mesadas que mi padre me daba.
—Con esas mesadas puede pagar la renta, pude comprar comida, ropa y todo, gracias a él y a esas mesadas pude salir adelante — realmente estoy impresionada con todo lo que me están contando.
—Cuando me hice mafioso y ya ganaba mi propio dinero, le pagué sus estudios, le di trabajo en una de mis oficinas no quería que se involucrara en lo mío, pero al final él lo decidió.
— Le debía prácticamente mi vida, sin él hubiera muerto en la calle, así que estudié para abogado y decide hacerme su abogado para todo ya sea para hacer sus trabajos legales o ilegales, y gracias a él pude reconocerme más con los mafiosos, gracias a él estoy donde estoy — André solo niega con una sonrisa de lado.
— Yo solo le pedí una cosa a cambio — dice serio viendo a Dalton quien le sonríe.
—¿Que? — digo viendo a los dos.
— Lealtad — contestan los dos a la vez.
—Mi esposo es perfecto y bueno…—digo tomando su mano por encima de la mesa.
— Lo sé — me responde besando esta con una sonrisa arrogante.
Después de esa charla de cómo se conocieron y todo, también me enteré que André le hablaba de mi en todo momento desde que me vio caminando por la calle, Dalton quiso detenerlo de lo que iba hacer fue absurdo porque André no escucha ni recibe órdenes de nadie, al final solo le quedo que apoyarlo. También nos contó cómo conoció a su esposa Irene como ella lo acepto por lo que hacía, una historia muy diferente a la mía.
Nuestra comida finalmente llegó y todos comenzamos a comer, pero al ver la carne con una salsa extraña me entran ganas de vomitar, y André lo nota.
—Amor ¿estás bien? — me pregunta preocupado.
—Sí, solo iré al baño ahora regreso — me paro de mi asiento dirigiéndome al baño.
Insistió en que me acompañaría, pero Noah también quería venir así que mejor le dije que se quedara con él y sus amigos.
Voy camino al baño, pero siento unas miradas en mí, volteo buscándolas y me las encuentro donde hay un hombre mayor y uno más joven, los dos me ven fijamente más a mi abultado vientre, pero no les tomo importancia y sigo mi camino al baño.
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Esposa Del Mafioso
RomanceDefinitivamente ahora si era una relación donde todo es amor, o eso creían. Créditos a la portada: Sofía Turano (Wattpad: @sofıiturano)
