Y la avioneta se detuvo por completo.
Tragué saliva sintiéndome completamente nerviosa de los pies a la cabeza pero intenté disimular.
Me la pasé pensando todo el tiempo que duró el viaje y me costó trabajo asimilar todo, dar por hecho de que Jack en realidad nunca fue mi enemigo y eso es algo... imposible de creer.
Recordé todos los momentos en que ese idiota me secuestró llevándome hacia el miserable de Cabeza de Coco, nuestros enfrentamientos por largos cinco años, la cantidad de hombres que mandó para capturarme e incluso su frustración cuando me escapa antes o después de que me atrapara.
Aunque... también recordé las veces que me salvó el trasero... aunque me cuesta admitirlo por completo.
Ese idiota.
Me sentí agobiada de recordar sus frases particulares dirigidas hacia mí.
Idiota.
Tantas veces que le hice un centenar de preguntas sobre un sinfín de cosas y ninguna me respondía.
¿Por qué diablos no me lo dijo desde un inicio?
Además, eso de que tenía que conseguir información y eliminar a Jim aun no se me olvida.
Todo es tan... confuso... a su manera.
Que lío mi vida... como quisiera desaparecer en estos momentos.
Respiré hondo acordándome de mi tío Rader, el hermano menor de mi padre.
Ay, tío.
¿Por qué lo mandaste a él? Parece que no conoces a tu sobrina.
¡Desgraciado! Estuviste desaparecido por más de seis años, ni diste ninguna señal de vida y hasta ahora se te ocurre aparecerte.
Me siento... siento un inmenso huracán de emociones en mi interior, son tantas cosas al mismo tiempo que me cuesta algo de trabajo identificarlas.
Carajo.
Parpadeé sintiendo un golpe leve en mi hombro izquierdo, volteé a ver a Kim notando como ella me mira con una ceja alzada.
─¿Qué pasa? ─murmuré con aburrimiento.
─Ya llegamos, nos están esperando.
─Ah.
Rasqué un lado de mi nariz y me puse de pie caminando hacia la puerta abierta de la avioneta, bajé de un salto y miré a todos lados.
Canadá.
Nunca había estado en este lugar.
Observé el cielo nublado, el viento se siente fresco, incluso hay frío, mucho frio.
Maldición, no tengo ningún abrigo.
Miré a mi alrededor notando como nos encontramos en una pista de aterrizaje, varias personas con uniformes de la Fuerza Armada de colores variados de gris azulado y abrigados.
Noté como Axel se encuentra parado y de brazos cruzados viendo a todos lados, no muy lejos de él se encuentran Zeph y Ryuu.
Volteé a ver mi costado derecho notando como Kimberly toma una bocanada de aire.
─Hace frío ─murmuró entre dientes viendo todo nuestro alrededor.
─Ni lo digas ─murmuré volteando a ver a Axel─. Vamos.
Caminé hacia Axel hasta colocarme a un lado de él, Kim se colocó de nuevo en mi costado derecho, en ese momento noté como una chica con uniforme de la Fuerza Armada se acerca hacia nosotros pero pasó por un costado.
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Zone Zero
Ficção AdolescenteÉl estaba bien, según sus ideas, hasta que su enemigo secuestró a su hermano menor y ahora tiene que buscar la forma de salvarlo pero sin descuidar a su hermanita de ocho años en medio de la Tercera Guerra Mundial. Ella solamente buscaba la forma de...
