El chico no dudo ni un segundo y se saco la parte de arriba de su camisa, notaste que no tenía ni una cruz en su brazo, en ese momento ignoraste que otras personas estaban ahí.
-Angry- llamaste a tu amigo y agarraste la pistola -¿Para quien trabajas?- presionaste la arma en su cabeza.
-No quieres enterarte- recargaste la pistola -Emi ¿No crees que es muy linda?.
No dudaste mucho y apretaste el gatillo, Baji agarro al verte desesperada -Kiara, esta bien.
-Kazutora llama a Hanma y pregúntale si Emi esta con el, y si no contesta llama a Shinichiro -Los ojos del de palito en la boca se abrieron un poco no solo al ver la sangre si que nombraste a su amigo, Takeomi estaba algo asustado al igual que Senju.
-Nosotros...
-Oh...lo siento, ella es así -dijo Mikey.
Kazutora llego hacia ti y te paso el celular -Hola mami.
-Linda, ¿Dónde estas?-
-Con tío shini, ¿puedo ir a tu trabajo?.
-Claro princesa, ven -Emi sonrió, se escucho una pequeña risilla y luego colgo la llama -Debo limpiar esto, Emi va a venir, y ...Smile, Kazutora, Baji, Mikey y Chifuyu, nada de enseñarle a disparar a mi hija.
{...}
Los jadeos de una chica se hacían presentes en la habitación, Izana miraba los papeles que debía llenar restándole importancia a la chica que se estaba tocando en su sillón.
-Izana...estoy cerca- Izana solo agarro una pluma y empezó a llenar los papeles, una llamada lo hizo levantarse rápidamente y salir de la habitación.
-Buenos dias, ¿el padre de Emi Kurokawa?.
-Si, soy yo.
-Su hija fue aceptado en nuestra escuela y en el curso de karate -Izana sonrió y agradeció -Puedes venir el día de mañana a que ella conozca el lugar.
-Muchas gracias hablare con mi esposa, sobre esto -Izana colgó la llamada y entro a su oficina- ¿Te puedes ir?, me estas molestando -Izana miro su celular notando que su hija le había mandando un mensaje, mas bien un audio.
"Hola papi, hoy iré donde mami, ¿puedes ir?"
Izana le mando un audio diciendo que iba a estar en unos minutos donde ella -¿te vas a ir con esa mocosa?.
-Es mi hija -Izana agarro sus papeles metiéndolos en su bolso -Samira, quiero que dejes de molestarme, estoy casado y tengo una hija.
La chica miro fijamente a Izana, le hierve la sangre que el no le tome importancia sin embargo no se iba a rendir -Izana...- hablo en un tono sensual -¿Puedo ir contigo?.
-No.
{...}
-¡MAMI! -Emi se abalanzo a ti mientras reía tiernamente -Hoy me comí toda la fruta.
-Que gran progreso mi vida -Besaste su mejilla , Shinichiro se acerco a ti para observarte, tu le sonreíste y el hizo lo mismo.
-¿Papi esta aquí?- pregunto bajándose de tus brazos.
-No, papi ha de estar trabajando- Miraste tu celular topándote con la captura que habías tomado en la mañana, empezaste a comparar el numero que Izana tenia agregado como Shun y el numero el que tu tenias agregado como este.
No eran los mismo, tragaste saliva, puede ser otro Shun, miraste a tu hija quien se encontraba demasiada feliz.
Necesitabas saber la verdad de esto, si el te estaba siendo infiel debías de irte de su lado, podría lastimarte a ti, pero no a Emi, sin embargo ella es tan unida de Izana que tenias miedo de que Emi te odiara o se fuera con el y te dejara sola.
-¡PAPI! -Emi corrió hacia los brazos de Izana haciendo que el moreno se agacha y la abrace, atrás de Izana notaste a una chica entrar, las curvas y pechos resaltaban en su vestido, sus piernas firmes y su cara la hacían parecer una modelo.
-Hola -sonrió la chica quien saludaba a Emi, Izana agarro a su hija y se acerco a ti.
-¿Que haces aquí?, deberías estar trabajando- Izana beso tus labios tomándote por sorpresa.
-Emi quería verme aquí -Beso tu mejilla -y queria hablar contigo.
-Yo también quiero hablar contigo -Izana se dio cuenta de como mirabas a Samira, supo de inmediato que debía de ser por eso, sabia que no podía engañarte, tampoco es que quería, Izana estaba feliz con ustedes.
-¿podemos ir a comer? -Emi agarro sus mejillas, dio un beso en los labios de Izana y los tuyos -Muero de hambre.
-Claro -Dijeron ambos, te acercaste a Shun para decirle algunas cosas y sobre todo que sacara a la mujer que había entrado.
-Hola, ¿debes ser Kiara?, amo tu ropa, es hermosa, la tela con la que la fabrican y el olor de tus perfumes.
-Gracia -Un aroma de cereza combinado con fresa llego a tus fosas nasales, te hiciste hacia atrás -¿Cual es tu nombre?.
-Soy samanta, pero puedes decirme sami- la chica te dio la mano pero no la tomaste.
-Bueno -Le diste la espalda.
-Eres muy linda -Volvió hablar -Izana tiene demasiada suerte en estar contigo y tu hija es hermosa, ¿Cómo se llama?, ¿Emi, no?.
No le tomaste importancia y saliste del lugar, ella los siguió pero se fue por otro lado.
Izana manejaba y tu estabas a su lado, nadie decía nada, Emi estaba concentrada mirando la carretera, no podías sacar tema de conversación ahora ya que Emi se pondría a preguntar.
-Aceptaron a Emi en una escuela, la inscribí en un curso de Karate para que conozca mas amigos -Hablo izana.
-¿Iré de nuevo a la escuela?- pregunto Emi.
-Sip, papi ya te encontró una escuela para ti -Emi se veía un poco asustada -Tranquila mi cielo, si te hacen algo tu dímelo a mi y yo los golpeare hasta que no puedan respirar -Emi sonrió y asintió. Llegaron a un restaurante.
Emi pidió el menú de niños y ustedes algo ligero, comieron en poco silencio ya Emi preguntaba algunas cosas sobre su nueva escuela.
Salieron del lugar y tu hija lo primero que hizo fue dormirse en los asientos de atras.
-¿Quien es esa mujer?- preguntaste apenas subiste al auto.
-No es nadie importante, no te preocupes -Izana manejo hasta su casa.
-Izana, ¿te estas acostando con ella?.
-¡Claro que no!, ella se me insinúa, pero no -Tragaste saliva y lo miraste -¿Sigues pensando en que volver hacer el de antes?, Kiara tengo una hija y una esposa a las que amo con mi vida.
-Al menos estas consiente que tienes una hija -Tus cejas se fruncieron -Izana, lo primero que hare al saber que tu estas con otra mujer es llevarme a Emi fuera del pais.
-Kiara, ella es mi hija también.
-Si, pero yo soy su madre, y no quiero que ella vea como estas con otra mujer en donde piense que como me dejaste de amar a mi pasara la mismo con ella, al menos piensa en las consecuencias que habrán.
-¡LAS PIENSO KIARA , LAS PIENSO! -golpeo el volante con fuerza, tu solo te acomodaste -Lo siento.
-No te preocupes.
