—Hija —Angela entra a la habitación algo exasperada— ¿Qué haces?
—Me voy de aquí —la periodista recoge las pocas cosas que tiene en esa casa.
La señora la observa, Amanda está actuando de forma impulsiva.
—No hagas esa estupidez, Amanda, aún se desconoce la persona que te amenaza. Aquí estamos segura.
—No soportaré ver a Carla a la cara, mamá —la ojiazul se derrumba—. Sabes perfectamente cuales fueron los motivos por los que mi matrimonio con Marcos no funcionó, Carla no es diferente a él.
—No hija, no los compares, ella no sería capaz de hacer algo así.
—Pues ya lo hizo, no intencional, pero lo hizo.
—Gabriela me contó. Amanda, lo que hizo Marcos fue intencional, está en su naturaleza golpear a las personas. Fueron dos veces, pero consciente de lo que hacía, Carla es diferente, ella actuó fuera de raciocinio.
—No sé mamá, pero no voy a permitir abusos de ningún tipo, ya suficiente tuve con mi ex esposo.
—¿Por qué no te defendiste? Ella es mujer igual que tú, hasta juraría que su fuerza física no se compara a la tuya.
—No sé, ella solo perdió el control al ver su propia sangre, yo solo me dejé llevar por mi instinto protector, pero vez, todo salió mal, como todo lo que sucede a mi alrededor últimamente.
—No digas eso, cariño. Algo muy negativo o doloroso debe haber vivido en el pasado, para que reaccione de esa forma. ¿Podrías dejar de empacar tus cosas?
—Me voy mamá.
—¿Dónde irás? Tu círculo de amistad es reducido, tanto que se resume a una persona, Adriana, y ella está aquí. Piensa bien hija, no puedes actuar de esa forma, tienes que pensar bien las cosas, en estos momentos no tienes otra opción.
—Si tengo otra opción y lo sabes, mamá.
—No creo que confíes mucho en Vanesa. No pensaste en ella cuando veníamos hacia acá, así que esa opción ve desechándola. ¿Ya regresó del extranjero?
—No tengo idea, no se ha comunicado más conmigo.
—Lo mejor que hace, no me caía bien, te hacia cambiar demasiado tu forma de pensar y actuar.
—Mamá.
—Es la verdad, hija.
Amanda se deja caer en la cama y piensa en el padre de Lía, en las contadas cosas buenas que vivió junto a él, siente escalofrío al recordar las malas. Todo fue una marcada rutina que solamente llenaba las travesuras de su pequeño ángel, su motivo de continuar. Su entorno familiar era oscuro, tanto que soportaba plasmar sobre los folios en blancos de su mente, las palabras grotescas que salían de la boca del hombre que decía amarla, del padre ejemplar frente a las personas cercanas, del ogro envuelto en piel de cordero en reuniones con su madre. Se defendió del él. ¿Por qué no lo hizo con Carla?
—Iré a hablar con ella.
—Cuidado con lo que dices mamá.
—Nada que no sea verdad. Bastante mayor estoy para saber lo que me corresponde o no decir, ponte a trabajar, eso despejará tu mente, te hará no pensar tanto en Carla.
La periodista la mira en silencio, hay algo más importante en su mente y no es el hecho de que Carla la golpeó y la sorprendió tocándose en medio de su sala, para rematar encima de su sofá. Las insistentes llamadas de Alma la tienen al borde del colapso. No ha comentado nada, pero empieza a inquietarse con la insistencia de la policía, no logra centrarse en llevar al menos dos minutos de su vida, en tranquilidad.
ESTÁS LEYENDO
TATUAJES. (Editando).
RomansaSu hermana Keila sufre un accidente tras el cual fallece en el hospital, ese mismo día una periodista famosa corre con la misma mala suerte, siendo la causante de la muerte de la joven y de su amada hija. Carla la hermana de la fallecida buscará v...
