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ANDRÉ

¡Mierda! Esto no me puede estar pasando, no puede.

Verla desmayada y sangrando en mis piernas ¡joder! Necesito llegar al puto hospital ya. Agradezco cuando estamos en el estacionamiento del hospital, Erick me abre la puerta y bajo con Dacota en brazos, corro hacia adentro del hospital donde veo desesperado a una enfermera que cruzaba.

- ¡Necesito que la atiendan ya! - digo desesperado.

Esta llama que traigan una camilla, la colocó cuidadosamente, tengo miedo que pueda ocurrirle algo más, por mi culpa.

Voy agarrando su mano en todo el recorrido, pero en unas puertas dobles hacen que le detenga.

- Solo puede llegar hasta aquí- me habla la Doctora que atiende a Dacota que no se en que puto momento apareció.

- Es mi esposa y mis hijos- gruño queriendo entrar por donde se llevaron a mi mujer.

- Lo sé, pero nosotros nos encargaremos de ella- da media vuelta y entra a esa maldita sala.

Jalo mi cabello, siento que en cualquier momento me quedare calvo de tanto hacerlo. Siento la presencia de Erick a un lado mío, pero no dice nada, más guardias entran al lugar Erick les dice que hacer, no tengo cabeza para eso en este momento.

Camino de un lado para otro en la pequeña sala de espera, estoy desesperado, furioso conmigo, y también muy asustado. No quiero pensar que por mi maldita culpa le llegue a pasar algo a Dacota o a mis bebés.

Siempre tengo que joderlo todo ¡mierda! Nunca puedo hacer nada bien, realmente soy una basura, no puedo hacer feliz a mi mujer todo tengo que arruinarlo. Y todo esto me está pasando factura ahora, pero no quería que cayera sobre mis hijos mucho menos sobre Dacota.

Mi hermosa Dacota, solo la he hecho sufrir no puedo hacer algo bien sin que me tenga que descontrolar, mi actitud de mierda es algo que creo que nunca podré cambiar y eso está haciendo que lastime a lo más precisado que tengo en mi miserable vida

Han pasado tres malditas horas y nadie sale a decir nada, me estoy cagando de la preocupación. Intento ir y averiguar por mi cuenta que está pasando ahí adentro que no me dicen nada, pero Erick me detiene.

- Déjalos solo están haciendo su trabajo - me habla haciendo que me detenga. Gruño desesperado.

Veo a la Doctora salir y me apresuro en llegar a su lado.

- ¿Como esta mi esposa y mis hijos? - pregunto desesperado, Erick coloca su mano sobre mi hombro dándome apoyo con lo que me dirá la doctora.

- Bueno pudimos controlar la pequeña hemorragia que tenía los bebés y ella están bien, puede pasar ahora con ella la llevaremos a un cuarto y les explicaré mejor los detalles - dice viendo unas hojas en sus manos.

Suspiro aliviado, ellos están bien, nada malo pasó por esta vez me recrimina mi conciencia. Hago que le den el mejor cuarto a mi esposa, camino apresuradamente una vez me dicen en que piso está y su número de habitación.

Entro a esta y veo a Dacota en la camilla, me acerco a ella y beso sus labios sin lastimarla no me responde el beso, pero no me importa solo con que estén bien me basta ahora, veo que tiene conectado varios cables y una como cinta con un aparato en todo su vientre por encima de la bata que lleva.

Sonrió al escuchar bien, el sonido del aparato donde están las pulsaciones del corazón de Dacota pero hay otro aparato a la par y son la de mis copias, son sus corazoncitos que laten con fuerza.

Quiero verla a los ojos, pero esta evita mi mirada, iba a preguntarle si estaba cómoda en la habitación que pedí para ella, pero la doctora entra.

Me alejo de Dacota parándome aún lado donde hay un pequeño ventanal, no quiero hacerla sentir más mal con mi presencia a un lado de ella.

- Bueno como le dije al su esposo pudimos detener el sangrado, los bebés están perfectamente bien al igual que usted - veo el rostro de Dacota relajarse.

- ¿Porque tuve ese sangrado? - pregunta Dacota colocando su mano en su vientre.

- Bueno al parecer ha estado bajo mucho estrés o preocupaciones que usted acumuló por mucho tiempo, y eso causó un pequeño desprendimiento de la placenta, no fue nada grave pudimos controlarlo y hacer que tuvieras un parto prematuro - lo que dice al final hace que me sienta más miserable, iba a causar el nacimiento de mis bebés ante de tiempo.

- ¿Pero están bien verdad? - pregunta preocupada derramando un par de lágrimas.

- Si todo está bien, pero te quedarás dos días en observación para prevenir, así que me retiro - dice finalmente saliendo de la habitación.

Me quedo parado en mi lugar con los brazos cruzados, quiero ir con ella abrazarla y decirle que todo estará bien, pero me temo a su rechazo.

Cierro los ojos frustrados al escucharla sollozar, sé que todo lo que dijo la doctora es mi maldita culpa, pero ya no puedo regresar el tiempo para poder intentar no hacer toda la mierda que hice.

- André...- abro los ojos al oírla sollozar mi nombre, la veo y tiene una mano estirada en mi dirección no lo pienso ni una vez y voy a su lado.

La abrazo con cuidado, acariciando su espalda la dejo llorar en mi pecho, no diré nada por el momento no quiero seguir arruinándolo. Pasa unos minutos para que se calme, levanto su rostro y limpio los rastros de lágrimas que quedaron en él.

- Lo siento, lo siento, todo es mi culpa por mi maldita culpa casi hago que nuestros bebés nazcan antes de tiempo los puse en peligro a los tres- digo viéndola a los ojos.

No dice nada, solo se vuelve a recostar en mi pecho, y es aquí donde me pregunto ¿hice bien en volver junto a ella?

Esposa Del MafiosoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora