Las primeras semanas luego de que encontramos a Samantha y a Robert fueron difíciles, ninguno de los dos despertaba pero sí que respiraban, eso es lo único que de cierta manera me mantuvo algo aliviada, pensar que no hice un buen trabajo al curarlos o bueno... al curar a Robert me pone muy inquieta, no estuve estudiando medicina hasta que inició la guerra en vano.
La primera señal de que pudieron despertar sucedió justo como un mes después pero solo fueron eso, señales, de cierta manera me decepcioné pero no dejé de revisar sus signos vitales cada cuatro horas.
El viaje se retrasó demasiado debido a ellos, tuvimos que agarrar una camioneta totalmente vieja, llena de polvo y de lodo en todos lados, la medio lavamos y acostamos en la parte de atrás a Samantha y Robert, pusimos como techo una lona azul que encontramos en una casa abandonada, yo viajé todo el tiempo atrás para cerciorarme de que nada les pase, Zeph viajó conmigo atrás mientras que adelante viajó Axel con Kimberly y Zoey.
Cuando cruzamos la frontera llegamos a Teplice, República Checa, al momento de cruzar todo el país hicimos varias paradas para recolectar gasolina, comida, bebida y descansar unas cuantas noches.
No pasamos por ninguna ciudad importante, que son los lugares en donde más se dan las guerras, pasamos a los costados, por así decirlo, de las ciudades como: Litomerice, Kladno, Mladá Boleslav, Pardubice, Jihlava, Brno y Zlín hasta que llegamos a la frontera de Zilina, Eslovaquia, a partir de ahí seguimos cruzando el país evitando las ciudades importantes que no fueron tantas, como: Banská Bystrica hasta llegar a la parte suroeste de Kosice y cruzar la frontera a Kazincbarcika, Hungría, de igual manera cruzamos el país evitando pasar por Miskolc, Eger y de ahí seguimos de largo hasta pasar entre Nyíregyháza y Hajdúböszormeny hasta pasar de largo Mátészalka y llegar a la frontera de Satu Mare, Rumania para luego avanzar hasta llegar a Suceava.
A eso de la mitad de todo el viaje, Samantha y Robert lograron despertar pero estuvieron descansando por lo que sea que vivieron estando en ese campamento de caníbales, tiempo después nos contaron que en un intento por llegar a Dinamarca fueron capturados por un grupo de Holandeses que se dirigían al sureste de Alemania pero al adentrarse a un bosque fueron sorprendidos por un grupo de caníbales que los secuestró y los llevó a ese campamento pero cuando estaban preparando a Samantha para sacrificarla y comérsela, apareció un grupo de Alemanes que atacó el campamento y mataron a todos los caníbales pero no se dieron cuenta de que ellos seguían vivos.
Le preguntamos a Robert cómo terminó en un río medio muerto a lo que nos dijo que los caníbales se lo habían llevado al río para abrirlo y sacarle todos sus órganos pero lo dejaron amarrado cuando escucharon que habían invadido el campamento, intentó librarse del agarre pero no pudo y con el tiempo fue perdiendo fuerzas hasta que yo lo encontré, lo desamarré y lo llevé de vuelta al campamento pero con la diferencia de que los caníbales ya no se encontraban ahí.
Desde que despertaron, viajamos sin tantas preocupaciones a que ellos no despertaran nunca, o bueno, de mi parte ya no sentí tanta preocupación.
Durante el viaje tuvimos que salir huyendo de varios puntos de guerra, resguardarnos, escondernos, viajar a pie y volver a robar otro auto en donde cabemos los siete.
Hubo momentos graciosos como cuando Zeph cayó en una trampa y terminó enredado en las alturas de varios árboles.
Aun así logramos llegar a Suceava, Rumania a salvo.
Samantha y Robert se encuentran cien por cientos recuperados debido a que pasó casi cuatro meses en donde estuvimos viajando hasta llegar a nuestro destino.
Cuando llegamos a Suceava tuvimos que adentrarnos a pie a un pueblo con gente todavía, nos quedaron viendo feo porque somos forajidos pero aun así encontramos una casa completamente abandonada que acomodamos para nuestra estadía, cuenta con cuatro habitaciones pero solo tres están completamente abiertas, en una de ellas se instalaron Axel y Zeph, en la otra Samantha y Robert y en la última Kimberly, Zoey y yo.
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Zone Zero
Teen FictionÉl estaba bien, según sus ideas, hasta que su enemigo secuestró a su hermano menor y ahora tiene que buscar la forma de salvarlo pero sin descuidar a su hermanita de ocho años en medio de la Tercera Guerra Mundial. Ella solamente buscaba la forma de...
