Pov Eira
Me ardía la piel de mis muñecas y tobillos, el frío me calaba hasta los huesos y mi garganta estaba tan seca que dolía. Sentía todo eso y no entendía el motivo.
Me removí para poder buscar una mejor postura para dormir pero los constantes murmullos hicieron que Azula, alias la comentarista, comenzara a escuchar todo y me lo repitiera mientras emitía su opinión.
Abrí los ojos con pereza y de la misma forma me senté en la cama. Sentía aquellos dos pares de ojos sobre mí, observando cada uno de mis movimientos sin que sus bocas emitieran ni un solo sonido.
— Otra vez discutiendo...— Murmuré con voz ronca.
La garganta me dolía demasiado.
— ¿Te encuentras bien, mi bella? — Preguntó Sasha, acercándose a la cama en donde me encontraba.
— Tengo mucho frío. — Susurré mientras trataba de entrar en calor.
— Mi bella, eso no es posible. — Murmuró con preocupación.
Era consciente de que en ese momento sentir frío no era normal. Para empezar, no estábamos en esas épocas, en segundo lugar, porque había un edredón bastante grueso que cubría mi cuerpo y por ultimo porque yo era una loba. Era joven, pero mi transformación había sucedido hacía ya algún tiempo, por lo que no debería estar congelándome como lo estaba haciendo en ese momento.
— Déjame ver. — Brent, quien no había hablado hasta ese entonces, se acercó a mí con la intención de tocarme.
Cuando su mano estuvo muy cerca de mi piel sentí un gran nudo en la garganta y mis ojos picaron. Inconscientemente comencé a echarme hacia atrás hasta que me estuve prácticamente acostada, todo para que él no llegara a tocarme.
No sabía lo que pasaba conmigo pero deseaba llorar, algo en mí quería que me dejara arrastrar por el llanto.
— Solo quiero saber si tu temperatura es normal. — Me informó con la mirada fija en el edredón que me cubría.
Asentí levemente y aunque fue difícil permanecer quieta y permitir que él acercara su mano a mi frente, logré hacerlo. Tal y como Brent dijo que haría, puso una de sus manos sobre mi piel y la otra sobre la suya para poder ver si mi temperatura era normal o no.
— No lo entiendo, no tienes fiebre. — Susurró con el ceño fruncido.
— Puede ser que se deba al estrés que pasó hoy. — Dijo Sasha, pero no se veía muy convencido de sus propias palabras.
— ¿Recuerdas algo antes de que te durmieras? — Preguntó Brent.
¿Algo? ¿Qué debía recordar? No recordaba nada fuera de lo normal a excepción de su discusión.
— No. — Fruncí el ceño al notar una gran laguna en mis recuerdos. — No recuerdo nada...
— ¿Segura? — Algo había sucedido y por eso se veía nervioso.
Y no era la única que había notado aquello, Sasha también lo observaba con el ceño fruncido.
— ¿Por qué? ¿Qué ocurrió? — Respondí a su pregunta con otras.
— Nada, solo estoy preocupado por mi luna. — Intentó sonreír pero aquello no llegó a sus ojos.
— No me mientas. — Miré a Sasha un momento y él rápidamente comprendió lo que quería.
— Te traeré algo de comer, mi bella. — Asentí y permanecimos en silencio hasta que salió.
— Dime. — Ordené.
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The Moon© ML #1
Werewolf💫Esta historia es completamente de mi autoría por lo que se prohíbe su copia o adaptación.💫 •Primer libro de la bilogía ML.• Por culpa de sus celos descontrolados y una mala decisión, Brent perdió a su mate, a su amada Luna. Pidió noche y día, le...
