Zeph, con Zoey en brazos ya despierta y asustada, salió corriendo, Kimberly no tardó en ir detrás de él y pasarlo ya que el chico no tiene armas y tiene las manos ocupadas, yo empecé a trotar pero Axel me jaló del brazo apartándome repentinamente y tirándome al suelo.
Rodé y quedé boca abajo, sorprendida y a punto de reclamar, volteé a ver a mi primo descubriendo como le cortó la cabeza a una cosa con su hacha en manos, fue en ese momento que sentí la sangre irse de mi rostro cuando me percaté de que estuve a punto de morir y ni cuenta me había dado.
Demonios...
Axel se giró a verme desesperado, cuando sus ojos me vieron, noté cierto alivio pero seguía algo alterado aunque lo ocultó con gran facilidad.
─Ponte de pie y corre, ¡Corre y vete de aquí!
Él me puso de pie bruscamente y me empujó. Lo miré tragando saliva, sintiéndome aterrada ante lo desconocido que estuvo a punto de matarme, lo miré a los ojos pero noté firmeza, decisión y cierto temor en estos.
Axel me empujó, dándome la vuelta para que corra.
Sin dudarlo, empecé a correr lo más rápido que podía, escuchando detrás de mí a Axel.
Salté esquivando una gran rama y en las alturas logré ver la cabellera negra de Kimberly, Zeph, y la cabellera castaña de Zoey, quienes luego se detuvieron bruscamente.
─¡Zeph! ─escuché que gritó Kimberly con un toque furioso.
Una explosión se escuchó por detrás, luego una ventisca brusca sonó con fuerza en el aire, sentí como la fuerza de la ventisca impactó contra mi espalda, a lo que en el momento en el que caí al suelo rodé sintiendo la tierra y el pasto chocar con todo mi cuerpo, quedé boca abajo escuchando las otras explosiones consecutivas y sintiendo algunos pedazos de tierra chocar contra mi cuerpo, cubrí mi cabeza con mis brazos usándolos como escudo contra los escombros de tierra y pasto.
La tierra retumbó por las explosiones que aún no dejan de producirse, en ese momento sentí como una mano me agarra del brazo y me pone bruscamente de pie, entreabrí los ojos para poder ver a pesar de todo el polvo que me rodea, logré visualizar una desordenada cabellera rubia.
Axel se agachó por algo al suelo y justo en ese momento otra explosión se escuchó junto a los rugidos bestiales de esas cosas, mi primo se puso de pie nuevamente para luego poner el fusil en mis manos, el cual no sé en qué momento se cayó.
─¡Vete de aquí! ¡Vete! ─gritó Axel empujándome hacia atrás.
Lo miré indecisa, volteé a ver a otros lados escuchando los rugidos de diferentes posiciones para luego ver a mi primo a los ojos demostrándole mi preocupación.
─No ─negué con la cabeza a lo que Axel me vio con el ceño fruncido junto a una oleada de enojo en sus ojos─. No te voy a abandonar.
─Willa, lárgate.
─Axel... ─Un rugido animal demasiado cerca de nuestra posición me interrumpió.
Sin poder evitarlo, miré a la dirección de la cual creo proviene el sonido, sentí mis nervios revolverse en mi interior como en una tormenta descontrolada, el miedo empezó a fluir en mi interior que incluso ignoré lo que sucede a mi alrededor, concentrándome únicamente en el rugido animal que volvió a sonar.
─Willa. Willa, mírame ─Unas manos se posaron en mis hombros, desvié mi mirada a los ojos azules de mi primo descubriendo su tranquilidad que se transfirió un poco a mí, al ver esas tranquilidad me confundí ya que se suponía que estaba enojado, no... tranquilo...─. No tengas miedo, si tienes miedo les darás ventaja, recuérdalo. Se fuerte, valiente e intenta mantenerte con vida, ¿entendido? Alcanza a Kimberly, Zoey y a Zeph, yo los alcanzaré luego, ¿va?
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Zone Zero
Teen FictionÉl estaba bien, según sus ideas, hasta que su enemigo secuestró a su hermano menor y ahora tiene que buscar la forma de salvarlo pero sin descuidar a su hermanita de ocho años en medio de la Tercera Guerra Mundial. Ella solamente buscaba la forma de...
