LI

128 26 7
                                        

-Tienes que pedirle el divorcio, Donghyuck.- Mark lo mira un poco gustozo.

-No.

-¡¿No?!-Mark grita. -Pero te está haciendo daño de muchas maneras.

-No, Junnie solo se preocupa por mi y me corrige para ser un buen esposo.

Mark jala sus cabellos que estaban bien peinados.

-¡Pero me dijiste que no te importaba estar casado mientras tú eres mi conquista!

-Y sí, no me importa.- Donghyuck juega con el cordón de su sudadera. -No me importa que me estés conquistando, eso no quitará mi fidelidad con Junnie.

Mark quiere agarrar la cabeza de Donghyuck y azotarla en la barra de mármol.

-¡Pero!- Mark está histérico, haciendo un berrinche.

-Creo que estás mal interpretando todo, Mark.

-¡Es que!...

-Yo nunca insinúe que te correspondía.

-¡Yo pensé!...

-Pensaste lo que querías.

Bueno.

Al carajo.

-¡Si no es por mi, hazlo por ti!

-Mi felicidad está a lado de él.

-¡No eres feliz!

-¿Cómo sabes eso?

Mark quiere llorar cuando el menor tiene su carita arrugada por el enojo.

-Yo sólo estoy preocupado por ti, te está haciendo mucho daño.

-Estás siendo exagerado, Mark, y no me busques más. -Donghyuck suelta un suspiro. -Ni siquiera te quiero ver por aquí, Chenle puede venir, pero no quiero que intervenga en mi vida personal.

-¡Donghyuck!

-Gracias.

Donghyuck se aleja con un semblante serio.

Pero adentro de la cocina del lugar termina llorando.

Acaba de alejar a la única persona que lo había hecho sentir querido, su único lugar cálido y reconfortante.

Pero es jalado de su linda sudadera.

-¿Ya ves como lloras por mi, pequeño?- Mark lo abraza cuidando que ni el menor lo golpee, no que lo vean.

-Yo no puedo hacerle ésto a Junnie.

Mark termina pidiéndole amablemente a Jisung que se encargue del lugar para llevarse al menor.

El menor duerme en el auto de Mark, el canadiense se arma de valor y respira profundamente para cargar a Donghyuck hasta el sofá de su departamento.

-Pequeño, despierta.

Donghyuck hace caso omiso y sigue durmiendo.

Está demasiado apenado, así que, sigue durmiendo.

-No, bebé, no puedes dormir más, cuando terminemos de hablar, podrás.

-No. Déjame.

Mark asiente.

-Ni tienes sueño, anda.

-¿Qué quieres?

Donghyuck está enojado y Mark se enoja por eso.

-Yo soy el que debería estar enojado, me ilucionaste.

Blindness- MarkhyuckDonde viven las historias. Descúbrelo ahora